Mateo 13:24-28 (RVR1960) “Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo…"
La Mente: El Terreno de Conquista
La mente humana es el terreno fértil que Dios nos entregó. Somos más fértiles que la misma tierra: nuestro corazón es fértil, nuestro ser es fértil, pero nuestra mente es un territorio estratégico. De hecho, el primer escenario de guerra, el primer lugar donde el enemigo ataca, es la mente. Vivimos en la era de los ataques y enfermedades mentales. Entendemos que la mente es el escenario de las grandes batallas espirituales, tal como dice 2 Corintios 10:4-5 (RVR1960): “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”.
Mateo 13:24-28 (RVR1960) “Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?”
La Biblia dice que este hombre tenía un campo; nuestro campo es la mente. Él sembró buena semilla, pero mientras los hombres dormían, el enemigo sembró cizaña. El primer punto crítico aquí es que el ataque ocurrió durante el sueño, en la vulnerabilidad de la noche.
Raíces Invisibles y Frutos Evidentes
Esa semilla sembrada en la oscuridad echó raíces, nada se hace evidente si primero no se arraiga; Para que una planta brote, ya ha conquistado el subsuelo, esto significa que todo lo que hoy ves manifestado en tu vida, ya tiene una raíz profunda. Debemos recordar lo que dice Proverbios
4:23 (RVR1960): “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”.
Cuando el trigo produjo grano, apareció la cizaña, los siervos preguntaron: “Señor, ¿no sembraste buena semilla? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?”. La respuesta fue clara: “Un enemigo ha hecho esto”.
¿Qué tanto cuidamos nuestra mente? ¿Clasificamos las semillas que entran? Todo campo descuidado se llena de maleza, la maleza drena la vida del buen árbol. Si no revisamos el jardín mental, aparecen pensamientos parásitos que devoran los buenos. Nuestra tarea es: “regar, sembrar, cultivar, cortar y desarraigar todo lo que Dios no plantó”, está escrito en Mateo
15:13 (RVR1960): “Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada”.
El Ataque a los Fundamentos
Salmo 11:3 (RVR1960) “Si fueren destruidos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?”
Existe una agenda diseñada para destruir fundamentos. Toda sociedad y civilización se sostiene sobre bases; si estas caen, la estructura se desploma. Estamos viviendo el ataque más grande y silencioso contra los fundamentos de la iglesia: la fe, la moral, el amor, la identidad y la doctrina.
Semilla 1: La verdad relativa
La idea de hoy es que no hay verdades absolutas, sino que cada uno tiene "su verdad". Al hacer esto, la verdad se reduce a una simple opinión. La Biblia es tajante en Juan
17:17 (RVR1960): “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”.
El relativismo dice: "lo que es verdad para ti, no lo es para mí". Pero la verdad no es un sentimiento, yo puedo decir que los gatos tienen tres patas porque vi uno así, pero la realidad es que tienen cuatro.
Esta semilla se está sembrando especialmente en los jóvenes, llevándolos a creer que "respetar el criterio" es validar el error, no podemos respetar la autodestrucción bajo el nombre de “opinión", Jesús dijo en Juan
8:32 (RVR1960): “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”; sin verdad absoluta, no hay libertad real.
La postura de la Iglesia: Este concepto ha entrado a las congregaciones. Aunque hay temas opcionales (formas, moldes), los fundamentos son innegociables:
- Jesucristo es el único mediador: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5 RVR1960).
- La Palabra de Dios es infalible.
- Somos Trinitarios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
- Necesitamos nacer de nuevo y ser bautizados.
Semilla 2: El Adormecimiento Espiritual
Mateo
13:22 (RVR1960) “El que fue sembrado entre espinos, este es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.”
Dios debe ser el primero. Cuando el primer lugar se comparte, Dios deja de ser el número uno.
El adormecimiento ocurre cuando convertimos la iglesia en un club social. Debemos estar alertas como está escrito en 1 Pedro 5:8 (RVR1960): “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”.
La espiritualidad es personal, no global:
- El congregarse no sustituye el devocional: Orar en la iglesia no reemplaza tu oración en el secreto de tu casa. Mateo 6:6 (RVR1960) dice: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto...”.
- La prédica no sustituye tu lectura: Que el pastor lea la Biblia no quita tu responsabilidad de escudriñarla.
- El evento no sustituye la intimidad: La "carga de batería" del domingo no te servirá para toda la semana si no buscas a Dios a diario.
Semilla 3: La Normalización del Pecado
Es cuando lo que es pecado se celebra como "ser auténtico". Isaías
5:20 (RVR1960) nos advierte: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de las tinieblas luz, y de la luz tinieblas; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”.
Se han redefinido los conceptos, ahora se dice que no se puede predicar sobre la culpa, solo sobre la gracia, pero ojo: la responsabilidad no es culpa.
Buscar a Dios, leer la Biblia y orar no es una "hazaña heroica", es tu responsabilidad y disciplina espiritual. Como dice Romanos 12:2 (RVR1960): “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento...”.
No podemos permitir que se nos "zafen los tornillos" y normalicemos el pecado en casa, lo que está mal, está mal, aunque todo el mundo lo haga. Dejemos de ser "focas de circo" que aplauden cualquier concepto moderno y empecemos a cuestionar lo que contradice la Verdad.