Durante su participación en el programa Cada Tarde, el comandante retirado José Adán Gutiérrez ofreció un análisis profundo sobre la geopolítica mundial, la seguridad regional y las amenazas emergentes a la estabilidad global.
Gutiérrez señaló que el equilibrio entre Israel, Irán y Estados Unidos es extremadamente frágil, y que un incidente táctico accidental podría escalar a un conflicto de amplio alcance. Según el comandante, el verdadero “centro de gravedad” de Irán no radica únicamente en el liderazgo político, representado por la Ayatolá Ali Jamenei, sino en la Guardia Revolucionaria Iraní y sus unidades operativas, cuya neutralización sería clave en cualquier escenario militar.
El especialista explicó que la guerra no se gana solo decapitando liderazgos políticos. “Si no se destruye el centro de gravedad, se pueden ganar muchas batallas, pero no la guerra. Ese núcleo operativo es la Guardia Revolucionaria y sus participantes activos”, afirmó.
Además, alertó sobre la expansión militar de China, que ha desplegado misiles hipersónicos capaces de destruir portaaviones y otras defensas críticas. Este armamento reduce los márgenes de reacción y puede acelerar cronogramas de ruptura de hostilidades.
“La seriedad de China es estratégica y muy peligrosa. Estos sistemas convierten a las embarcaciones y plataformas en blancos legítimos y alteran los cálculos de cualquier acción militar”, destacó Gutiérrez.
El comandante también explicó que, aunque ninguna de las naciones involucradas desea una guerra abierta, la combinación de errores tácticos, malentendidos o decisiones precipitadas puede generar un efecto dominó. En este sentido, enfatizó que la coordinación internacional, la planificación estratégica y la vigilancia extrema son esenciales para prevenir conflictos de consecuencias globales.
“Estamos en un punto donde decisiones tácticas, políticas y estratégicas podrían cambiar el curso de la historia en múltiples regiones. La coordinación y la estrategia son fundamentales”, concluyó.