— En el programa Cada Tarde, el coronel Guillermo Beltrán —invitado habitual y activo en plataformas digitales— afirmó que Estados Unidos ha elevado su presencia militar alrededor de Venezuela con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico.
Durante la conversación, el presentador del espacio aseguró que “los dos bombarderos B-1 estadounidenses ya entraron a Venezuela. Técnicamente están en territorio venezolano”, calificando la situación como una escalada de presión contra lo que denominó “narcotiranía”.
Beltrán analizó el despliegue militar y el movimiento de un portaaviones estadounidense hacia el Caribe:
“Es una fuerza de ataque monstruosa para —supuestamente— el enemigo que hay, porque la misión en teoría es parar el narcotráfico.”
El coronel sostuvo que el problema del tráfico de drogas está directamente vinculado con sectores de poder en Caracas:
“Tenemos una coincidencia que no se había dado nunca antes: los capos de la droga están de capos de un gobierno… están escondidos dentro del Estado. Por eso es un narcoestado.”
Los comentaristas mencionaron la presencia estratégica de aviones militares al norte de la isla La Orchila, señalada como un punto de operaciones relevante para el gobierno venezolano.
Citando conceptos del planeamiento militar, Beltrán concluyó:
“El comandante en jefe dice: ‘quiero resolver el problema y esta es la misión: neutralizar el narcotráfico… neutralizar la fuente’. Y la fuente son los capos.”
Aunque no hay confirmación independiente de los movimientos militares mencionados en el programa, las declaraciones reflejan el clima de tensión regional y las fuertes acusaciones que persisten sobre la relación entre el narcotráfico y el poder político en Venezuela.