Diccionario sonoro que recoge los nombres, historias y lugares protagonistas de la emocionante aventura que representa la música contemporánea desde su creación a la actualidad. Más información: march.es/contemporanea
Generación intermedia
Nacidos entre 1962 y 1978, los compositores españoles que aparecen en este episodio no forman –como en el caso de la Generación del 51– un grupo social unido por objetivos artísticos comunes, experiencias vitales compartidas, asociaciones o manifiestos suscritos colectivamente. Ellos vienen al mundo durante el apogeo del ciclo anterior; es ese el factor común en un (no) colectivo marcado por el contexto individualista en el que tienen que desarrollarse como compositores. Que predomine únicamente ese factor temporal. Eso y los maestros compartidos en algunos casos.
Para ellos –que trazan sus líneas creativas en los 80 y primeros 90–, el serialismo que movió a los del 51 es cosa del pasado; el posmodernismo sí forma parte del horizonte, tanto como la falta de estructuras de la música contemporánea en España en esos años. Tal panorama lleva al autodidactismo, las clases privadas, los períodos en el extranjero o a los contados cursos y talleres donde pueden conectarse con las nuevas tendencias internacionales.
El madrileño nacido en 1962 César Camarero –de quien estamos escuchando ‘Klangfarbenphonie III’, obra escrita para Zahir Ensemble y su pianista Óscar Martín–, pasa ocho años formándose a título privado antes de regresar a España. De vuelta aquí, con 23 años, elude la posibilidad de seguir su aprendizaje en el Conservatorio de Madrid y opta por la maestría particular de Francisco Guerrero y Luis de Pablo; este último le denomina “un lírico del género introspectivo”. También estudia con José Luis de Delás, con Gonzalo de Olavide. Son “las figuras de referencia en la composición española”, según sus propias palabras.
En casa de Guerrero, el que será Premio Nacional de Música en 2016, escucha a Ligeti y Xenakis, y también conoce a José Manuel López López, y a otros compositores en ciernes de su quinta, como Jesús Rueda y Jesús Torres, David del Puerto y Alberto Posadas…
Alberto Posadas, vallisoletano del 67, es otro alumno de Guerrero; de él aprende la combinatoria matemática y los fractales –ahora escuchamos ‘Arborescencias’, parte de su ‘Liturgia fractal’–. También hereda su afecto por autores como Nono y Scelsi, y una influencia innegable del espectralismo francés. Formado en Madrid, trabaja el género instrumental en todas sus variantes y lleva a cabo encargos de festivales como el parisino Agora (del IRCAM), el Donaueschinger Musiktage, el Festival MUSICA de Estrasburgo o el Ars Música de Bruselas, donde obtiene el premio del público por el cuarteto de cuerdas ‘A silentii sonitu’ en 2002.
Aparte de la aplicación de modelos matemáticos y físicos a la composición, distinguen su obra las posibilidades acústicas, y el interés por crear una relación con otras manifestaciones artísticas como la arquitectura. Posadas es Premio Nacional de Música de 2011, modalidad Composición.
David del Puerto, nacido en Madrid en 1964, es guitarrista y compositor —en el momento de realizar esta grabación— de más de 180 obras de todos los géneros, entre ellas cuatro óperas, cinco sinfonías, un ballet, numerosos conciertos con solista y un importante catálogo para guitarra. Su obra está recogida en más de treinta grabaciones discográficas, diez de ellas monográficas. En colaboración con el libretista y videoartista José María Sicilia y los compositores Jesús Rueda y Javier Arias ha creado las zarzuelas ‘Se vende: zarzuela’ y ‘Raja la alondra’. Ahora escuchamos ‘Lilith, luna negra’, ópera de cámara para soprano, mezzo, barítono y seis instrumentos que crea en 2019 por encargo del trigésimo primer Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda.
Del Puerto es ganador del Premio Gaudeamus de Ámsterdam en 1993 con su primer ‘Concierto para oboe y grupo de cámara’, y del Premio «El Ojo Crítico» de Radio Nacional de España. Además, es Premio Nacional de Música 2005 en la modalidad de Composición.
El oyente de este podcast ha advertido el nexo común de la enseñanza recibida por un mismo maestro, una de las principales y más originales figuras de la composición española de la segunda mitad del siglo XX: Francisco Guerrero. No es, por supuesto, el único caso de formación. Entre otros compositores y compositoras relevantes que deben ser mencionados están Elena Mendoza, Ramón Lazkano, Mauricio Sotelo, José María Sánchez-Verdú, Mercedes Zavala Gironés, Edith Alonso, Alicia Díaz de la Fuente y Raquel Jurado Díaz.
Y Voro García, Eneko Vadillo, Iluminada Pérez Frutos, Roberto López Corrales “Roloco”, Juan Manuel Artero, Fernando Villanueva, Manuel Añón, Alejandro Trapero y Hermes Luaces.
Otro nombre relevante es el de Sergio Blardony, nacido en Madrid en 1965, autor de ‘Un soplo que vacía el pecho’, obra escrita para el Ensemble Kuraia de Bilbao en 2016, e integrada en una serie de obras que sirven de reflexión sobre la guerra. Es la que suena ahora mismo.
Cuenta la compositora Mercedes Zavala que, entre los compositores del 51, Luis de Pablo es uno de los que desempeñó un papel importante en su trayectoria. “Fue su inmensa visión panorámica de la cultura y de la música la que me dio el empujón que estaba buscando, abriendo puertas, ofreciendo recursos, amplitud de miras, entusiasmo por el saber, y el impulso necesario para abordarlo”. Prueba de ese brío contagioso, pero ante todo de la solvencia de esta compositora madrileña del 63, es la pieza que cierra este episodio de Contemporánea. ‘Mudanza’, escrita en 2014 a petición del festival Risuonanze de Udine, parte de un episodio autobiográfico, tan mundano y a la vez tan disruptivo como es un cambio en el lugar de residencia.