Parteaguas Diario

¿Estamos listos para que la flecha se invierta y las máquinas empiecen a contratarnos? En este episodio de Parteaguas, Jonathan Ruiz y Fernando Santa Cruz exploran el vertiginoso cierre de la brecha humano-máquina tras el Super Bowl 2026.
Analizamos la revolución de CRISPR y las "empresas delfín" que valdrán billones curando enfermedades incurables. Además, las 5 noticias clave de la semana: desde la plataforma donde la IA es el jefe, hasta el ambicioso plan de Elon Musk para mudar el cómputo global al espacio con la fusión SpaceX-X. ¿Democratización tecnológica o el monopolio más grande de la historia?
Escucha y descubre cómo navegar el futuro antes de que el futuro decida por ti.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Este podcast es apoyado por Área 71. Tu gente está en Área 71. Aquí nos reunimos para seguir el vértigo de la inteligencia artificial y aplicarla en los negocios. Líderes que encaran el reto de transformar el mundo desde México y se divierten en el camino. Formamos el Club de Innovación Área 71, una comunidad de mujeres y hombres que provoca encuentros de networking, conexiones con socios potenciales y acceso a capital. Quienes tenemos tu perfil, estamos aquí. Para más información, visita Área71 . mx. Área71 . mx. Mérida, México. Oigan, qué bueno estuvo el mediotiempo del Super Bowl. No soy fan de Bad Bunny, tampoco soy fan de los Patriots, ni de los Seahawks. Veo poco fútbol americano, salvo cuando juegan mis Giants. Pero caray, qué bueno estuvo el mediotiempo del Super Bowl. Si pueden, búsquenlo en YouTube. Hoy es lunes de Fernando Santa Cruz y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Yo soy Jonathan Ruiz. Esto es Parteaguas. Bienvenidas. Bienvenidos.
Hoy, lunes 9 de febrero de 2026, les pregunto en mi columna Parte Aguas publicada en El Economista, qué sigue después de la inteligencia artificial? Escuchar sobre inteligencia artificial en estos días aturde. Prefiero revisar por hoy qué viene detrás. Perdón, Fernando, no puedo decirles hoy qué tan rico serían si hubieran comprado varias Bitcoin en 2009, cuando todo comenzó. Su ascenso es incuantificable aún con la caída de este año. digamos, seis centavos de dólar en algún momento y ayer cotizaba en más de 70 mil dólares. Pero sí podría decirles que si hubieran invertido mil pesos durante la pandemia en acciones de Alphabet, la dueña de Google, hoy tendrían más de cuatro mil pesos. Tendrían, claro, que haber sabido que se venía el boom de la inteligencia artificial. Hoy no voy a recomendarles la compra de una acción en particular. Ustedes sabrán lo que hacen, pero sí surgieron voltear a lo que va a pasar con el fenómeno CRISPR, C R I S P R. Los lectores de Yuval Noah Harari van a recordar sus libros de animales a dioses y Homo Deus. Ya vamos con lo técnico, pero en corto puedo decirles que una solución inyectada en su cuerpo permitiría reducir el 80 por ciento de los triglicéridos que tienen en la sangre y que muy probablemente, a decir de las estadísticas de muerte en México, va a matarlos si no hacen algo pronto. Es como llevar su computadora descompuesta al técnico y resolver el asunto. Hay un inconveniente. El servicio que podrían tener podría llegar al mercado por un precio mínimo de unos 100 .000 dólares. Existe al menos una empresa que va adelantada con eso. Se llama CRISPR Terapeutics. Su corporativo está en Zug, Suiza, a media hora de Zurich. Pero su centro de investigación está en Boston, a 15 minutos del MIT, cuyas calles aledañas se han convertido en un barrio lleno de gente que sabe cómo va a curarnos a partir de 2030 y de oficinas de empresas que van a la casa de este hombre. talento. Ahí están Google, Pfizer, IBM o IBM Novartis. Es lógico, ese negocio se nos viene encima. El número de personas mayores de 50 años que se suma a la población de Norteamérica, y con eso me refiero de México a Canadá al menos, es un mercado repleto de dinero que no quiere morir. CRISPR Therapeutics anunció el mes pasado sus prioridades para 2026. Entre ellas, avisó que tiene la intención de usar un montón de dinero, dos mil millones de dólares para las actualizaciones clínicas de su CTX 310. ¿Qué es eso? Vaya, a ver, imaginen que su hígado tiene un interruptor que controla la cantidad de grasa triglicéridos y colesterol que circula en su sangre. En personas con problemas de