Job 8:5-7 “Si tú de mañana buscares a Dios, Y rogares al Todopoderoso 6 Si fueres limpio y recto, ciertamente luego se despertará por ti, y hará próspera la morada de tu justicia. 7 Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande”.
Todos queremos la fórmula mágica para no equivocarnos al elegir o tomar una decisión. Pero la Biblia nos enseña algo más profundo: La bendición no está solo en el momento de la toma de decisiones, sino en la constancia después de tomar la decisión.
Hay gente que toma la decisión correcta, pero la descuida en el camino. Antes de entrar en el tema quiero que miremos el Salmo 37:5 ya que no solo nos dice como tomar buenas decisiones, sino que, al tomar decisiones nos enseña a quién debemos entregarle el control de lo que sigue. La Palabra dice “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará”
Para entender cómo decidir, debemos ir a la raíz. En la versión RVR 60 dice: "Encomienda a Jehová tu camino…".
La palabra hebrea para "Encomienda" es Gôlal, que literalmente significa rodar.
- Imaginen a un viajero en el desierto cargando un bulto que ya no lo deja caminar. El peso es tanto que sus rodillas flaquean. El viajero no tira la carga al suelo para que se pierda; lo que hace es inclinarse y dejar que el peso ruede hacia la espalda de alguien mucho más fuerte que él. Eso es encomendar una decisión: No es solo elegir y ya, es entender que tú no puedes cargar con todas las consecuencias solo. Es agacharse con humildad y dejar que Dios tome el peso de lo que tú decidiste, para que seas libre de caminar sin que esa decisión te aplaste.
- Encomendar no es avisarle a Dios lo que vas a hacer. Es transferirle el peso. Es descargar el peso de la decisión en Él. Si tú "ruedas" tu camino sobre el Señor, ya no eres tú quien sostiene la carga; es Él.
- El “Rodar la carga” elimina la culpa de "sentir el peso". es normal estar cansados, pero el error más grande que cometemos, es retener el peso en lugar de transferirlo.
"Muchos le informan a Dios sus planes, pero pocos le entregan sus cargas. La diferencia entre una decisión que te agota y una que te bendice es quién la está cargando.
Cuando el Salmo 37:5 dice 'Encomienda', te está dando permiso de soltar. Si tú ya 'rodaste' tu camino sobre el Señor, descansa. Ya no eres tú quien sostiene el peso; es Él. Y si Él lo sostiene, Él lo hace." Por esta razón el Salmo 37:5 dice "Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará."
Quiero mostrarte bíblicamente algunos personajes bíblicos que supieron "rodar" su carga hacia Dios:
- Ana: De la amargura a la paz (1 Samuel 1)
Ana tenía una carga emocional pesadísima: la esterilidad y la burla de su rival. Ella no solo fue al templo a "informarle" a Dios su problema; ella rodó su dolor.
- El momento del "rodaje": Dice la Biblia que derramó su alma delante de Jehová.
- El resultado: "Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste" (1 Samuel 1:18).
Ella dejó la carga en el altar y se levantó ligera. Ya no era su problema, era de Dios.
- Ezequías: El rey que "extendió" la carta (2 Reyes 19)
Imagina recibir una carta de un ejército enemigo diciéndote que te van a destruir. Esa era la carga de Ezequías.
- El momento del "rodaje": Ezequías tomó la carta, subió al templo y la extendió delante de Jehová. Literalmente le puso el problema en el escritorio a Dios.
- El resultado: Dios envió un mensaje diciendo: "Por cuanto me rogaste... yo he oído".
Él no se puso a administrar la guerra solo; transfirió la amenaza al Capitán de huestes, Jehová de los Ejércitos es su nombre.
- Josafat: "No sabemos qué hacer" (2 Crónicas 20)
Josafat tenía una gran multitud en contra y no sabía qué decisión tomar.
- El momento del "rodaje": Hizo una oración pública diciendo: "¡oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud... y no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos" (2 Crónicas 20:12).
- El resultado: Dios les dijo que Él iba a pelear por ellos.
Admitir que no sabes qué hacer es el primer paso para dejar que la carga ruede hacia el que sí sabe.
Nuestro mundo cada vez está más conectado: tiene Google, inteligencia artificial, libros, tecnología, podcasts, YouTube entre otros, pero aunque sobran herramientas, veo que la gente sigue con confusiones y tomando decisiones incorrectas.
Todo lo que decidimos tiene un precio, y quien paga ese precio eres tu. Cada decisión tiene una consecuencia específica. ¿Cómo estás decidiendo? ¿En ligereza, aceleramiento o emoción? Hay resultados que no son ataques del diablo, sino malas decisiones. No confunda una mala decisión con un ataque espiritual. Si firmó mal, si se unió a la persona incorrecta o hizo una amistad indebida, eso traerá resultados.
Ahora bien, no es que existan métodos para tomar decisiones, pero la Biblia muestra la manera de tomar buenas decisiones con sabiduría, voy a tomar el Salmo 37:5 pero ahora en la versión (TLA)
Ponga todo en las manos de Dios
Salmos 37:5 TLA dice: “Pon tu vida en sus manos...” Esto es demasiado profundo como para leerlo de forma ligera. En el hebreo traduce así: "Rueda tu camino sobre el Señor" significa descargar todo tu peso en Él.
