Durante el programa de Yoly Cuello en Actualidad Radio, el analista de Crisis Group en Venezuela, Phil Gunson, ofreció un análisis profundo sobre el rumbo de la política exterior de Estados Unidos hacia el régimen de Nicolás Maduro bajo la administración del presidente Donald Trump. En particular, analizó las tensiones internas entre dos visiones opuestas: la línea dura liderada por el secretario de Estado Marco Rubio, y el enfoque negociador impulsado por el asesor Richard Grenell.
Gunson consideró que existe una ambivalencia estratégica en la Casa Blanca: “Trump parece inclinarse por la línea de Grenell, más pragmática y menos ideológica, porque la presión máxima del primer mandato no logró derrocar a Maduro”. Además, sugirió que la importancia de Venezuela ha perdido peso en la agenda internacional del presidente, quien ahora estaría más enfocado en resultados económicos y energéticos.
Respecto a las recientes deportaciones de venezolanos desde EE.UU., Gunson señaló que Caracas las sigue aceptando como gesto de buena voluntad y disposición a negociar. “El gobierno de Maduro percibe que aún existe una ventana de diálogo con Washington, pese a las posturas duras de Rubio”, afirmó.
También advirtió sobre el creciente acercamiento de Venezuela a Rusia y China. “Aunque EE.UU. no muestra el mismo interés de antes, no puede desentenderse completamente, especialmente por la influencia que estos actores están ganando en la región”.
Sobre la Organización de Estados Americanos (OEA), Gunson fue crítico: “Trump no cree en el multilateralismo. Para él, organismos como la OEA ya no representan una herramienta útil, ni son una prioridad en su política exterior”.