México vivió una jornada de alta tensión tras el operativo contra Cártel Jalisco Nueva Generación, que derivó en la caída de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. El gobernador destacó que “vivimos horas críticas” con incidentes en distintos puntos del estado y el área metropolitana, subrayando que la prioridad fue “salvaguardar la seguridad de las personas”. En el momento más complejo se registraron hasta 252 bloqueos en carreteras del país, cifra que luego se redujo progresivamente hasta recuperar el control de las principales vías, según informó el gabinete de seguridad.
En diálogo con Yoly Cuello, el corresponsal Milton Merlo explicó que la ofensiva incluyó tres fases: congelamiento de cuentas con apoyo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, acciones contra estructuras empresariales presuntamente usadas para lavado de dinero y la captura de una operadora cercana al capo en Jalisco. Aunque el gobierno de Claudia Sheinbaum sostuvo un discurso de normalidad, en los cuartos de situación existía preocupación por posibles represalias nocturnas que finalmente no se concretaron.
El investigador William Acosta señaló que la operación fue posible gracias a inteligencia y entrenamiento compartido por agencias estadounidenses, pero advirtió que ahora podría abrirse una disputa interna por el control del cartel, con varios posibles sucesores en la línea de mando. Las autoridades mantienen operativos y recomiendan a la población y a turistas extremar precauciones, mientras se evalúan los próximos movimientos de una organización con presencia en múltiples estados de Estados Unidos y alcance internacional.