salud, este gen es demasiado eficiente, lo que hace que sus niveles de grasa se mantengan peligrosamente altos. El CTX 310 utiliza una tecnología que funciona como unas tijeras inteligentes que se inyectan en el cuerpo mediante una infusión, como un suero, y estas tijeras viajan directamente al hígado. Una vez que llegaron ahí, buscan específicamente el gen ANGPTL3 y le hacen un pequeño corte. Este corte desactiva el gen permanentemente. Al apagar este interruptor, el cuerpo pierde el freno que impedía limpiar las grasas y comienza a eliminarlas de la sangre de forma natural y continua. Una solución. Adiós, pastillas. Entre los accionistas de CRISPR Therapeutics están BlackRock y Vanguard, que juntos administran activos por más de 20 billones de dólares. Eso es un poco menos. la economía estadounidense de un año en su conjunto. Juntos poseen un poco más del 10 por ciento de esta empresa, que conecta con el propósito del MIT en el sentido de que el tiempo de los unicornios es otro y lo que viene es el momento de las empresas del fin, aquellas que permanecieron sumergidas y saltarán con valores superiores al billón de dólares. CRISPR Therapeutics puede conseguirlo o ser un fracaso. Por eso es que los gigantes diversifican apuestas. Moonwalk Biosciences es respaldada por Alphabet, se fundó en dos mil veintidós. Base Camp Research es respaldada por M Ventures de NVIDIA. Ambas también van por una nueva economía, una que aún no nos cambia, pero va a cambiarnos. Yo soy Jonathan Ruiz y ahora sí, vamos con Fernando Santa Cruz y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial de esta semana.

Hola, ¿qué tal? Soy Fernando Santacruz, líder de IA y automatización en Aribor, y esto es Parteaguas con Jonathan Ruiz. Les traigo cinco noticias de inteligencia artificial que marcan la semana en la que la relación entre humano y máquina se comience a invertir. Les adelanto. Uno, nació una plataforma donde la IA te contrata a ti, llámese tu cuerpo. Dos, dos rivales se declaran la guerra frente a 120 millones de personas en el Super Bowl. Y tres, Elon Musk quiere mudar el cómputo de la IA al espacio. Les platico los detalles. Primera noticia de inversión, y con inversión me refiero al cambio de papeles, rent a human AI. Ahora la IA es el jefe. Esta semana quedé asombrado con el siguiente website, rentahuman . ai. Escuchen conmigo, rentan un humano y no, no es sátira. Es una plataforma funcional donde la IA contrata personas de carne y hueso para ejecutar tareas físicas, entre 50 y 60 dólares la hora, nada mal. La IA pone la orden, el humano pone el cuerpo. Pensemos esto en un segundito. Durante miles de años, la ecuación fue muy simple. Nosotros inventamos herramientas para que trabajen por nosotros. El martillo, la imprenta, la computadora, siempre en la misma dirección. Esta semana, esa flecha se está invirtiendo. Es como si tu martillo te llamara por teléfono para decirte, oye, Fernando, necesito que vayas a clavar unos clavos. Te pago 200 pesos la hora. Somos el hardware biológico del siglo XXI. El debate crece. Ya no es si la IA nos reemplazará, sino bajo qué términos vamos a trabajar con ella. Segunda noticia de una batalla, llamémosle filosófica. Antropic y OpenAI pelean por nuestra confianza frente a 120 millones de personas. Estos dos líderes de la IA se declararon la guerra en el escenario publicitario más caro del mundo, el Super Bowl. ¿Antropic? posicionó a cloud como un espacio para pensar libre de anuncios. San Alman CEO de OpenAI respondió en equis criticando la campaña. Son dos visiones incompatibles del futuro. Un ejemplo concreto. Imaginemos que le preguntamos a nuestro asistente de IA, oye, ¿qué restaurante elijo para una cena de negocios? En un modelo, la respuesta es objetiva. En el otro, el restaurante que aparece primero pagó por estar ahí. Es la diferencia entre pedirle un consejo a un amigo y pedírselo a un vendedor de puerta en puerta. Para complementar, Google Gemini ya supera 750 millones de usuarios mensuales. No, no es por tener la mejor tecnología todavía, aunque va muy bien, sino por estar instalado en cada teléfono Android del planeta. En la distribución le gana la inteligencia, otra vez. Y nosotros, como usuarios, tendremos que decidir. ¿Pagamos por objetividad o aceptamos anuncios a cambio de acceso gratuito? Tercera noticia de carrera de modelos, Opus 