{"type":"rich","version":"1.0","provider_name":"Transistor","provider_url":"https://transistor.fm","author_name":"Charlas Iglesia ETP | Pastores Luis Salas y Jeannette Noguera, Iglesia ETP","title":"Símil (Laura Salas)","html":"<iframe width=\"100%\" height=\"180\" frameborder=\"no\" scrolling=\"no\" seamless src=\"https://share.transistor.fm/e/18817fe4\"></iframe>","width":"100%","height":180,"duration":3320,"description":"Hechos 13:22 “Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”.La vida espiritual cristiana se sostiene sobre un principio fundamental: la obediencia como un vínculo de amor entre el Padre y nosotros. No obedecemos para ser amados, sino porque ya somos amados en Cristo Jesús.Pensemos en el día a día: Como autoridades, ya sea con hijos o subalternos, esperamos que se sigan instrucciones. Sin embargo, en un hogar saludable, la obediencia no es una imposición; es el fruto natural de una relación sana. Cuando los padres invierten vida, cuidado y dirección, los hijos responden buscando darles alegría. Ese es la mejor señal de una vida espiritual sana, Jesús lo resumió en Juan 14:23 \"Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Y nos dejó esta promesa: el Padre lo amará, y ambos harán de ese corazón obediente su hogar, su morada eterna.¿Cuál cristiano, qué persona que haya tenido un encuentro genuino con Dios no anhela agradar a Dios? Todos queremos conocer su voluntad y todos queremos agradarlo de muchas maneras. Pero debo decir una cosa, hay muchos grupos, hay muchas religiones donde el agradar a Dios es una agonía; donde agradar a la deidad es una agonía.Hay religiones donde las personas hacen peregrinaciones y sacrificios tremendos solo para tratar de sentir que tienen algún tipo de acceso hacia la deidad. Y ahí el cristianismo es completamente distinto, porque en el cristianismo el amor de Dios conquistó los corazones de aquellos que llamó después sus hijos, no sus siervos, sus hijos. Y en esos hijos nace, por el poder del Espíritu Santo, la obediencia. Porque Él nos amó, nosotros le amamos a Él. ¿Y cómo le amamos? Le obedecemos. Le preguntamos a Dios: ¿qué quieres de mí?, ¿qué anhelas en mi vida?, ¿cómo te puedo agradar en esta área?, ¿cómo te puedo...","thumbnail_url":"https://img.transistorcdn.com/nOkXW4cUVWWt50JE-Qb3RCGgGPZGI_5Msbey8ZrGPho/rs:fill:0:0:1/w:400/h:400/q:60/mb:500000/aHR0cHM6Ly9pbWct/dXBsb2FkLXByb2R1/Y3Rpb24udHJhbnNp/c3Rvci5mbS8zZDlh/NmViMWQ4ZWRmMmE1/YTZiNTNiNmU0ZTlj/MzVhMC5qcGc.webp","thumbnail_width":300,"thumbnail_height":300}