Fernando Álvarez, detective de investigaciones de alto riesgo y analista de inteligencia, cuestionó la falta de medidas básicas de seguridad en las escuelas de Estados Unidos tras los últimos tiroteos.
El experto subrayó que existen tecnologías que podrían salvar vidas, pero la burocracia y la corrupción bloquean su implementación: “Un sensor de disparos puede indicar en qué pasillo o aula ocurrió el último tiro y guiar a la policía en segundos. Pero no se instalan.”
“Las escuelas necesitan dos alarmas claras: una para incendios y otra para un tirador activo. Una que diga si hay que evacuar o atrincherarse. Eso salva tiempo y vidas.”
Álvarez fue categórico respecto a la responsabilidad gubernamental:
“Una puerta blindada le cuesta 1.000 dólares a una empresa privada, pero al gobierno le cuesta 50 mil porque el gobierno es corrupto y burocrático. En Miami-Dade: solo el distrito escolar tiene 7.400 millones de dólares de presupuesto. ¿Dónde está ese dinero?”
Finalmente, Álvarez señaló que aunque no es posible predecir a los “lobos solitarios” que cometen estos atentados, sí se puede minimizar el daño con prevención real: “No tenemos que partirnos la cabeza. Solo usar la neurona que Dios nos dio. ¿Cuántos atentados ha visto usted en un tribunal? Ninguno. Porque allí sí hay seguridad. Entonces, ¿por qué no la hay en nuestras escuelas?”