Facturar sin ser autónomo es una práctica común entre emprendedores que recién comienzan. Pero lo que muchos desconocen es que hacerlo mal puede conllevar sanciones de hasta 3.000 euros, recargos del 20% y hasta responsabilidades penales en algunos casos.
La incertidumbre sobre si una actividad es “habitual” o no, el desconocimiento de las diferencias entre Hacienda y la Seguridad Social, y los mitos populares sobre el salario mínimo pueden empujar a muchos profesionales a tomar decisiones equivocadas que afectan su proyecto desde el inicio.
En esta entrevista, Jorge de Los Reyes, abogado y fundador de la escuela de emprendimiento En busca del fuego, desglosa con claridad qué se puede y qué no se puede hacer al facturar sin ser autónomo. Aporta alternativas legales, explica los riesgos reales y expone cómo la próxima obligación de la facturación electrónica afectará a quienes están comenzando. Si eres emprendedor, creador de contenido o profesional independiente, esta entrevista es clave para proteger tu negocio desde el primer euro.