En entrevista con Cada Tarde, el analista internacional Hugo Acha señaló que durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, el Estado boliviano estuvo profundamente vinculado al narcotráfico, con consecuencias graves para los derechos humanos y la gobernabilidad.
“Evo Morales Sánchez prefería mantenerse como ejecutivo de la organización Cocaleros de Cochabamba que controla más del 95% del ciclo coca-cocaína antes que como presidente del Estado Plurinacional”, afirmó Acha, al tiempo que describió a esta red como “un monstruo que devoró a muchos durante este periodo, con torturas, asesinatos y exilios políticos”.
El experto recordó que la orden ejecutiva del 20 de enero del presidente estadounidense considera a ciertas organizaciones de crimen transnacional como terroristas de alcance global, lo que marca un punto de inflexión para los gobiernos democráticos bolivianos.
“El gran reto ahora es cómo el Estado boliviano regresará a la erradicación, interdicción y lucha contra el narcotráfico y el blanqueo de capitales, y cómo romperá su vínculo con todo el ciclo ilícito a escala global”, advirtió Acha.
Asimismo, señaló que el partido del MAS ha estado históricamente vinculado a la coalición cubana, un nexo que, según el analista, consolida la dimensión transnacional de la red criminal. “No es un término ligero; hay una relación documentada entre el régimen de los Castro y las estructuras que hoy Estados Unidos considera criminales y terroristas”, explicó.