La nueva Ley 1225 contra el desperdicio alimentario está obligando a hoteles, restaurantes y supermercados a adoptar medidas estrictas para reducir residuos. El reto no es menor: implica cambiar la forma en que se mide, gestiona y reporta cada gramo de alimento desperdiciado.
Muchas empresas aún ven la sostenibilidad como un coste, sin darse cuenta de que no adaptarse a tiempo puede implicar sanciones, pérdida de competitividad y una imagen negativa frente a los consumidores. La trazabilidad, los planes de prevención y la digitalización ya no son opcionales.
En esta entrevista, Javier Jiménez, CEO de EffiWaste, explica cómo su tecnología ayuda a las empresas del sector HORECA a cumplir con la ley, reducir el desperdicio y ahorrar miles de euros al año. Un ejemplo de cómo transformar una obligación legal en una oportunidad de eficiencia y rentabilidad.