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¿Cuál es el corte de carne preferido de los tucumanos? ¿Cuál es el que tiene mayor salida? ¿Cuánto cuesta hacer un asado de domingo? Hay precios para todos los gustos pero, en un período de crisis del poder adquisitivo, el bolsillo de las familias se ajusta a la economía del hogar. De acuerdo con sondeo realizado por LA GACETA en varias carnicerías, la nalga es el corte preferido, particularmente porque resulta lo más tierno para elaborar las tradicionales milanesas. Sin embargo, su costo resulta oneroso: oscila entre los $ 22.000 y los $ 28.000 el kilo, según la calidad y la ubicación del negocio. Entonces se apela a la choquizuela, que se puede conseguir a entre $ 16.000 y $ 18.000.De acuerdo con el último reporte de la Cámara de la Industria y el Comercio de la Carne de la Argentina, el consumo aparente de carne vacuna cayó a un promedio de 46,3 kilos por habitante al año, alcanzando su nivel más bajo en más de dos décadas. Frente a los precios, las familias mantuvieron el consumo en un corte con el que se elaboran varias comidas: la carne molida o picada que, en las carnicerías locales, promedia los $ 12.000 el kilo. Hay promociones de tres kilos de asado a entre $ 44.000 y $ 53.000. ¿Y qué pasó con el resto de los cortes? Los empresarios consultados por nuestro diario coinciden con el informe de la cámara: hubo sustitución. Por caso, la carne aviar (pollo) superó por primera vez a la carne vacuna, con un consumo de 47 kilos por habitante al año. Los tres kilos de pata muslo pueden costar entre $ 11.000 y $ 16.000.El "Súper Niño" amenaza con aumentar los precios del arroz y la carne en ArgentinaA su vez, la carne porcina (cerdo), muestra un crecimiento sostenido, ubicándose en torno a los 18 a 20 kilos por persona al año. Las costillas, por ejemplo, se pueden conseguir a $ 10.000.La suma de todas las proteínas animales (vacuna, pollo y cerdo) alcanza los 122,7 kilos por habitante anuales, manteniendo al país en los primeros puestos a nivel global. Sin embargo, un informe de Argendata da cuenta de la caída estrepitosa del consumo de carne vacuna en la Argentina.Durante buena parte del siglo XX, la carne vacuna fue casi sinónimo de la mesa argentina y, por lejos, la principal carne consumida en el país. A fines de la década de 1960, su consumo llegó a superar los 80 kilos por habitante al año, recuerda Argendata.Los argentinos consumen 10 kilos menos de carne que hace una década“Desde entonces, la composición de la dieta fue cambiando. Mientras el consumo de carne vacuna perdió terreno, el pollo y, más recientemente el cerdo, fueron ganando espacio en la mesa de los argentinos. El resultado es una canasta de carnes mucho más diversificada que la de hace algunas décadas”, sintetiza. En los últimos 50 años, el consumo per cápita anual de carne bovina cayó fuertemente, pasando de 84 kilos a fines de la década de 1960 a 49 kilos en 2023. El consumo de pollo, en cambio, pasó de ser casi irrelevante a superar los 45 kilos por habitante, mientras que el de cerdo creció especialmente durante las últimas dos décadas y superó los 17 kilos por habitante en 2023. Los precios relativos fueron uno de los factores detrás de esta transformación, advierte el reporte. Cuando una carne se encarece frente a las demás, los consumidores tienden a reemplazarla por alternativas más baratas. En el caso del pollo, esta ventaja de precio frente a la carne vacuna se hizo más visible.El “factor lluvia”En el caso de las frutas y verduras, la situación de los precios es estacional. Por ejemplo, el durazno llegó a costar $ 14.000 el kilo (llegaba desde Jujuy), pero ahora se ubica en los $ 3.500 el kilo (producción mendocina). La banana también muestra valores elásticos. La del norte puede conseguirse en $ 2.000 el kilo, mientras que la ecuatoriana promedia los $ 3.500.EN LAS VERDULERÍAS. Los precios varían de acuerdo con el origen. Ricardo Cecilia, representantes de los productores frutihortícolas, indicó que en el Mercado mayorista se pueden conseguir buenos precios si que está dispuesto a recorrer los puestos. Reconoce que las lluvias han incidido en el valor de la papa, ya que no se puede cosechar por el estado del suelo. Por mayor, se puede conseguir a $ 20.000 la bolsa de 22 kilogramos. “Todo lo que es de hoja está relativamente barato; el productor necesita desprenderse de su mercadería; no puede mantenerla en la finca y, así, se pactan buenos precios”, afirmó.Estas son las frutas y verduras que nunca deberías guardar en la heladeraCecilia sugirió a los consumidores acudir al mercado, particularmente los sábados, cuando hay mayor oferta de frutas y de verduras. “Al no haber tanta demanda, probablemente encuentren valores que en las verdulerías de los barrios o de las localidades no se conseguirán; todos estamos pasando un momento complicado y, además, la lluvia siempre está al acecho”, resaltó.En el comercio minorista, hoy el tomate puede conseguirse a $ 2.000 el kilo (perita) o $ 3.500 (redondo); el zapallo brasileño está en $ 2.000 al igual que la zanahoria y la cebolla. Por ahora no se prevén fuertes variaciones de precios pero, apenas ingresa diciembre, las pizarras se modifican anticipando el consumo navideño.