En una entrevista exclusiva para el programa Cada Tarde, el editor jefe del portal Primer Informe, Casto Ocando, ofreció un análisis profundo sobre la situación política y económica de Venezuela, así como la estrategia estadounidense frente al narcotráfico y la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro.
Ocando afirmó que el escenario venezolano es extremadamente complejo. “Si Maduro sale con esa carga encima, yo no sé si sería peor ese exilio que quedarse en Venezuela. Queda básicamente a expensas de ese régimen, de cualquiera que lo acepte”, explicó, señalando que cualquier país que brinde refugio al mandatario lo convertiría en un rehén político.
El periodista añadió que Maduro enfrenta un dilema crítico: “Tiene un escenario bastante complejo, pero al mismo tiempo quedarse tampoco tiene”. Sobre la posibilidad de acciones militares de Estados Unidos, Ocando comentó que, aunque podrían afectar a círculos cercanos al mandatario, el enfoque de la administración Trump no sería un ataque directo como el que ocurrió con Soleimani. “Si se atacan fuertes militares o lugares de almacenamiento, esto va a producir muerte, sin duda, pero no necesariamente una operación masiva contra el país entero”, explicó.
En relación con los aspectos legales y diplomáticos, Ocando precisó que el presidente estadounidense tiene limitaciones: “Trump podría darle un perdón a alguien que ya está condenado, como lo hizo con el expresidente Hernández de Honduras. Pero no puede ordenarle al Departamento de Justicia que le quiten los cargos a personas en proceso, como el hijo de Chapo Guzmán; eso no es procedente bajo la ley americana”. Sin embargo, añadió que sí podrían explorarse salidas diplomáticas, como ocurre en casos de acusados que permanecen en otros países, mencionando los ejemplos de Edward Snowden y Julian Assange.
Ocando también analizó la situación económica de Venezuela, señalando que, pese a su gran extensión territorial, “la economía venezolana probablemente está muy por debajo de la economía del condado de Miami-Dade”, lo que limita las capacidades del régimen para financiar redes ilícitas y explica parte de su vulnerabilidad frente a las estrategias estadounidenses.
El editor jefe concluyó que las acciones de EE. UU. constituyen una presión integral sobre el régimen, que va más allá de sanciones individuales, y que la maquinaria de control y respuesta no se detendrá, anticipando posibles escenarios de reacción por parte de carteles y guerrillas vinculadas al narcotráfico.