Mitos y más

Versión en audio del primer vídeo de la serie «El viaje de Odiseo» del canal de YouTube.

Christopher Nolan ha gastado 250 millones de dólares en una historia que crees conocer. Antes de entrar al cine, este episodio recorre el mito completo de la Odisea con las fuentes de Homero en la mano: la guerra de Troya, los lotófagos, Polifemo, Circe, el descenso al Hades, las sirenas, Calipso y el regreso a Ítaca — y el secreto que casi nadie conoce: la palabra «nostalgia» nació como un diagnóstico médico real (Basilea, 1688) inspirado en este viaje.

Soy David García, cirujano vascular y divulgador de mitología en Mitos y Más.

▶ Versión en vídeo (con las 75 ilustraciones del episodio):
https://www.youtube.com/watch?v=CCOzWbAC7E8

📖 El mapa completo del poema, por escrito, en el blog:
https://mitosymas.com/la-odisea-de-homero-resumen-viaje-odiseo/

📚 FUENTES PRINCIPALES
• Homero, Odisea (Perseus Digital Library): https://www.perseus.tufts.edu/hopper/text?doc=Perseus:text:1999.01.0136
• Hepper, Sedikides et al. (2024), nostalgia en 28 países, J Exp Psychol Gen: https://doi.org/10.1037/xge0001521
• Jonathan Shay, Odysseus in America (2002)
• Johannes Hofer y la nostalgia (1688): https://www.the-scientist.com/death-by-nostalgia-1688-69596

🔔 Mitos y Más: mitos antiguos como espejo del presente. Si te gusta el formato audio, este feed irá recibiendo la serie completa del viaje de Odiseo.

★ Support this podcast ★

What is Mitos y más?

Un viaje alrededor de los mitos, leyendas y folclore de todo el mundo. Descubre las verdaderas historias que se esconden tras los cuentos que creías conocer. Desde los dioses de la mitología griega y nórdica, hasta los héroes olvidados de la mitología africana y las criaturas de pesadilla del folclore mundial, desenterramos sus orígenes y desciframos su profundo simbolismo.

Conducido por el Dr. David García, este podcast es un puente narrativo entre el pasado y el presente. Exploramos la mitología comparada y cruzamos fronteras para entender cómo la historia, la psicología, la filosofía y la cultura pop moderna se entrelazan con las antiguas creencias.

¿Qué tiene que ver el Viaje del Héroe con tus películas favoritas? ¿Qué lecciones ocultan los cuentos de hadas originales? Únete a nosotros y descubre por qué, miles de años después, seguimos necesitando estas historias para entender el mundo de hoy.

Christopher Nolan acaba de
gastarse doscientos cincuenta

millones de dólares en una historia
que tú ya conoces o eso crees.

Porque la odisea que vas a ver
en el cine esconde algo que

ningún tráiler te va a enseñar.

Un diagnóstico médico real escrito
en 1688 Así que déjame contarte el

mito completo con las fuentes de
Homero en la mano para que entres

a esa sala sabiendo más que nadie.

Y al final vas a entender
por qué una historia de casi

tres mil años habla de ti.

Sí, de ti

Vamos a empezar en donde empieza todo.

Troya, diez años de asedio, y
aquí va la primera sorpresa.

El famoso caballo de madera
no aparece en la Ilíada.

Homero lo cuenta después, en la propia
Odisea, cuando un bardo lo canta delante

de un Odiseo que llora al escucharse
a sí mismo convertido en leyenda.

Y el truco del caballo
fue idea suya, claro.

El rey de Ítaca, el hombre al que Homero
llama de multiforme ingenio, no era el más

fuerte de los griegos, era el más listo.

Y eso, ya lo verás, es
bendición y maldición.

Troya arde, la guerra terminó,
y aquí viene la pregunta

que sostiene todo el poema.

Si la guerra ya terminó, ¿por qué Odiseo
tarda otros diez años en llegar a casa?

Porque, ojo, Ítaca está a unas
pocas semanas de navegación.

Diez años, piénsalo un
segundo, es demasiado tiempo.

Te doy la respuesta
corta: ofendió a un dios.

En el saqueo y en el viaje, Odiseo
va acumulando errores de soberbia

y el mar, que es territorio de
Poseidón, se convierte en su cárcel.

