Eclesiastés 12:13-14 "El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”.
Te has preguntado alguna vez ¿Que es lo que Dios quiere de ti?, ¿Que es lo que Dios quiere hacer con tu vida?, sería interesante que podamos conocer cuál es la voluntad de Dios para nuestras vidas, aunque sabemos que la voluntad de Dios es ”buena, agradable y perfecta” muchas veces no queremos conocerla, ni aceptarla y mucho menos ejecutarla, ya que, los procesos de Dios parecen que fueran difíciles de llevar.
Encuentro dos maneras de conocer la voluntad de Dios para estos tiempos:
- La primera es a través de la Palabra; Aquí está buena parte de la voluntad de Dios para nuestra vida, lo que Dios quiere hacer, establecer, cómo quiere que vivamos y la manera correcta de vivir. En la Biblia no aparece cuál es la voluntad de Dios con tu trabajo, no aparece la mujer o el hombre con la que Dios quiere que se case, ni el nombre de la persona con quien va hacer un negocio, sin embargo, Dios tiene una voluntad al respecto de todas estas cosas que acabamos de mencionar: “Hacer siempre lo correcto con respecto a lo que dice Su Palabra”.
- Lo segundo es lo que se conoce como el propósito de Dios para nuestras vidas y es aquí donde me detengo un poco para mirar lo que ocurrió con ciertos personajes que se encuentran registrados en la Biblia y que lograron cumplir con el propósito que Dios les encomendó y que cada experiencia con Dios quedó plasmada para enseñanza de las próximas generaciones. Le menciono algunos nombres: Abraham, Jacob, José, Moisés, Josué y podríamos llegar a Jesús, todos tenían propósitos específicos para sus vidas. Hay un propósito que es únicamente para ti, no para mí, y sólo tú lo vas a cumplir, porque Dios te ha dotado de todo lo que necesitas para hacerlo; tu misión, tu responsabilidad en otras palabras: Hay un plan hecho por Dios para ti, para que lo cumplas.
Hoy quiero enfocar esta enseñanza en la historia de un joven soñador, José: (10 minutos max).
Dios usa lo improbable para cumplir su propósito, por esto surgen giros inesperados en nuestra vida con el fin de desarrollar una fe inquebrantable y una confianza única en el plan de Dios.
José tuvo algunos sueños proféticos donde se veía como el líder de toda su familia y por causa de esos sueños y por ser el preferido de su padre Jacob y su madre Raquel, sus hermanos lo aborrecían hasta tal punto que lo arrojaron a una cisterna y lo vendieron como esclavo a unos mercaderes Ismaelitas que se dirigían a Egipto.
Fue llevado a una tierra extranjera lejos de su familia, fue comprado como esclavo por Potifar, un oficial de faraón. A pesar de su condición de esclavo, José se mantuvo fiel a Dios, ganó la confianza de Potifar, y fue puesto a cargo de toda su casa.
Sin embargo, la injusticia llegó a su vida, tras resistir las insinuaciones de la esposa de Potifar, fue falsamente acusado de intentar abusar de ella y terminó encarcelado. En la prisión nunca flaqueó, continuó sirviendo y Dios estaba con él dándole gracia ante el encargado de la cárcel.
En prisión interpretó los sueños de 2 siervos de faraón, el copero y el panadero. Esta habilidad dada por Dios sería su puerta de salida de años de prueba al propósito que Dios había preparado para él. Años después, cuando el faraón tuvo sueños increíblemente inquietantes que nadie podía interpretar, el copero se acordó de José y José fue llamado ante Faraón, y con sabiduría divina reveló el significado de los sueños: siete años de abundancia serían seguidos por siete años de hambruna.
Faraón no sólo creyó en José, sino que lo nombró gobernador de Egipto, el cual fue encargado de preparar el país para enfrentar la crisis; de esclavo injustamente Tratado, José se convirtió en el segundo hombre más poderoso de Egipto; Este fue parte del plan de Dios para preservar la descendencia de Jacob y cumplir sus promesas.
