Guatemala enfrenta una grave crisis de poder. Así lo advierte Fernando Linares, exconstituyente guatemalteco, quien denuncia que sectores del Ejército y del empresariado están exigiendo la renuncia del presidente Bernardo Arévalo, a quien acusan de corrupción, fraude electoral y atentados contra la democracia.
“Él estaba en el puesto número 12 entre los candidatos presidenciales. Con un programa de computadora manipulado por venezolanos y colombianos, financiado por USAID, lo catapultaron al primer lugar”, afirmó Linares en entrevista.
Según el jurista, la supuesta injerencia del Departamento de Estado de EE. UU., a través de la agencia de cooperación USAID, fue determinante para posicionar a Arévalo, a quien calificó de “socialista elegido por sus amos”.
Linares también apuntó a irregularidades en el Congreso: “Metieron 22 diputados jóvenes que nadie conoce y que ni siquiera hicieron campaña. Todo el mundo en Guatemala sabe que hubo fraude”.
El exconstituyente subrayó el uso de tecnología como un instrumento de manipulación electoral: Como usted sabe, usted teclea cualquier cosa y el sistema responde. Imagínese lo que se puede hacer con una elección manipulada digitalmente”.
Linares afirmó que el Ministerio Público, equivalente al fiscal de distrito en EE. UU., ya concluyó que hubo corrupción. Sin embargo, denunció que tanto el Tribunal Supremo Electoral como la Corte Suprema de Justicia están “agobiados por la corrupción” y bajo presión del Ejecutivo: “Están pidiendo más dinero para el presupuesto y así comprar voluntades. Están silenciando a todos”.