En una entrevista, César Batiz, director de El Pitazo, reveló que Nicolás Maduro solicitó inmunidad plena para él, su familia y un grupo reducido de 100 funcionarios, como parte de sus negociaciones con Estados Unidos.
La cifra es tan pequeña que detonó una alarma obvia dentro del régimen:
En 100 nombres no caben todos los responsables de torturas, crímenes, represión y corrupción de los últimos 25 años.
Según Batiz, esa petición revela dos cosas explosivas:
- Maduro confía su seguridad personal a EEUU, especialmente después de la llamada del 21 de noviembre con Washington.
- La exclusión inevitable de muchos operadores clave genera miedo y posibles traiciones internas.
Generales, jefes de inteligencia, fiscales, jueces y mandos medios se preguntan ahora si están en la lista… o si fueron sacrificados.
Batiz advierte que este tipo de filtraciones “abre la puerta a fracturas profundas”, sobre todo cuando el espacio aéreo está bajo vigilancia, la inteligencia estadounidense ha mapeado los puntos críticos y Maduro está cambiando de cama y teléfono cada noche para evitar un golpe interno.
Para el director de El Pitazo, el mensaje es claro: El régimen enfrenta su mayor tensión interna en años, y no todos van a salvarse.