Tu organización tiene talento de sobra, pero los mismos perfiles siguen ocupando siempre los puestos de decisión. En el turismo, el 60% de la plantilla es femenina y apenas el 20% llega a la dirección. Y no es una cuestión de percepción: es un dato. La pregunta incómoda es qué mecanismos, dentro de tu propia empresa, están dejando fuera a quien está preparado.
Ese sesgo no se corrige solo. El cerebro tiende a promocionar a lo conocido, a quien coincide contigo en el golf o en las cañas de después, y así el liderazgo se replica a sí mismo mientras voces valiosas se difuminan por no hacer ruido. El coste no es solo de justicia: es de competitividad, porque un equipo homogéneo piensa peor y encuentra menos soluciones. Y todo empieza, casi siempre, por un problema de comunicación mal entendida.
En esta entrevista de Tinku Corporate Talks, Teresa García, presidenta de ASEET, desmonta el mito del perfeccionismo femenino y explica cómo la visibilidad, la escucha y la coherencia se convierten en palancas concretas de liderazgo e igualdad. Una conversación con Mario Caira que reordena la idea de comunicar: no se trata de cuánto hablas, sino de cuánto escuchas antes de decidir.