Diccionario sonoro que recoge los nombres, historias y lugares protagonistas de la emocionante aventura que representa la música contemporánea desde su creación a la actualidad. Más información: march.es/contemporanea
GLITCH. Del yiddish 'glitsh', ‘lugar resbaladizo’.
El término 'glitch' es utilizado por los locutores de radio en la década de los 40 para indicar un error en la emisión. En los 50, el término migra a la televisión, donde los ingenieros lo usan para referirse a problemas técnicos. A finales del siglo XX, se hace frecuente en el ámbito de la informática y los videojuegos para indicar fallos visuales debido a ficheros corruptos o dañados, que al ser leídos forman figuras o imágenes mal codificadas.
El glitch, en música, tiene la doble acepción del fallo y del género construido en torno a este: en ese caso se refiere a la estética sonora que proporciona dicha imperfección. Cualquier sonido defectuoso generado en un dispositivo de audio analógico o digital sirve, a priori, como material de trabajo.
Preguntado Brian Eno acerca de cuál podría ser el elemento sonoro que definiera la música en las primeras décadas del nuevo milenio, el célebre artista sonoro, productor y creador del ambient alude a este elemento:
[Brian Eno] "Well. One of the things I watch a lot, because I'm involved in it, is how people are responding to technology, and particularly musical technology, because I have seen lots and lots of changes, lots of generations of things coming and going, and what's very interesting to me is watching how the problems on the medium, the things that it does badly become its characteristic. So for instance, digital. Everyone hated it because when you to distort something in digital it is not a good sound in traditional terms, and similarly when there is a glitch –those little ticks you get in digital– nobody liked them. Now, I see that people are working more and more with those things. They are this sort of character of this new digital world. They are the sonic signature of it, if you like."
[Traducción] “Bueno, una de las cosas que observo es cómo responde la gente a la tecnología; en particular a la musical. He visto muchos cambios a lo largo de muchas generaciones y me resulta muy interesante observar cómo los problemas de un medio, aquello que sale mal, se convierte en su característica. Por ejemplo en lo digital. Cuando distorsionas algo en digital suena “mal” en términos tradicionales. Al principio a nadie le gustaba ese 'glitch', esos pequeños tics. Pero cada vez estoy viendo a más gente trabajar con ellos. Son parte del carácter de este nuevo mundo digital. Son su firma sónica, si quieres decirlo así”.
Todo comienza, como tantas revoluciones sonoras del siglo XX, con los 'Intonarumori', los generadores de ruido creados por el futurista Russolo en 1910. Son las máquinas que acompañan su manifiesto 'L'Arte dei Rumori' [El arte del ruido], el panfleto donde expone su idea de que, si bien en el pasado los humanos estábamos acostumbrados al puro sonido de la naturaleza, es inminente “una revolución de la música acompañada de una creciente proliferación de maquinaria" a través de la cual “conquistar la infinita variedad de ruidos-sonidos”.
Muy posterior es el uso de tecnología deliberadamente defectuosa a cargo de Michael Pinder, miembro de The Moody Blues, en "The Best Way to Travel" (del 1968) y por Christian Marclay, quien usa discos de vinilo mutilados para crear collages de sonido a partir de 1979. En el disco “It Was a Dark and Stormy Night” del compositor estadounidense Nicolas Collins también se escuchan CDs que saltan.
Sin embargo, puede decirse que el primer álbum glitch es 'Wohnton' de Oval, de 1993. Otros trabajos en los que se escucha este efecto de CD estropeado son “Dressing for Pleasure”, del trompetista Jon Hassell. Por lo demás, el primer uso del término "glitch" en la música viene del tema homónimo de Autechre, el dúo de música electrónica británico que está sonando ahora.
Escuchamos a Yasunao Tone, miembro del colectivo japonés de arte sonoro y música noise Onkaku. Tone utiliza en 1985 algunos CDs en mal estado para crear sus chirriantes sonidos de glitch, lo que le convierte en uno de los primeros experimentadores de esta tendencia.
Otros artistas sensibles a estos sonidos de hardware dañado, errores de software, distorsiones de la señal analógica, distorsión en el sonido de las radio-frecuencias, crashes y otros errores de sistema son Ryoji Ikeda, Aphex Twin, Tim Hecker, Venetian Snares, Flying Lotus, Hudson Mohawke, The Glitch Mob, TheFatRat, Telefon tel aviv, Trentemøller, Arca, Alva Noto, Peter Rehberg y Pan Sonic.
[Brian Eno] "Distortion is always a signature of things. And if you look at a photograph from the 1930s it's black and white and i'ts grainy, it doesn’t really matter what is a picture of. You know it's the 1930s because of the physical character, the quality of it. And similarly, if you look at an early color film, 1950s straight away. So every era shows its character through the things that it gets wrong in some sense. And after a little while that can become sort of delightful to you. You think that’s so funny, this is now, this feels like now. These positive things and these negative things they are all part of the now in a sense."
[Traducción] “La distorsión siempre es la firma de las cosas. Si ves una foto de los años 30, está en blanco y negro y tiene grano. No importa demasiado lo que ves; sabes que viene de los años 30 por su aspecto físico, por su calidad. O de los 50, si se trata de una de las primeras fotos en color. De alguna manera, cada era muestra su personalidad a través de sus defectos. Y después de un tiempo, eso se aprecia. Te hacia gracia; dices: esto es ahora. Estas cosas positivas y negativas forman parte del ahora, en un sentido”.
El género glitch, también conocido como Clicks and Cuts, arranca en los años 90 en Japón y Alemania. De este último territorio es Jan Jelinek, artista electrónico relacionado también con categorías como minimal techno o microhouse. Su disco 'Loop-Finding-Jazz Records', lanzado en febrero de 2001 bajo el sello Scape, es un buen paradigma de este “fantasma en la máquina” que es el glitch. “Es una inversión perfecta de la música convencional, un negativo sónico”, se escribe en Pitchfork sobre este trabajo. “Todo lo que normalmente estaría en primer plano se mueve hacia atrás o desaparece por completo; las partículas de desechos sónicos que normalmente estarían cubiertas por otros sonidos se dejan llevar por la melodía y el ritmo.