– En entrevista con Carlos y Agustín Acosta en el programa Cada Tarde por Actualidad Radio, el Dr. Palomares calificó como un error la reciente decisión del Tribunal de Apelaciones que rechazó la aplicación de la Ley de Extranjeros de 1798 en el caso del Tren de Aragua. Según el fallo, la organización criminal venezolana no constituía una “invasión extranjera”, sino un asunto de orden público.
“El tribunal está errado. Nadie que entra ilegalmente al país tiene derecho a reclamar beneficios constitucionales más allá del asilo político”, sostuvo el Dr. Palomares.
El jurista explicó que la ley de inmigración, heredada de la época de Ronald Reagan, otorga amplia discrecionalidad al Poder Ejecutivo para definir la aplicación de medidas excepcionales. En ese sentido, subrayó que la Casa Blanca tiene potestad para calificar la llegada del Tren de Aragua como una “invasión delictiva”.
“Una invasión puede ser un grupo pequeño que entra con la intención de delinquir. En el caso del Tren de Aragua, no sólo entraron ilegalmente, sino que ya han tomado territorios, asesinado personas y cometido crímenes en varios estados. Si eso no es una invasión, no sé qué lo es”, afirmó.
El Dr. Palomares enfatizó que el propio gobierno federal ha designado a esta banda como una organización criminal transnacional y que existen indicios de que su llegada fue “una maniobra intencional, dirigida y orquestada por el régimen de Nicolás Maduro para desestabilizar a Estados Unidos”.
En relación a los próximos pasos, consideró que el caso podría llegar al Tribunal Supremo:
“El Ejecutivo tiene discreción constitucional para definir qué constituye una invasión. En este caso, ya existe un pronunciamiento de la Casa Blanca. Eso puede ser suficiente para que el Supremo revierta el fallo”.
Finalmente, Palomares vinculó esta controversia con otros debates sobre las facultades presidenciales, como la imposición de tarifas arancelarias. “Históricamente los tribunales se abstenían de intervenir en asuntos de política exterior y comercio, porque pertenecen al ámbito compartido del Ejecutivo y el Legislativo. Pero desde Trump 45, esa doctrina de abstención se ha visto erosionada”, concluyó.