El abogado constitucionalista Ángel Leal explicó que el debate actual sobre asilo en Estados Unidos gira alrededor de quién puede considerarse realmente “llegado” al país. Recordó la política de mirroring aplicada en 2016, donde quienes intentaban solicitar asilo desde el lado mexicano eran interceptados antes de llegar físicamente a territorio estadounidense.
Según Leal, los demandantes alegan que al tener contacto con un oficial estadounidense “ya han llegado a los Estados Unidos y conservan el derecho a solicitar asilo”, mientras que el Departamento de Justicia sostiene lo contrario: “Si eres interceptado del lado mexicano, no has llegado a este país”.
Leal advirtió que la figura del asilo se ha distorsionado:
“Asilo no es un mecanismo para mantener la realidad migratoria”, dijo.
Recordó que solo aplica para personas perseguidas por motivos de raza, religión, nacionalidad, grupo social particular o opinión política, pero que hoy muchos lo usan como recurso después de perder otras vías migratorias.
“No todos los venezolanos califican para asilo, y el abuso genera desconfianza en los agentes migratorios”, señaló.
En cuanto al TPS para venezolanos, Leal explicó que la situación sigue en un limbo legal:
“La cancelación está vigente por decisión de la Corte Suprema, pero estamos esperando un fallo del Noveno Circuito que podría restablecer la protección temporalmente”.
Mientras tanto, muchos mantienen permisos de trabajo gracias a solicitudes de asilo pendientes o procesos familiares.
Leal subrayó que el caso venezolano es especialmente delicado por la clasificación del régimen como organización narcoterrorista global:
“Hay opositores y disidentes verdaderamente perseguidos, incluso personas que firmaron contra Chávez y cuyos casos siguen vigentes”.
Señaló que quienes se ven forzados a regresar enfrentan riesgos reales, especialmente en el contexto actual de tensión militar:
“Cuando esos vuelos llegan a Venezuela, lo primero que ocurre es un cuestionamiento del régimen contra esa persona”.
El abogado dijo conservar esperanza en que el Departamento de Seguridad Nacional otorgue una salida forzosa diferida, como hizo el presidente Trump:
“Fue una medida humanitaria para que los venezolanos no tuvieran que regresar a manos de un régimen que no controla ni quiere controlar a grupos perseguidores”.
Sin embargo, aclaró que “no existe todavía ninguna noticia concreta”.