José se casó con Asenat, hija de Potifera sacerdote de On, Génesis 41:45. Con todo esto, Dios estaba cumpliendo la promesa de bendecir a José en Tierra extranjera. Del matrimonio nacieron 2 hijos, Manasés y Efraín, nombres con profundo significado espiritual: Manasés “Dios me hizo olvidar todo mi sufrimiento y toda la casa de mi padre”, representaba la sanidad del peso emocional de sus traumas y Efraín “Dios me hizo prosperar en la Tierra de mi sufrimiento” con el cual celebraba la fidelidad de Dios transformando sus adversidades en bendición.
La historia de José culmina con el reencuentro con su familia en medio de la hambruna que azotó toda la región, sus hermanos quienes lo habían vendido como esclavo llegaron a Egipto en busca del alimento, sin saber que aquel a quien se dirigían era el mismo hermano que habían vendido. La reacción de José fue de compasión, no de venganza, reconoció la soberanía de Dios en todos los eventos de su vida y declaró en Génesis 50:20 “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo”.
Gracias a la sabiduría de José, La familia de Jacob encontró refugio en Egipto y fue preservada durante los años de hambruna, Jacob, ya anciano y consiente que sus días estaban llegando a su fin, tomó la decisión de adoptar a sus dos nietos como si fueran sus propios hijos. Colocó a manasés y Efraín al mismo nivel de sus hijos, asegurándoles una parte de la herencia; en aquella época la primogenitura y la herencia estaban directamente relacionadas con la continuidad del pacto de Dios con Abraham, Isaac y Jacob; Manasés y Efraín formaron parte de la formación del pueblo de Israel, al incluirlos, Jacob restauraba completamente la conexión que se había perdido entre José y la línea de la promesa.
Dios no actúa según la lógica humana. Jacob, siendo el menor, recibió la bendición de Isaac en lugar de Esaú el primogénito, así mismo ocurrió con los hijos de José, Jacob colocó la soberanía de Dios por encima de las tradiciones humanas. Rubén el primogénito, había perdido su lugar de honor al deshonrar a Jacob su padre, Génesis 35:22 “Aconteció que cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a saber Israel"; Simeón y Leví también habían cometido actos de violencia extrema.
Al destacar a Manasés y a Efraín, Jacob estaba declarando, que Dios puede redimir historias y usar a quien él quiera para cumplir sus planes; Jacob destituye a Rubén su primogénito, y a Simeón el segundo en la línea de los descendientes, Rubén era su hijo mayor con lea y como primogénito debió haber heredado el rol del líder familiar, sin embargo pierde este privilegio debido al grave error de tener relaciones con Bilha, una de las concubinas de Jacob, su padre.
En Génesis 49:3-4 “Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor Principal en dignidad, principal en poder. Impetuoso como las aguas, no serás el principal, por cuanto subiste al lecho de tu padre; Entonces te envileciste, subiendo a mi estrado”. Jacob le habla de su falta de carácter y autoridad.
Simeón y Levi cometieron errores públicos y violentos, lideraron una venganza brutal contra los hombres de Siquem tras el incidente con su hermana dina, violencia extrema y engaño, Génesis 49:5-7 “Simeón y Leví son hermanos; Armas de iniquidad sus armas. En su consejo no entre mi alma, ni mi espíritu se junte en su compañía. Porque en su furor mataron hombres, y en su temeridad desjarretaron toros. Maldito su furor, que fue fiero; Y su ira, que fue dura. Yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel”. Simeón fue abrazado por la tribu de Judá y la Levi no recibió porción territorial, convirtiéndose en una tribu sacerdotal.
Aquí otorgó a José, a través de Manasés y Efraín, la porción doble de la herencia que correspondía al primogénito.
Jacob vio en José un hijo fiel, un hombre que había soportado la adversidad con fe y se había mantenido íntegro en medio de las pruebas. Por ello, los hijos de José fueron elevados al estatus de hijos directos de Jacob. Ellos ocuparían el lugar destacado que Rubén y Simeón habían perdido.
Jacob bendijo a los hijos de José colocándolos en posición correcta, manasés el primogénito a la derecha de Jacob y Efraín el menor a la izquierda, Jacob cruza las manos colocando su mano derecha sobre Efraín y su mano izquierda sobre manasés; José, confundido intenta corregir a su padre, Génesis 48:18-19 “Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque este es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza. Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones”, Jacob estaba siendo guiado por Dios, el plan de Dios para Efraín era mayor que el de Manasés.
