{"type":"rich","version":"1.0","provider_name":"Transistor","provider_url":"https://transistor.fm","author_name":"Charlas Iglesia ETP | Pastores Luis Salas y Jeannette Noguera, Iglesia ETP","title":"Piedras que hablan","html":"<iframe width=\"100%\" height=\"180\" frameborder=\"no\" scrolling=\"no\" seamless src=\"https://share.transistor.fm/e/fb647943\"></iframe>","width":"100%","height":180,"duration":2184,"description":"Lucas  19:40.Quiero comenzar con lo que está escrito en el libro de Lucas 15, Jesús narró tres parábolas muy similares con respecto a algo o alguien que se perdió, la primera habla de una oveja que se perdió fuera de la casa, Lucas 15:4-7, la segunda habla de una moneda que se perdió dentro de la casa, Lucas 15:8-10 y la tercera habla de un joven que se perdió al cual lo llamaron el hijo pródigo, Lucas 15:11-32, vamos a leer algunos apartes de las citas bíblicas para poder fundamentar lo que Dios quiere hablar en este tiempo.Hay algo común en estas tres parábolas y es que “cuando encuentran lo que se ha perdido hay gozo y alegría”; ¿Cuantos de los que están aquí han perdido algo en sus vidas?, ¿Cuantos desean recuperar lo perdido?… entonces esta palabra que viene de la boca de Dios es para ti. Estudiemos por un momento cada caso en forma profunda y resumida:En la parábola de la oveja perdida, de 100 ovejas se pierde 1, eso es el 1% del rebaño, cifra poco significativa; sin embargo deja las 99 y decide  buscar la que se perdió y cuando la encuentra la coloca en sus hombros, alegre reúne a sus amigos porque había encontrado la que se había perdido. Un pastor debe buscar la oveja perdida, sin importar lo que le haya ocurrido, si cayó en pecado, si se apartó del Señor, si hizo esto o lo otro. Tenemos que pedir al Señor que arranque la indolencia que hay en nuestro corazón por los perdidos comenzando por los nuestros.La segunda parábola se trata de un dracma que se pierde, una moneda de valor insignificante que nada tiene que ver con la moneda oficial del pueblo de Israel y tiene que mucho que ver con nosotros los gentiles, los que hoy por hoy se están perdiendo en medio del mundo, tiene que ver con nuestras familias, con nuestros hijos, la herencia que Dios nos entregó; pero escuche dice la palabra en Hebreos 15:8-9 “Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros; y ninguna diferencia hizo entre nosotros y...","thumbnail_url":"https://img.transistorcdn.com/nOkXW4cUVWWt50JE-Qb3RCGgGPZGI_5Msbey8ZrGPho/rs:fill:0:0:1/w:400/h:400/q:60/mb:500000/aHR0cHM6Ly9pbWct/dXBsb2FkLXByb2R1/Y3Rpb24udHJhbnNp/c3Rvci5mbS8zZDlh/NmViMWQ4ZWRmMmE1/YTZiNTNiNmU0ZTlj/MzVhMC5qcGc.webp","thumbnail_width":300,"thumbnail_height":300}