En la era digital, la información nos inunda constantemente. Pero, ¿cómo distinguir la verdad de la manipulación cuando las noticias falsas y los titulares impactantes dominan las redes sociales? Las campañas de desinformación no son solo un fenómeno mediático; representan una amenaza real para la cohesión social y la seguridad nacional.
Este fenómeno va más allá de las fake news. Nos enfrentamos a operaciones organizadas que aprovechan algoritmos y tecnologías como la inteligencia artificial para amplificar contenidos manipulados, creando burbujas informativas que refuerzan prejuicios y debilitan la confianza en las instituciones.
En este editorial, exploramos cómo la Orden PJC/248/2025 y la nueva Estrategia Nacional contra la Desinformación buscan protegernos en un entorno geopolítico inestable. Descubre por qué es urgente fomentar la alfabetización mediática y cómo cada ciudadano puede ser parte de la solución al verificar la información antes de compartirla.