Solo un 5% de los despachos ha integrado con éxito la inteligencia artificial, a pesar del ruido mediático. La mayoría de los abogados aún no sabe cómo implementar estas herramientas con garantías jurídicas ni por dónde empezar.
Frustración, miedo al error y temor a perder el control dominan las conversaciones en los despachos más tradicionales. La inseguridad jurídica y la falta de formación tecnológica frenan el avance, especialmente entre los perfiles más senior.
Agustín Born y Guadalupe Segura, de Lefebvre, explican cómo su herramienta GenIA-L está revolucionando el trabajo jurídico en España, combinando tecnología avanzada con trazabilidad, privacidad y rigor. Un modelo europeo que apuesta por la confianza, el acompañamiento humano y el cumplimiento normativo desde el diseño.