Juan Fernández, experto en hidrocarburos e integrante fundador de Gente del Petróleo, aseguró que la industria petrolera venezolana se encuentra en una situación extremadamente frágil y sin capacidad operativa para resistir durante meses las restricciones actuales al comercio de crudo, debido a la falta de almacenamiento, refinación y control operativo.
Durante una entrevista en el programa Cada Tarde, Fernández explicó que uno de los principales problemas para evaluar el impacto real de las sanciones es la ausencia de información confiable sobre el estado de los tanques de almacenamiento que permiten sostener la producción petrolera. “No sabemos con exactitud cuál es la condición del almacenamiento en Venezuela, y eso hace muy difícil cualquier proyección”, señaló.
No obstante, el especialista fue enfático al afirmar que el margen de maniobra es muy reducido. “Esta es una situación de corto plazo. Venezuela no tiene capacidad ni de refinación ni de almacenamiento para decir que puede aguantar meses bajo este esquema. Simplemente no existe esa posibilidad hoy”, advirtió.
Fernández recordó que el crudo venezolano es mayoritariamente pesado y extrapesado, lo que complica tanto su producción como su comercialización. En este contexto, hizo referencia a los acuerdos de cooperación con Cuba, donde el comercio petrolero llegó a ser uno de los principales renglones de ingreso de la economía cubana, a pesar de que la isla no tiene capacidad exportadora de crudo.
Según explicó, Cuba depende especialmente del fuel oil para la generación eléctrica, la industria azucarera y la actividad económica en general. Sin embargo, la refinería de Cienfuegos no está diseñada para procesar crudo pesado venezolano, lo que ha obligado históricamente a recurrir a mecanismos de triangulación e intercambio de crudo. “Se trata de esquemas complejos que, además, han estado acompañados de corrupción”, indicó.
El experto subrayó que la situación se agrava por el colapso de las refinerías venezolanas y por las fallas recientes en los sistemas internos de Petróleos de Venezuela (PDVSA). “Hoy la industria está prácticamente a ciegas desde el punto de vista financiero, contable, de suministro y de control de volúmenes. Eso es gravísimo para cualquier empresa, y más aún para una industria de esta magnitud”, afirmó.
En cuanto a las medidas de presión internacional, Fernández sostuvo que la aplicación de sanciones por parte de la administración del presidente Donald Trump, incluidas aquellas relacionadas con buques previamente sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), forma parte de un esquema de presión directa contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Si bien reconoció que estas medidas pueden tener efectos colaterales sobre la economía y la población venezolana, fue claro en señalar que el deterioro económico del país no es consecuencia de las sanciones recientes. “Durante los últimos 25 años, quien ha destruido la economía venezolana ha sido el régimen. Las sanciones lo que hacen es hacer cumplir medidas que ya estaban establecidas”, sostuvo.
Finalmente, Fernández expresó su expectativa de que la presión internacional genere efectos en el corto plazo, dado el alto nivel de vulnerabilidad del sistema petrolero venezolano. “Cuando uno hace una matemática básica entre producción, almacenamiento y capacidad operativa, los números simplemente no dan. Eso limita severamente la capacidad del régimen para sostener esta situación en el tiempo”, concluyó.