Hoy contemplamos el dolor como un lienzo sagrado, una obra en constante creación en la que cada pincelada es una lección divina. Imagina un pintor que, con delicadeza y maestría, transforma el sufrimiento en arte, esculpiendo la belleza en medio de la adversidad. Así, cada lágrima es una gota de color que, en el lienzo de tu alma, se mezcla para formar una imagen de fe y redención.Para leer más entra a: https://www.elconversatorio.net/
El Conversatorio es un refugio de escucha y silencio, donde la Palabra se despliega como un río en medio del desierto. Conducido por Juan Marcos Lecuona, este espacio ofrece predicaciones y reflexiones que invitan a la oración profunda y al discernimiento del corazón. Aquí, la teología se convierte en camino interior: un viaje de sanidad, búsqueda y encuentro con el Dios que habla en la herida y en la quietud. Una mesa abierta para almas sedientas de verdad y descanso.