En 2025, los despachos de abogados pueden enfrentarse a sanciones del 6 % del volumen anual de negocios si no gestionan correctamente la información confidencial. La ciberseguridad ya no es opcional: es un factor crítico de cumplimiento legal.
La preocupación crece cuando no sabemos si estamos protegidos o expuestos. La sensación de vulnerabilidad se acentúa al pensar en accesos genéricos, contraseñas débiles o trazabilidad inexistente. ¿Qué ocurre si no podemos demostrar que actuamos con diligencia?
Luis Vilanova, auditor informático y responsable de Legal Auditors, presenta un enfoque práctico para mejorar la protección de la información en los despachos mediante la norma AS‑360, una metodología ágil y personalizada que permite avanzar hacia el cumplimiento real sin asumir los costes ni la rigidez de una certificación ISO desde el inicio.