En una reciente entrevista para el programa Cada Tarde, la periodista y presidenta de América Hispana, Gaby Perozo, ofreció un análisis detallado sobre las sanciones internacionales y las operaciones contra el narcotráfico vinculadas al régimen de Nicolás Maduro, subrayando que estas medidas forman parte de una estrategia continua y bien planificada.
Presión sostenida y coherente
Según Perozo, la actual estrategia estadounidense no es resultado de decisiones improvisadas. “Si miras lo que ocurrió desde la primera administración de Trump, ves una coherencia: máxima presión, sanciones secundarias afectando empresas rusas, movilización de embarcaciones al Caribe y acciones judiciales progresivas”, explicó. Incluso tras la administración Biden, indicó, se retomó el mismo curso, con declaraciones de narcotraficantes y terroristas y control naval para frenar el tráfico de buques petroleros ilegales.
“La línea de acción continúa, y lo que vemos esta semana, con la interdicción de narcolanchas y control naval en el agua, es parte de una planificación por fases”, señaló. Para Perozo, estas acciones buscan preparar el terreno para fases posteriores más directas contra el régimen y sus redes criminales.
Impacto en las finanzas del régimen
La periodista detalló que Venezuela produce actualmente 900.000 barriles de petróleo diarios, de los cuales 300.000 se destinan al consumo interno y 600.000 se exportan. Debido a la calidad pesada del crudo y los costos de transporte hacia mercados como China e Irán, el precio neto se estima en 40 dólares por barril, lo que representa unos 8.000 millones de dólares anuales, equivalentes a ≈666 millones mensuales que ingresan al régimen.
“Cuando uno ve esta cifra mensual, se pregunta en qué se gasta, mientras no se construyen hospitales ni carreteras y los salarios públicos están entre medio dólar y un dólar mensual”, subrayó. Además, citó al economista petrolero Francisco Monaldi, quien ha indicado que gran parte de estos ingresos circulaba por mercados paralelos y criptomonedas, fuera de la economía formal, reforzando que las sanciones no afectan directamente al ciudadano común, sino a los ingresos ilícitos del poder.
Narcotráfico y operaciones aeronavales
Perozo señaló que esta semana fueron destruidas cuatro narcolanchas en el Pacífico. “Estas embarcaciones no son para turismo ni pesca; son rápidas, con motores potentes, y transportan cargamentos ilegales evidentes”, explicó. Las organizaciones criminales, agregó, “asumen pérdidas calculadas” al enviar múltiples lanchas sabiendo que algunas serían interceptadas.
Asimismo, citó declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio, que reconocen que solo al neutralizar estas operaciones se logra una reducción significativa del flujo de drogas, mientras que incautaciones y arrestos por sí solos han resultado insuficientes. La presión cercana a EE. UU. ha provocado un desplazamiento del narcotráfico hacia Europa, con bajas en los precios, reflejando la adaptación de las redes criminales.
“El día después” y la salida de Maduro
En la entrevista, Perozo también abordó el llamado “día después”, indicando que Washington tiene muy presente este escenario. “Desde el inicio se dijo que el objetivo es desmontar el cartel de los soles, no simplemente un cambio de régimen. Dejar a Maduro en el poder enviaría un mensaje negativo a Rusia, China e Irán”, afirmó.
Para la periodista, la permanencia de Maduro como ciudadano privado no es una opción, ya que su presencia continuaría generando inestabilidad y protegiendo a seguidores radicalizados y redes criminales. Según su análisis, Maduro tendría tres posibles salidas del poder, siendo el exilio una de ellas, aunque cada vez más limitada tras su clasificación como terrorista internacional.
“Si el exilio pudiera evitar un conflicto militar mayor, todavía estaría sobre la mesa, pero no hay lugar para una permanencia tranquila dentro del país”, concluyó.