A un año del 28J, la líder opositora venezolana María Corina Machado reconoce que Venezuela atraviesa la fase más decisiva de su historia. Desde la clandestinidad, habla de un régimen cada vez más aislado y de una sociedad que, a pesar del dolor, no se resigna. Para ella, esta lucha es algo que trasciende la política.
No dudó en definir con crudeza el sostén de Maduro: "¿De qué vive este régimen? Del narcotráfico, del oro de sangre, del tráfico de personas, del lavado de dólares. Si les cortas ese dinero, su aparato represivo empieza a colapsar".
Pero a la vez reconoce el costo humano de dos décadas de resistencia: "Han dejado su vida héroes como Franklin Brito, Juan Pablo Pernalete. Medios que fueron cerrados, empresas expropiadas. Cada madre, cada joven que hoy duda si huir o quedarse es parte de este mismo país que no se rinde".
A los que traicionaron por miedo o por plata
Y a quienes claudicaron por miedo o por dinero, les dedica palabras tajantes: "Allá ellos. El país ya los ha juzgado. Y la historia, incluso, los ignorará".
Asegura que, en contraste, la oposición nunca estuvo tan fuerte: "Nunca habíamos tenido tanto respaldo internacional, tanta disposición ciudadana y tanta urgencia como ahora. Y nunca el régimen había estado tan contra las cuerdas" (…) La libertad llegará: "Con negociación o sin negociación, este régimen va para afuera".
Nadie se engañe: nuestros presos políticos son héroes y saldrán fortalecidos
Para los casi mil presos políticos y sus familias, Machado guarda un mensaje lleno de gratitud y dignidad: "Ellos no son víctimas: son héroes". Pero que nadie se engañe: saldrán fortalecidos. Nos dan fuerza, y cuando todo esto termine, Venezuela reconocerá su dignidad.
Recibe fuerza de ellos mismos, que pese a la tortura y persecución, no se arrepienten: "Lo volvería a hacer mil veces".