En su intervención en Cada Tarde, el economista y desarrollador inmobiliario Tulio Rodríguez analizó el futuro de la Inteligencia Artificial (IA) y sus impactos en la economía, el empleo y la estrategia global.
Tres etapas que cambiarán el mundo
Rodríguez explicó que la IA avanza en tres niveles:
- Inteligencia Artificial actual: Modelos como ChatGPT y DeepMind que generan texto y código de manera autónoma.
- Inteligencia Artificial General (AGI): Sistemas capaces de ejecutar cualquier tarea intelectual humana sin programadores, simplemente siguiendo instrucciones del usuario.
- Superinteligencia Artificial (ASI): Una inteligencia superior a toda la humanidad combinada, capaz de transformar por completo la sociedad y la economía.
Inversiones millonarias y riesgos
- El sector privado invierte alrededor de 5 trillones de dólares en IA, con apoyo estratégico de gobiernos como el de Estados Unidos para mantener la competitividad tecnológica.
- Rodríguez destacó el caso de Oracle, con deuda equivalente al 500% de sus recursos propios, frente a Amazon (50%) y Microsoft (35%), y alertó que podría enfrentar problemas financieros hacia 2026 si no se ajusta la estrategia.
- Aun así, subrayó que la demanda por IA es real, y muchas empresas ya generan ingresos significativos.
Impacto en el empleo y la sociedad
- La automatización avanzada podría provocar desempleo masivo, alterando la forma en que vivimos y trabajamos.
- Rodríguez plantea interrogantes sobre el futuro laboral: ¿cómo será la vida diaria cuando gran parte del trabajo humano sea reemplazado por máquinas?
Infraestructura y consumo energético
- Los enormes data centers que sostienen la IA requieren:
- Electricidad masiva y sistemas de respaldo.
- Refrigeración intensiva, usando aire acondicionado y agua.
- Esta infraestructura convierte a la IA en un proyecto costoso y estratégico, crucial para la posición tecnológica de los países.
Una carrera geopolítica
- La carrera por liderar la IA se asemeja a competencias históricas donde el primero en llegar obtiene ventaja estratégica y poder global.
- Rodríguez concluyó que la revolución de la IA no es solo tecnológica, sino también económica, social y política, y requiere planificación para evitar riesgos financieros y sociales significativos.