Exclusivas de La Gaceta
En la cuarta audiencia del juicio por el crimen de Érika Antonella Álvarez, la defensa de Felipe “El Militar” Sosa insistió en cuestionar la hipótesis fiscal y apuntó a los vínculos de la víctima con personas relacionadas con el narcotráfico. Las hermanas de la joven aportaron detalles sobre sus relaciones, su vínculo con el principal imputado y su problema de consumo de sustancias.A lo largo del proceso judicial las defensas de los imputados discreparon con la hipótesis planteada por el fiscal Pedro Gallo y el querellante Carlos Garmendia. Juan Pablo Bello, representante de Jorge “Chicho” Díaz afirmó que su pupilo no estuvo involucrado en el asesinato de Érika y que no ayudó a Sosa a encubrir el crimen. Los abogados María Florencia Atim y Camilo Atim sostuvieron que Justina Gordillo no sólo no colaboró con “El Militar” para deshacerse del cuerpo de la víctima y para fugarse tras el hecho, sino que dijeron que su defendida ni siquiera estuvo en contacto con Érika la noche que murió.Juicio por el crimen de Érika Álvarez: ¿quieren silenciar a Sosa o se trata de una mera estrategia defensiva?Marcelo Cosiansi y Rubén Flores, por su parte, aseguraron que Sosa no fue el autor del crimen y cuestionaron que el Ministerio Público Fiscal haya descartado la línea narco que rodeo a la causa. Con el avance de las audiencias su estrategia defensiva comenzó a tomar forma y aprovecharon el testimonio de Maira Álvarez, una de las hermanas de la víctima, para reintroducir en el mapa a Luis Carlos Da Rocha, un hombre vinculado al narcotráfico que habría elegido el NOA como lugar de residencia y centro de operaciones.De acuerdo con el relato de Maira, Érika habría comenzado a salir con Carlos entre 2021 y 2022, vínculo se extendió por aproximadamente tres años. “Yo sabía de su existencia porque ella me había hablado de él, pero recién lo conocí en 2024 cuando nos llevó a almorzar a una casa en El Cadillal por el cumple de Anto. Era un señor tranquilo, hablaba de comida, de música, vestía bermudas, era sencillo”, lo definió la joven.Flores le consultó si sabía que Da Rocha estaba vinculado con la comercialización de estupefacientes. “Anto me dijo que se dedicaba a la venta de drogas. Una vez me habló para decirme que Carlos en realidad se llamaba de otra forma, me mandó una foto donde había encontrado varios documentos y uno de ellos decía él era Carlos Da Rocha y me dijo que se hacía cirugías”, contó.El juicio por el crimen de Érika: “Hacerse cargo de lo que se hizo representa honrar a la familia de la víctima”Al profundizar más en el vínculo entre ambos, dijo que en varias oportunidades Érika participó de asados que Da Rocha habría organizado junto con políticos y miembros de la policía de la provincia. “Esas cenas eran de amigos, ella nos contaba que hablaban cosas de hombres, que nunca se habló de drogas. Pero ella pensaba que él le tomaba el pelo; nos decía: ‘este cree que soy tonta’, pero era ella quien sacaba esas conclusiones”, sostuvo Maira. Además, dijo que Érika le había contado que Carlos la llevaba a hacer negocios con él y la presentaba como su pareja. “Si sentía algo raro le decía Carlos que no hiciera tratos con esas personas porque lo iban a traicionar y él le hacía caso”, indicó.La relación con SosaDurante la audiencia de ayer, las hermanas de la víctima hablaron del consumo problemático que padecía Érika y cómo era su vínculo con “El Militar”. “Anto hace varios años que sufría de consumo de sustancias. Me decía que quería dejar de consumir, que quería dejar de preocupar a mi mamá, pero decía que era difícil. Había momentos en los que estaba sin consumir, pero recaía. En año nuevo le había dicho a mi mamá que este año sería diferente, que iba a cambiar y que sabía que iba a poder porque tenía todo el apoyo de la familia”, contó Maira.El juicio por el crimen de Érika: cómo fue el escándalo que se desató en la cuarta audiencia“Anto tenía todo de parte de mi y mi papá; ellos la ayudaban con su ropa, comida, todo. Pero como no estábamos de acuerdo con su consumo, ella vio que podía conseguirlas con estas personas con las que se juntaba y lamentablemente comenzó a tener encuentros sexuales a cambio de droga. Eran ciertos hombres con los que se encontraba, eran pocos, pero siempre los mismos”, dijo Milena Álvarez.Uno de esos hombres con quienes se reunía era Felipe Sosa. “Me contó que lo había conocido hace tres años. Decía que tenía mucha plata, que se encargaba de las fiestas electrónicas, que era una persona involucrada en el narcotráfico, que tenía muchas camionetas y tractores, que al lugar donde iba ella había gente de poder. Una vez me dijo que en una de esas reuniones a las que fue con ‘El Militar’ aterrizó una avioneta llena de droga”, recordó.Sosa volvió a tomar la palabra en el juicio por Érika Álvarez y negó que Gordillo aparezca en un video íntimo: “No es Justina, es otra persona”Las testigos explicaron que Érika además de referirse a Sosa como “El Militar” lo identificaba como el hombre que vivía en Yerba Buena. “Era la única persona que frecuentaba de esa zona. Sabía la dirección de su casa porque a veces le pedía los Uber para que fuera”, indicó Milena.Según contaron, se reunían de manera esporádica, cuando él la citaba. Incluso dijeron que habían participado en un trío sexual. “Anto me mostró un video donde estaba ella, Sosa y se veía a una veterana. En el video Anto estaba bailando y la mujer en ropa interior. Después me dijo que la veterana le tenía celos y no entendíamos porqué si también era linda”, dijo Milena.El vínculo con GordilloLa primera vez que Érika mencionó a Justina Gordillo fue en junio de 2025. “Un día me mandó la captura de un perfil de Instagram de una mujer que se llamaba Justi Gordillo Colombres. Me pidió que la siga porque le estaba viendo las historias y quería saber quién era pero no le aceptaba la solicitud. Yo lo hice pero tampoco me aceptó”, dijo Maira.En enero de 2026, días después del crimen de la joven, sus hermanas comenzaron a buscar evidencias por su cuenta. Mientras revisaban los mensajes viejos encontraron las capturas de pantalla. Cuando Milena vio la foto de perfil de Justina recordó el video que Érika le había mostrado. Al momento de declarar, Maira dijo que su hermana habría dicho que la segunda mujer que aparecía en la filmación sería Gordillo. Sin embargo, cuando Milena se sentó frente al tribunal manifestó no recordar quien era la tercera persona del video.Escándalo en el juicio por el crimen de Érika Álvarez: denuncian amenazas y se retiró un abogadoAnte estos dichos, Sosa aprovechó los minutos finales de la audiencia para hacer una aclaración. “Ese video fue en 2023, yo todavía no conocía a Justina. Era una mujer con un cuerpazo, y que si se ponía celosa de Antonella, pero no es Justina Gordillo la del video. Si es necesario llamar como testigo a esa persona que nos acompañaba en el video, la llamaremos”, afirmó.