El profesor Will Padula, experto en economía farmacéutica de la Universidad del Sur de California, explicó que Estados Unidos sostiene gran parte del costo global de los medicamentos:
“En Europa, Canadá o el Reino Unido solo pagan en función de la eficacia del fármaco. En Estados Unidos pagamos también por la innovación y el costo de innovación. Eso significa que financiamos gran parte del desarrollo que otros países obtienen más barato.”
Padula advirtió que los precios más altos recaen en tratamientos de alto impacto: “Pfizer produce muchos medicamentos especializados para el cáncer o artritis reumatoide, y esos medicamentos se venden a precios muy altos por el costo que implica llevarlos al mercado.”
Además, “la industria solo tiene un 10% de efectividad en llevar medicamentos desde ensayos clínicos al mercado. El 90% fracasa.”
Sin embargo, señaló una vía de esperanza: “La inteligencia artificial ya está ayudando a hacer más eficiente el proceso de investigación y desarrollo, lo que puede reducir los costos y eventualmente los precios.”
Finalmente, calificó como positivo que Pfizer evalúe fabricar en Estados Unidos en lugar de Irlanda: “Es una noticia excelente y un gran comienzo. Si otras farmacéuticas siguen el ejemplo, podríamos hablar de un cambio estructural en cómo se maneja el sistema de salud a bajo costo.”