Dios elige al improbable. Entre Caín y Abel, Abel, entre Ismael e Isaac, Isaac, entre Esaú y Jacob, Jacob y ahora entre Manasés y Efraín, Efraín. Dios no actúa según las expectativas humanas, era un acto profético que trascendía al futuro. Efraín se convertiría en una de las tribus más poderosas de Israel; 10 tribus unidas en él. Al final las 10 tribus fueron esparcidas por todo el mundo y se convirtieron en los “gentiles” a los que Jesús envió a rescatar. “Id por todo el mundo y predicad el evangelio…”. (Fin de la historia de José).
La posición destacada conlleva a grandes responsabilidades espirituales, a través de Jesucristo nos da como hijos una posición eterna Romanos 8:16-17 "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”. Tenemos que confiar en la soberanía de Dios y en sus planes.
Así como José, tu tienes que conocer la razón de tu vida, y sabrás que mientras estes vivo harás cosas que te llevaran a cumplir el propósito de Dios para tu vida; no podemos levantarnos y ver qué pasará; si no le dices a la vida lo que va a suceder, la vida te lo va a decir a ti.
Cuando nosotros sabemos para qué estamos en esta tierra, no habrá nada ni nadie que nos aparte de eso, cuando sabemos para donde vamos, que anhelamos y que sueños tenemos y los colocamos delante de Dios y avanzamos en ese propósito, entonces Dios comenzará a actuar en tu vida. Lo mismo va a ocurrir con tu familia, tus hijos y tus descendientes.
Para que ellos caminen por el camino, la voluntad y el propósito de Dios, tu tienes que ser el principal ejemplo y la Palabra de Dios el fundamento.
Hoy vivimos en un tiempo en el cual avanzamos por la vida ciegos y sordos, nos llenamos de excusas, somos apáticos a lo que Dios está hablando, estamos llenos de prioridades erróneas, muchos se convierten en paralíticos espirituales; el cristianismo de hoy es flácido y relajado, y no dan suficiente importancia a una vida espiritual que los lleve a la bendición, a la restauración y a la restitución de sus vidas, sus hogares y sus descendientes.
- Las personas no están escuchando la palabra de Dios porque en muchos púlpitos la Biblia misma no se proclama como la Palabra de Dios.
- Aun cuando la Biblia es fielmente predicada, el pueblo no la recibe porque pueden encontrarlo interesante o intelectualmente estimulante, e incluso útil, pero no la hacen por obra.
- No han entendido que nuestra relación con Dios nos tiene que llevar al propósito y destino para nuestras vidas y nuestras descendencias y esto se logra a través de verdaderos cambios estructurales.
- Es necesario hacer un inventario personal e interno de su vida y mirar cada una de nuestras áreas que están chuecas y torcidas, creemos que los métodos humanos y religiosos pueden hacer algo a favor de nuestras vidas, hogares, familias y descendencias, al final del camino nos damos cuenta que hemos perdido el tiempo.
El rey Salomón, el hombre más sabio y más rico que ha existido sobre la tierra escribió en el libro de Eclesiastés toda las experiencias vividas en su vida:
- Eclesiastés 1:2: Vanidad de vanidades, todo es vanidad y de esta declaración se desprendió todo el concepto de la vida.
- Eclesiastés 1:3: ¿Que provecho tiene el hombre de todo su trabajo conque se afana debajo del sol? Jesús habló acerca de los afanes de la vida en Mateo 6:25-34.
- Salomón experimentó sabiduría y todo lo que se hace debajo del cielo en todas las áreas de su vida: Espiritual, Emocional, Sexual, Económica: (Solo mencionar las citas) Eclesiastés 1:12-18, Eclesiastés 2:11; Salomón llegó lo más lejos que cualquier ser humano puede adquirir en la ciencia, el conocimiento, dinero, bienes, placeres y al final dijo “Entre más sabiduría, entre más bienes, entre más dinero… más problemas”.
- Y el punto final: Deuteronomio 10:12 “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma” y Eclesiastés 12:11-13 “Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne. El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”. PUNTO FINAL.