Hay decisiones que pesan mucho para que tú las tomes solo, entre más grande es la decisión, más tienes que orar. La oración no es un acto mecánico; es un diálogo. No se meta al cuarto a hablar solo y luego se levanta y se va; espere que Dios vaya guiando su vida, Él hablará al corazón, a la mente, a través de una persona, de la Palabra, de una predicación, o de la naturaleza misma. En el libro de Job 8:5-7 nos muestra la manera correcta de buscar a Dios en oración:
- Buscar a Dios muy temprano en la mañana,
- Rogar, clamar al Todopoderoso.
- Limpiar nuestras sendas y andar en rectitud.
El resultado de acercarse al Señor en oración es: “Ciertamente luego se despertará por ti, y hará próspera la morada de tu justicia. Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande”.
En las decisiones de tu vida consulta al cielo, ya que somos expertos en colocar problemas en las manos de Dios, pero las decisiones trascendentales las colocamos en nuestras propias manos. ¡Así no funciona con Dios! Entrégale tu voluntad. Cuando sueltas lo que quieres controlar, tomarás mejores decisiones.
Confiar totalmente en Dios
El Salmos 37:5 TLA continua diciendo: “…Confía plenamente en Él” Confiar no es solo sentir paz y no hacer nada, confiar es obedecer la Palabra, es vivir en ella. A veces la terquedad nos lleva a tomar muy malas decisiones, cuando soy yo el que sostengo el timón, trato a Dios como si fuera el copiloto.
Tú le dice a Dios: "Déjame, yo sé cómo lo hago". Y yo le digo una cosa: Dios no es pasajero de nadie. Si Él no tiene el control, Él no va ahí, es necesario que el Señor tome el control y el mando: de tu negocio, de tu casa, de tu empresa, de tus hijos.
Muchas veces cuando le entregamos el control a Dios viene el síndrome de la "Ansiedad Espiritual", que “se caracteriza por el miedo, temor o preocupación excesiva, intensa y persistente que interfiere en la vida cotidiana” Tú dices que confías, pero buscas atajos, manipulas los procesos. Toda esta ansiedad espiritual se debe a que estás tratando de que Dios haga lo que tú quieres. Dios no puede ser tu plan B; Dios debe ser tu único plan.
Dejar trabajar a Dios y se obediente
El Salmo 37:5 TLA finaliza diciendo: "…y Él actuará en tu favor". Cuando confías de verdad, el desespero y la ansiedad no tiene cabida, no intentes adelantar procesos; Si decides a tu manera, no vengas a decirle a Dios que te saque del lío (aunque Él tiene misericordia), Dios no va a hacer lo que tú quieres que haga; Él va a hacer lo que Él sabe que necesitas, quédate quieto, espera en Él y el Salmo 37:5 en la versión RVR 60 dice “…y Él hará” y finalizo con lo que dice Salmos 46:10: "Estad quietos y conoced que yo soy Dios".
Tomar buenas decisiones no es cuestión de inteligencia humana, sino de dependencia total de quien todo lo puede. Somos limitados, pero Jehová de los ejércitos es ilimitado. Él obrará con poder, siempre y cuando usted ruede su carga sobre Él y lo deje trabajar.
Ministración Profética: El Momento del "Rodaje" "Iglesia, hoy hemos entendido que no fuimos diseñados para cargar el peso de nuestras decisiones. Muchos de ustedes llegaron hoy con los hombros tensos y el alma agotada, tratando de sostener un negocio, una familia o un futuro que solo Dios puede cargar.
Dios no te pidió que seas el arquitecto de tu destino, Él te pidió que seas el caminante y que Él sea tu Guía. Hay decisiones que has tomado en tus fuerzas y te han robado tu vida. Pero hoy, el Espíritu Santo te dice: 'Inclínate'. No para que te derroten, sino para que la carga ruede hacia Su espalda.
Si tú sueltas el timón, Él toma el mando. Si tú dejas de informar y comienzas a encomendar, el peso que hoy te aplasta se convertirá en el testimonio de Su gloria mañana."
Oración de Entrega y Libertad
"Padre Celestial, en el nombre de Jesús, nos acercamos ante Tu presencia reconociendo que Tu yugo es fácil y Tu carga es ligera. Hoy, como Tu pueblo, aplicamos la palabra del Salmo 37:5 “Señor, hoy encomendamos (hacemos rodar) nuestro camino hacia Ti. Te entregamos esa decisión que nos quita la paz, esos problemas que no sabemos cómo resolver, y ese futuro que nos genera ansiedad”
Declaramos en fe: Que no somos nosotros quienes sostenemos la carga, sino Tú. Que renunciamos al 'Síndrome de la Ansiedad Espiritual' y a los atajos humanos. Que confiamos plenamente en que, al rodar nuestro camino sobre Ti, Tú harás.
Espíritu Santo, ministra descanso ahora mismo sobre cada mente y sobre cada corazón, que al salir de este lugar, el peso se haya quedado en el altar y la paz que sobrepasa todo entendimiento guarde nuestros corazones. Gracias porque no caminamos solos, gracias porque nuestras decisiones están seguras en Ti.
En el nombre de Jesús, ¡Amén!"