Muchos jóvenes tienen ideas brillantes, pero carecen de apoyo, formación o confianza para emprender desde pequeños. En un entorno que valora la experiencia, destacar como menor de edad es un verdadero desafío.
La historia de Mitch Mellado emociona: un niño que empezó a tomar fotos a los 2 años, creó su primer negocio a los 8 y hoy, con solo 20, lidera una franquicia internacional de fotografía de naturaleza. Su pasión, compromiso ambiental y confianza construida desde la infancia lo convierten en referente para toda una generación.
En esta entrevista, Mitch comparte cómo venció prejuicios, qué herramientas lo ayudaron a crecer y por qué el emprendimiento infantil es clave para el futuro. Un testimonio que demuestra que nunca se es demasiado joven para emprender con impacto.