Dos personas iban manejando hacia Nashville por la I-24 cuando el tráfico se detuvo. Una se enojó, se frustró y se llenó de amargura. La otra escogió ser agradecida: “Al menos tengo un carro. Al menos tengo un trabajo al cual ir.” Cuando llegaron al trabajo, una todavía estaba enojada, y la otra venía cantando y gozosa.
Cuando le preguntaron cómo podía estar gozosa después de manejar por ese tráfico, dijo: “Yo escogí estarlo.”
La felicidad muchas veces depende de lo que nos sucede. El gozo es más profundo. El gozo es algo que escogemos por causa de Dios.
Texto principal: Filipenses 4:4
“Regocijaos en el Señor siempre; otra vez digo: ¡Regocijaos!”
Pablo no escribió esas palabras sentado cómodamente en una playa. Probablemente las escribió encadenado en una prisión. Y aun así dijo: “Regocijaos.”
El gozo no es la ausencia de problemas. El gozo es escoger confiar en Dios en medio de los problemas.
I. El gozo es una decisión, no solo un sentimiento
El gozo no es simplemente algo que sentimos cuando la vida es fácil. El gozo es algo que escogemos porque Dios sigue siendo bueno.
Pablo manda a los cristianos a regocijarse. Eso significa que el gozo no es opcional para el pueblo de Dios. Tal vez no podamos escoger cada circunstancia, pero sí podemos escoger dónde ponemos nuestro enfoque.
Pregúntate:
¿De dónde obtengo mi gozo?
¿Lo obtengo de mis circunstancias, o del Señor?
II. El gozo puede ser nuestra fuerza en las luchas
Nehemías 8:10 — “No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.” El pueblo en los días de Nehemías había enfrentado quebranto y tristeza, pero Dios les recordó que Su gozo podía fortalecerlos.
Todos enfrentamos momentos difíciles: una llanta ponchada, un corazón quebrantado, enfermedad, decepción, dolor y estrés. Pero el gozo del Señor da fuerza cuando la vida pesa.
El gozo no significa fingir que todo está bien. El gozo significa recordar que Dios todavía está en control.
III. El gozo crece cuando permanecemos conectados
Dios no diseñó a los cristianos para vivir aislados.
Jesús escogió a doce discípulos para caminar con Él. La iglesia primitiva vivía, adoraba, servía y perseveraba junta. El cristianismo no fue diseñado para vivirse solo.
Hay fuerza en la unidad. Una ramita se quiebra fácilmente, pero un manojo de ramas es mucho más difícil de quebrar.
A veces, simplemente estar juntos con el pueblo de Dios ayuda a restaurar el gozo. Ver a alguien regresar después de estar enfermo, adorar juntos, orar juntos y animarnos unos a otros puede traer gozo otra vez al corazón.
No trates de llevar tus cargas solo.
IV. El gozo nos prepara para soportar las pruebas
Santiago 1:2–3 — “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”
Esto es difícil de hacer. Santiago no dice que las pruebas sean agradables. Dice que podemos tenerlas por gozo porque Dios puede usarlas para fortalecer nuestra fe.
Dios nunca prometió que al convertirnos en cristianos la vida sería solo arcoíris y rosas. Habrá espinas y cardos. Pero en medio de todo, Dios permanece en control.
Pablo soportó sufrimiento. Jesús soportó la cruz. Ellos soportaron por amor al Padre y por el gozo puesto delante de ellos.
V. El gozo viene al mirar las bendiciones de Dios
Muchas veces perdemos el gozo porque nos enfocamos más en lo negativo que en lo positivo.
Si hiciéramos una lista de nuestra vida, escribiendo de un lado lo que Dios nos ha dado y del otro lado nuestros problemas, veríamos que las bendiciones de Dios pesan mucho más que nuestras cargas.
Ten gozo por las bendiciones sencillas:
comida para comer, ropa para vestir, transporte, un lugar para adorar, familia, la familia de la iglesia, salvación, oración, las Escrituras y esperanza en Cristo.
Muchas personas alrededor del mundo adoran con mucho menos de lo que nosotros tenemos. No debemos pasar por alto las bendiciones que Dios ha puesto delante de nosotros.
Conclusión: El gozo se encuentra en Cristo
Juan 15:11 — “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” El verdadero gozo viene por medio de Cristo. Viene al conocerlo, confiar en Él, orarle, estudiar Su palabra y permanecer conectados con Su pueblo.
Busca el gozo. Aférrate a él. Escógelo.
Cuando la vida sea difícil, recuerda: el gozo no se encuentra en circunstancias perfectas. El gozo se encuentra en el Señor.
Invitación
Tal vez necesitas ayuda para encontrar el gozo otra vez. Tal vez necesitas oraciones, ánimo, o venir a Cristo. La iglesia está aquí para ayudarte. Ven mientras estamos de pie y cantamos.