4 .6, Codecs y el consejo de modelos de Perplexity. Les explico. Mientras peleaban por nuestra confianza en el Super Bowl, cada lado trajo su artillería técnica. Antropic lanzó Cloud Opus 4 .6 con una ventana de un millón de contextos. Traducción. puede leer 750 .000 palabras aproximadamente de una sola vez sin olvidar nada. Es como pasar del pasante distraído que olvida todo lo que leyó hace una hora a un socio senior con memoria fotográfica que además recuerda cada coma de los últimos tres años de correspondencia de tu empresa. Y ahora, Cloud se integra directamente a Excel y al PowerPoint. Le pedimos, analiza las ventas del último año y prepara, además, la presentación para el consejo. Y lo hace. OpenAI no se quedó atrás. Respondió con Codex, su nuevo modelo de programación que rompió récords en las pruebas más difíciles del mundo, para pensar. Codex, además, se usó a sí misma para mejorar su propio entrenamiento. Una IA que se construye a sí misma. Y para broche de oro, Perplexity lanzó su consejo de modelos. Le haces una pregunta, la envías simultáneamente a GPT, a Cloud y a Gemini, y un cuarto modelo sintetiza las tres respuestas. Es una segunda opinión médica aplicada a cada decisión de negocio. Tres opiniones por el precio de una. Cuarta noticia de IA científica. GPT -5 descubrió lo que los científicos humanos ignoraban durante años. OpenAI conectó su versión 5 al laboratorio autónomo de Ginkgo Bioworks. El modelo diseñó y ejecutó más de 36 .000 reacciones biológicas. redujo 40 % el costo de síntesis de proteínas y comprimió los ciclos de optimización de 72 a 18 horas. Padrísimo, ¿no? Lo que sorprende, el modelo descubrió combinaciones de reactivos que los científicos habían ignorado durante años. No porque fueran secretas, sino porque eran contraintuitivas. La IA no tiene esa voz interior que nos dice, no, eso no va a funcionar. simplemente prueba todo y resulta que lo imposible era lo más eficiente. Como si hubiéramos cocinado la misma receta 20 años y llegara alguien sin prejuicios a mezclar ingredientes que nosotros nunca hubiéramos combinado y, sorpresa, el platillo salió mejor. Esto es lo que veo frecuentemente en la consultoría. Las empresas que más ganan con IA no son las que automatizan lo que ya hacen, sino las que se permiten cuestionar lo que siempre han asumido como verdad. La fusión más grande en la historia de la tecnología privada SpaceX adquirió X, la empresa detrás de Kroc, se vuelve una entidad valorada en 1 .25 trillones de dólares. Pongámoslo en perspectiva, esa cantidad de dinero podría comprar Netflix, Uber, Spotify, Airbnb juntos y todavía nos daría para invitar a la cena. No es la cifra lo que sorprende, es el plan. Centros de datos orbitales, satélites que entrenarían modelos de IA usando energía solar las 24 horas, porque la tierra se está quedando sin electricidad para alimentar esta industria. Cohetes de SpaceX para lanzar la infraestructura, Starlink para la conectividad, Krok como el cerebro que corre todo. Es como si una sola empresa fuera dueña de las carreteras, las gasolineras, los coches y hasta el asfalto. Nosotros celebramos que estas herramientas cada vez son más accesibles aquí abajo. Pero, y aquí el gran pero, el poder se concentra literalmente por encima de nuestras cabezas. Hagámonos esta pregunta. ¿Estamos presenciando democratización o el teatro más caro de la historia? Cinco noticias, una inversión histórica. Esta semana la IA aprendió a contratarnos, a pelear por nuestra confianza, a recordar bibliotecas enteras, a descubrir lo que nosotros no pudimos y a soñar cómo escapar al espacio. ¿La flecha entre humanos y máquinas quiere cambiar de dirección? nos toca decidir si negociamos los nuevos términos o dejamos que alguien más lo haga por nosotros. Soy Fernando Santa Cruz. Si estas noticias te dejaron pensando en el qué significa esto para tu negocio o tu carrera, me encantaría continuar la conversación en fernandosantacruz . mx. Ahí encontrarás mis análisis, reportes y cómo conectar directamente conmigo. Seguimos documentando la semana en la que las herramientas dejaron de obedecernos y empezaron a negociar con nosotros para parte de Aguas. Gracias por escuchar Parte Aguas.

Yo soy Jonathan Ruiz. Si les interesa escuchar más Parte Aguas que nos cambian todo el tiempo, suscríbanse y recomienden este podcast. Hasta mañana.