En conversación en Cada Tarde , el analista Juan Carlos Sainz destacó que el plan impulsado por el presidente Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, presenta serias dificultades y genera más preguntas que respuestas.
“Lo que más me gusta es que vuelve a ponerse sobre la mesa la solución de dos Estados, que había desaparecido por completo del discurso de Netanyahu. Pero la verdad es que esto parece poco una negociación, parece más un ultimátum”, señaló.
El plan incluye 20 acápites que, según el especialista, fueron definidos directamente entre Trump y Netanyahu. “No parece que haya mucha negociación. Y cuando uno revisa los números, como el intercambio de rehenes y prisioneros, resulta muy chocante. Hoy se habla de liberar 100 rehenes vivos frente a 2,000 presos en Israel. Pero hace un año y medio eran 10,000. Si al final de todo el costo humano son 50 o 60 mil muertos, uno se pregunta si no fueron demasiadas vidas para volver a discutir las mismas cifras”, afirmó.
Respecto a la figura de Tony Blair como parte de un comité garante, Juan Carlos advirtió:
“Eso va a suscitar muchas suspicacias. No se puede dejar bajo Netanyahu el territorio porque violaría los acuerdos de los últimos 30 años, pero tampoco bajo la administración de EE.UU., ni de Naciones Unidas, con las que Trump rompió puentes. Volvemos a un chiste de la historia: entregarle a un ex primer ministro británico el control de un territorio que ya fue protectorado inglés hace casi un siglo”.
El especialista concluyó que el plan, aunque marca un punto de partida, sigue siendo “muy, muy complicado” en términos de viabilidad práctica.