La respuesta larga es bastante
más incómoda y Homero se la guarda

para el final, y yo también.

El itinerario del horror empieza pronto.

Primero, los Cicones, donde sus
hombres saquean, se entretienen más

de la cuenta y lo pagan con sangre.

Después, una tormenta de nueve días
los arrastra fuera del mapa conocido,

a la tierra de los lotófagos.

Los comedores de loto, quien
prueba esta flor olvida su

hogar, olvida que quiere volver.

Y fíjate en este detalle,
porque es tremendo.

El primer monstruo de la Odisea no
tiene dientes ni tentáculos, es una

droga que borra la memoria de casa.

Homero abre su catálogo
de peligros con el olvido.

Guárdate este dato porque al final
del video cobra un sentido enorme.

Y ahora viene la parte que
todos creen conocer: el cíclope,

la hechicera, las sirenas…

Pero te adelanto algo.

En cada uno de esos monstruos,
Homero escondió un problema que

tú tienes en el bolsillo hoy.

Vamos por partes.

Polifemo, el cíclope, hijo de Poseidón.

Odiseo queda atrapado en su cueva
y escapa con el truco más famoso

de la literatura universal.

Le dice al gigante que su nombre es Nadie.

Así que, cuando lo ciega con una estaca
ardiente y los demás cíclopes le preguntan

quién lo ha atacado, Polifemo grita:
« Nadie me está atacando», y nadie acude.

Perfecto, ¿no?

Salvo por una cosa.

Odiseo, ya a salvo en su barco,
no resiste la tentación de gritar

su nombre real, su marca personal.

Y con ese grito le entrega a
Polifemo lo único que necesita para

maldecirlo ante su padre, Poseidón.

El anonimato lo salvó, el ego lo condenó.

Si esto te suena a
Internet, no es casualidad.

Y vamos a dedicarle un video
entero en los próximos días.

Después viene Eolo, el señor de los
vientos, que le regala un odre con

todos los vientos contrarios dentro.

Y con Ítaca ya a la vista, tan cerca
que se veían las hogueras, sus hombres

abren el saco creyendo que contiene oro.

La flota entera sale despedida de vuelta
al punto de partida, a la vista de casa.

Para mí, este es el momento más
cruel de todo el poema, y Nolan

tiene material aquí de tragedia pura.

Luego los lestrigones, gigantes caníbales
que destrozan once de sus doce naves.

De la flota entera queda solo un
barco, y ese único barco llega a

la isla de Circe, la hechicera que
convierte a sus hombres en cerdo.

Odiseo la vence con la ayuda de
Hermes y una planta llamada moly.

Y después se queda un
año entero en su isla.

Un año y nadie lo hechizó para eso.

Por cierto, en la película de Nolan,
Circe tiene el rostro de Samantha Morton.

Y quienes han visto los primeros
pases cuentan que su interpretación

es de las que no se olvidan.

Atento a cómo resuelve la película
esa ambigüedad, ¿bruja o refugio

del que no se puede escapar?

Y es Circe quien le da la instrucción
más aterradora de todo el viaje.

Para volver a casa, primero tiene
que bajar al reino de los muertos.

En el canto once, Odiseo habla con
el fantasma de su madre, que murió

literalmente de pena por su ausencia,
y con Aquiles, el héroe supremo

que le confiesa que preferiría
ser el último sirviente vivo antes

que rey de todos los muertos.

El mensaje del inframundo es
brutal, la gloria no compensa.

La vida, la casa, lo
ordinario, eso era el tesoro…

Con esta lección a cuestas,
Odiseo vuelve de entre los muertos

otra vez a la isla de Circe.

Y ella, antes de despedirlo, le
dibuja el mapa exacto de todo

lo que le queda por delante.

Unas cantoras que no eran mujeres pez,
eso te lo aclaro ahora, un monstruo de

seis cabezas, un remolino que se traga
barcos enteros y un error final que va

a dejar a Odiseo completamente solo.

Circe le advirtió todo,
una cosa tras otra.

Primero, las sirenas, que en
Homero no son mujeres pez,

sino aves con rostro de mujer.

Odiseo quiere oír su canto sin morir
por él, así que se hace atar al mástil y

tapa con cera los oídos de sus hombres.

El primer protocolo
antitentación de la historia.

Y créeme, la medicina moderna lo copió.

te lo cuento en el tercer
video de esta serie.

