CHANGELOG

¿Qué pasa cuando un líder, queriendo proteger al equipo del ruido, le retira, sin darse cuenta, la información que necesitaría para tomar una buena decisión?

Este episodio mira de cerca esa costumbre silenciosa de filtrar lo que se cuenta: el que llega, por qué se queda en el cajón, las dudas se quedan dentro.

Una reflexión sobre por qué ese filtro suele tener más de comodidad que de estrategia, sobre la asimetría que se va instalando sin que nadie la nombre, y sobre lo que se rompe en un equipo cuando intuye, sin saberlo del todo, que solo le llega una parte de la película.

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Creators and Guests

Host
Pere Rosales
Fundador y CEO de INUSUAL

What is CHANGELOG?

Bienvenido a CHANGELOG, el videocast de INUSUAL para quienes entienden que el cambio no es una opción, sino una constante. En cada episodio, exploramos cómo el cambio impulsa el desarrollo profesional y organizacional, ofreciendo reflexiones, aprendizajes reales y estrategias que te inspirarán a crecer como líder y transformar tu entorno.

A través de historias del proyecto INUSUAL, compartimos nuestra evolución desde los inicios hasta nuestra visión de futuro. Recordamos experiencias que nos han marcado, imaginamos lo que está por venir y desvelamos herramientas prácticas para afrontar los desafíos del cambio con confianza e innovación.

Este espacio está diseñado para quienes quieren convertir la incertidumbre en progreso, liderar con propósito y marcar una diferencia real en su vida y en sus organizaciones. Si te apasiona el crecimiento, este es tu lugar.

Pere Rosales:

Has salido de un comité con una decisión tomada, una decisión importante. Te tocaría contársela a tu equipo esta tarde, y mientras vas hacia tu mesa vas haciendo un filtro silencioso. Eso sí, esto quizá no lo digo, esto lo dejo para más adelante, y lo que filtra suele ser parecido. Matices, dudas que aparecieron allí en la sala, datos todavía no demasiado definitivos, razones por las cuales se decidió una cosa y no otra. Piensas que, si lo cuentas todo, vas a generar más ruido del necesario.

Pere Rosales:

Así que llegas a la reunión y das el titular, limpio, ordenado, sin grumos, y ese filtro lo hace mucha gente que lidera, y casi siempre con buena intención. No quieren preocupar, no quieren abrir debates que para ellos ya están cerrados, No quieres parecer dubitativo, y no quieres que alguien se enrede en un dato que tú ya tienes digerido, pero el problema aparece después. A los pocos días, alguien del equipo tiene que tomar una decisión por sí mismo, y la toma con lo que sabe, que es la mitad. Decide algo razonable según su versión de la realidad, la que le ha llegado, y te llega a ti que tienes la versión completa, y piensas, ¿cómo se les ocurre? Y te enfadasas un poco, y luego corriges.

Pere Rosales:

La pregunta interesante es, ¿con qué información estaban decidiendo? Cuando filtras lo que cuentas al equipo, lo que recortas es criterio, y el criterio se construye en base al contexto. Si le das el qué, pero no el por qué, decidirán lo que ya está cerrado mal y lo que tienen que decidir ellos. Si les cuentas el resultado, pero no la duda, repetirán tu certeza sin saber dónde están los límites. A veces, el filtro tiene más de defensivo que de estratégico.

Pere Rosales:

A veces, filtras porque te da pereza la conversación que vendría si lo contrastaras todo, las preguntas que harían, las objeciones, el tiempo que llevaría explicarlo bien. Y eso, llamado por su nombre, es comodidad, por no decir otra cosa. Retener información que el equipo necesita para decidir es una manera silenciosa de mantener asimetría. Tú tienes el mapa, ellos tienen un trozo. Tú decides con todas las piezas, ellos deciden con las que les has dejado.

Pere Rosales:

Y luego los evalúas como si jugaran con tu baraja. Lo que se rompe ahí va más allá de la calidad de las decisiones, se rompe la confianza, o al menos un poco, confianza para opinar. Cuando alguien intuye que solo le llega una parte, deja de jugar el juego completo, no discute, no propone, hace lo que le piden y guarda la suya, por si acaso. Te quedas con un equipo más obediente y menos vivo. Hay un pequeño ejercicio que ayuda.

Pere Rosales:

Antes de tu próxima reunión, dedica 30 segundos a una sola pregunta. ¿Qué sé yo, ahora mismo, que ellos no saben? ¿Y qué necesitarían ellos saber para tomar buenas decisiones basadas en lo que yo les voy a pedir y voy a esperar que decidan por sí mismos sin tener que consultarme? A veces, la respuesta es nada, y la reunión va a fluir mejor. Otras veces, son 2 o 3 cosas que tendrías que contar, aunque ensucien la presentación.

Pere Rosales:

Y, de vez en cuando, la respuesta es incómoda, y entonces necesitas un poco más que solo información. Necesitas decidir si te atreves a abrir esa conversación difícil. Y el caso es que liderar también es poner el mapa encima de la mesa para que los demás puedan jugar con todas sus cartas. Seguimos.