El periodista y analista internacional Ignacio “Nacho” Montes de Oca considera que la reciente victoria de los liberales en Canadá refleja un giro inesperado en su política exterior: “La nueva postura de Canadá es clara: se está alejando de Estados Unidos y acercándose a China y la Unión Europea (…) Estamos presenciando un divorcio histórico entre Canadá y Estados Unidos”, en el marco de una nueva guerra comercial global, con más de 112 países, sentenció.
Así mismo, también destacó que la estrategia comercial de Donald Trump, basada en la imposición de aranceles y un discurso nacionalista extremo, terminó afectando no solo la relación con China, sino también con aliados históricos como Canadá.
“Trump impulsó un discurso donde trató a Canadá casi como un Estado número 51. Eso desató un nacionalismo interno que hoy pasa factura”, dijo Montes de Oca.
En términos económicos, los cambios ya se sienten: “Canadá amplía el oleoducto hacia China y revisa la compra de aviones de combate F-35. No son gestos diplomáticos, son medidas que tienen impacto real.”
El analista señaló que mientras la Casa Blanca endurecía los aranceles, China fortalecía sus vínculos comerciales con otros actores, aprovechando el vacío: “Trump rompió muchos platos, pero otros países están recogiendo las piezas.”