Después, Escila y Caribdis.

Elegir entre perder a seis
hombres o perderlos a todos.

Elige a los seis.

Un líder eligiendo a quién sacrificar.

Y por último, la advertencia
que nadie escucha.

Las vacas sagradas del sol.

Sus hombres, muertos de
hambre, las devoran igual.

Zeus fulmina la nave y solo queda un
sobreviviente: Odiseo Lo que sigue

son siete años prisionero de la ninfa
Calipso, que en la película de Nolan

tiene el rostro de Charlize Theron
y que le ofrece el premio máximo: la

inmortalidad a cambio de quedarse.

¿Y sabes qué hace Odiseo?

Baja cada día a la playa
a llorar mirando el mar.

Rechaza ser un dios para
poder envejecer con su esposa.

Cuando por fin llega a Ítaca disfrazado
de mendigo, se encuentra su palacio

invadido por ciento ocho pretendientes
que llevan años devorando su hacienda y

presionando a Penélope para que se case.

Y ella, mientras tanto, ha estado
ganando tiempo con su propio ingenio.

Teje de día el sudario de su
suegro y lo desteje de noche.

Fíjate qué simetría.

Él sobrevive con astucia,
ella resiste con astucia.

¿y qué continúa luego?

La prueba del arco.

Nadie más puede tensarlo.

La matanza de los pretendientes.

Y entonces llega el detalle que
para mí define todo el poema.

Penélope no se lanza a sus brazos.

Han pasado veinte años,
así que lo pone a prueba.

Ordena mover su cama fuera del
dormitorio y Odiseo estalla.

Esa cama es inamovible.

Él mismo la talló sobre un olivo
vivo, enraizado en la tierra,

y construyó la casa alrededor.

Solo ellos dos conocen ese secreto.

Esa es la contraseña del matrimonio.

Ahí, y solo ahí, Penélope lo reconoce.

Y ahora sí, lo que
Hollywood no te va a contar.

La palabra que organiza todo el
poema es nostos, regreso a casa.

Los griegos tenían todo un género
de historia sobre veteranos

volviendo a Troya, los nostoi.

Ahora súmale algos, dolor.

Nostos, algos, nostalgia,
el dolor del regreso.

Y esa palabra no la inventó un
poeta, la inventó un médico en 1688.

Un estudiante de medicina de diecinueve
años, Johannes Hofer, en Basilea, observó

que los soldados suizos destinados
lejos de casa enfermaban de añoranza.

Dejaban de comer, dejaban
de dormir y algunos morían.

Necesitaba un nombre para ese cuadro
clínico y fue a buscarlo exactamente a

esta historia, al poema épico de Homero.

Durante dos siglos fue considerado
una enfermedad mortal en los

tratados de medicina militar.

Cada vez que dices que una canción
te da nostalgia, estás invocando de

manera secreta a La Odisea sin saberlo.

Y hoy, hoy la ciencia le dio
la vuelta al diagnóstico.

Un estudio publicado en 2024 en el
Journal of Experimental Psychology, con

más de dos mil seiscientas personas en
veintiocho países, demostró que recordar

con nostalgia no nos enferma: aumenta
la conexión social, la continuidad de

nuestra identidad y el sentido de la
vida, en todas las culturas estudiadas.

La nostalgia pasó de
enfermedad a medicina.

es el ancla que te recuerda quién
eres cuando estás lejos de casa.

Y eso es exactamente lo que hace Odiseo
en la playa de Calipso: Llorar mirando el

mar no era su debilidad, era su brújula.

Lo único que ningún monstruo, ninguna
diosa y ningún loto consiguieron quitarle.

Por eso Nolan eligió este mito y por
eso funciona en 2026, En plena época

de migraciones, trabajo remoto y
vidas lejos del lugar donde nacimos.

La Odisea no va de monstruos, va de
la pregunta que todos cargamos: ¿qué

queda de mí cuando por fin vuelva?

el 17 de julio, cuando se apaguen las
pantallas del cine, ya sabes a qué

mirar: no al cíclope ni a los monstruos,
sino a los ojos de un hombre que solo

quiere volver a casa Pero el dios que
prometió que Odiseo jamás llegaría a

casa, sigue esperándolo en cada ola.

Conoce a Poseidón, el enemigo
de Odiseo, en este video