El exdirector de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), Emilio González, calificó como “grotesca” y “vergonzosa” la postura de los demócratas al instar a los empleados federales a no cumplir con una auditoría solicitada por el gobierno. “Es una desgracia para los propios demócratas involucrarse en esto”, afirmó González.
En su opinión, la solicitud es lógica y razonable. La auditoría no busca despedir ni castigar a nadie, sino evaluar la eficiencia del aparato burocrático. “Un trabajador federal gana en promedio más de $100.000 al año, y se le pide que escriba un correo diciendo cuáles fueron las cinco cosas que hizo la semana pasada. Eso es todo. No se está pidiendo a nadie que renuncie”, concluyó.