Parteaguas Diario

Desde Las Vegas llega una historia inesperada: el robot del Oso Bimbo ya vigila estantes y decide qué reponer en tienditas mexicanas. En este episodio Jonathan explica cómo funciona esta nueva Agentic AI y por qué México usa apenas una fracción de su potencial.
Además, revisamos AISHA, la tecnología de Grupo Ángeles que crea un “gemelo digital” del cuerpo en 9 minutos para detectar riesgos de salud antes de que aparezcan. Un vistazo rápido al futuro inmediato: robots, medicina predictiva y el mañana que ya empezó en la tienda de la esquina.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Lo que sucede en Las Vegas se queda en Las Vegas… salvo por un “secreto” de Bimbo que funciona en tiendas de abarrotes.
Durante esta semana, esta ciudad estadounidense se convirtió en la sede tecnológica del país. Unos 60 mil individuos se concentran dentro y alrededor del hotel Venetian, sede de la cumbre anual de Amazon Web Services: el AWS re:Invent 2025 de esta compañía.

El enorme encuentro reúne a inversionistas, emprendedores, empresarias y empresarios involucrados con la vanguardia tecnológica para escuchar y entender unas dos mil sesiones y talleres, de los cuales 600 se concentran en el arribo masivo de robots invisibles agrupados en un término: Agentic AI, inteligencia artificial de agentes.

¿Y qué rayos es eso? Es la parte de ChatGPT, de Anthropic o de Google Gemini que, a decir de las cifras, usamos poco en México. Lo nuestro es pedir que nos haga resúmenes, principalmente, de acuerdo con datos de AWS.

Agentic AI es la inteligencia artificial que toma decisiones autónomas. Ustedes brindan la instrucción y las computadoras hacen el trabajo, todos los días, todo el tiempo.

¿Qué tipos de trabajo? Por ejemplo, indicarle a una computadora que use una cámara para vigilar lo que sucede todo el día dentro de una tienda de abarrotes o muchas de éstas.

¿Para qué? Para saber cuándo los clientes se mueven hacia un lugar u otro para escoger productos Bimbo; para advertir de inmediato cuando se acaben las mantecadas y enviar la reposición.

Pausa aquí. A ustedes les parecerá muy normal ya eso, pero yo alcancé a sorprenderme cuando hace unos 20 años, aquí mismo en Las Vegas, me dijeron que en el casino del hotel Harrah’s contaban sonrisas. Cuando había menos risas, bajaban el precio de la cerveza o aumentaban los premios.

Hoy esas tareas serían de broma para Roomie, un robot que cumple con las tareas descritas de Bimbo y que puede o no tener cuerpo, en función de las necesidades del cliente.

A veces es un software conectado a cámaras que envían instrucciones de operación para vender más en las tienditas; otras veces es un androide que está en experimentación y que se encargará de acomodar el producto.

Ese robot con forma de humano está camino a Cuernavaca, donde será presentado por su creador, Aldo Luévano, chairman de Roomie IT, un mexicano investigador del Massachusetts Institute of Technology.

Ayer estuvo en Las Vegas, en el evento de AWS, hablando de su tecnología, mientras su robot físico era empacado y enviado desde el noreste de Estados Unidos a la capital de Morelos para presentarlo en el Science and Technology in Society Forum, o bien, el STS Forum para América Latina y el Caribe.

Ayer les avisé de ese evento que se convirtió en la oportunidad de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para establecer una agenda congruente con su preparación académica.

Lo que hace Bimbo con Roomie IT cambia el modelo de operación de las tiendas de abarrotes en México, que de a poco se convertirán en esos establecimientos que hace casi 10 años presumió Amazon como las primeras tiendas autónomas: las Amazon Go.

No solo es útil para tiendas; sus capacidades permiten, por ejemplo, verificar procesos de calidad en la producción de fábricas y disparar acciones cuando las fallas provoquen pérdidas. El trabajo de supervisores humanos distraídos entra en riesgo y el precio inicial del producto es de unos 2 millones de pesos.

Si bien muy útil, el Roomie no fue lo más interesante presentado por mexicanos ayer en el AWS re:Invent.

¿Escucharon ya lo que hacen en los hospitales de Grupo Ángeles? Por el precio de una resonancia magnética, ofrecen revisiones médicas capaces de detectar desviaciones que puedan convertirse en cáncer.

El proyecto AISHA, a cargo de Juan Pablo Reyes, usa dispositivos que en 9 minutos toman 10 mil imágenes internas del cuerpo de una persona para generar un “gemelo” digital. Con la tecnología previa, el proceso tomaría tres días.

Luego, con lentes para visión 3D, paciente y médico revisan el resultado y los detalles que representan riesgos.

Reyes asegura que cuatro de cada cinco personas evidencian algún problema. Uno de los más comunes, no necesariamente cancerígeno, está en la columna vertebral, lo que puede derivar en operaciones, a menos que se revise temprano.

AISHA usa tecnología propia de Grupo Ángeles desarrollada en conjunto con AWS y Nvidia, y representa el tipo de servicios de valor agregado que nacen con el uso avanzado de la inteligencia artificial que solo utiliza un 3 por ciento de los negocios en México, contra un 12 por ciento en Brasil y 13 por ciento en Chile.

Ya les había platicado de estas tendencias que acercan a las personas a una vida de 100 años para ser casi tan longevos… como el osito Bimbo que ahora nos vigila en las tienditas.