Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
¿Qué tal esta semana, eh? Estuvo entretenida, por decirlo menos. Juntas, reuniones, y sí, muchas cosas empezaron a cuajar. Les tengo una sorpresa. Espérense el lunes, por favor. Van a ocurrir algunas cosas interesantes. Gracias a quienes siguen desde Reforma o desde El Financiero con mi columna Parte Aguas. Gracias por leerme. Me van a leer más. Pero pues tienen que esperarse este lunes. Lo siento. Esa sorpresa me la tengo que guardar. Antes tengo que hablar de otra cosa. Soy Jonathan Ruiz. Este es mi Parte Aguas. Y hoy, Hoy me acompaña Juan Carlos García Barcala para hablar de una estrategia maestra cuando Bosch se vuelve caníbal. Bienvenidas. Bienvenidos. Oigan, en mi parte agua les quiero plantear. Vamos a decir que vemos el mundo al revés, no? Y si todo se pone mejor? Es difícil, es difícil verlo así en este momento, pero pensemos de sur a norte. Bueno, en un caso la tenía relativamente fácil. Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos, tiene pues como un gran seguidor a Milley, el presidente de Argentina, Javier Milley, que pues sigue en buena medida esta lógica de generación de valor y acumulación de capital y al mismo tiempo una lógica, digamos, menos social en la Argentina que ha tenido un impacto, pero que él pretende que corrija su camino de alguna manera. Y el presidente Trump ha metido gobierno, ha metido a su gobierno, a dinero de su gobierno en ánimo precisamente de apoyar a este mandatario y cambiar el rumbo de una nación que ha sido, como ustedes saben, seguidora del peronismo muchos años, seguidora de una lógica cuasi socialista que le ha impactado. Entonces no me voy a meter yo en atuendos que no me corresponden, pero ¿qué tal si todo empieza a mejorar en Argentina? Ahora mismo también el presidente Trump se ha metido en Colombia, en donde quiere influir después de haber intervenido en Venezuela. Y esta noche quienes gobiernan Venezuela, que son o solían ser seguidores de Maduro, el dictador que ahora está preso en los Estados Unidos, resulta que abren la posibilidad de cambiar las leyes de Venezuela para aceptar inversión privada. en materia energética, en materia petrolera. Y no digo que eso sea bueno ni malo. Lo que digo es es distinto a lo que había y lo que había, francamente, da evidencia de que ha sido muy malo, muy malo, perdón, para Venezuela. Qué tal si de pronto funciona? Y luego nos vamos a Groenlandia, Groenlandia, que es una región, la más al norte del continente americano, hasta ahora gobernada por Dinamarca. Y resulta que leo una historia, una nota de habitantes y gobernantes de Groenlandia, donde viven cientos o miles de habitantes. No llega al millón de habitantes de esa región y se quejan de que es hasta ahora cuando los gobernantes de Dinamarca ponen atención en esa región. No quiero decir que Donald Trump está bien. Estoy lejos de decir eso. Lo que digo es y si un elemento disruptivo acomoda cosas, y si eventualmente esta sacudida empieza a acomodar las posiciones de cada quien en la debida dirección ojalá quizás estoy pecando de optimismo y si hasta punto o hasta cierto punto de ingenuidad puede ser hoy en verdad pensaba hablarles de inteligencia artificial de los agentes de estos robots que ahora estarán cada vez más en la mente de directores, de directoras, de empresas en México. Pero hoy me voy a evitar eso. Tengo que, digamos, abordarlo con mucha más profundidad o simplemente me haré esa pregunta. Y si todo sale bien, caray, no cuesta nada de vez en cuando un poco de optimismo. Y ahora sí, vamos con Juan Carlos García Barcala. y su análisis de Bosch, la empresa alemana que está en su coche. Si ustedes checan los limpiadores para brisas o reflectores que iluminan la noche, muy probablemente ahí está Bosch. Y él, Juan Carlos García Barcala, nos expone una estrategia interesante. Imagínate que llevas 70 años haciendo lo mismo y de repente alguien te dice, todo lo que sabes quedó obsoleto. Tienes que empezar de nuevo. Pero sin perder lo que ya construís. ¿Qué haces? ¿Proteges lo viejo o arriesgas todo por lo nuevo? Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Cuando preparaba esta participación y leí la nota sobre Bosch, me vino un recuerdo muy grato. Una de mis primeras entrevistas de trabajo, recién graduado, fue precisamente en su planta secundaria. Ya en ese entonces era de esas empresas donde querías trabajar. Lo curioso es que esa empresa que yo admiraba hace años está tomando decisiones que, francamente, la hubieran hecho irreconocible para ese joven que llegó nervioso a esa entrevista. Bosch acaba de anunciar una inversión de 4 .500 millones de pesos en México para producir componentes de electromovilidad en Celaya, Guanajuato. Están creando 1 ,500 empleos nuevos y ampliando su planta para fabricar piezas que hace 5 años ni siquiera existían en su catálogo. Ahora, fíjate en el timing. Mientras hacen esto, están cerrando plantas en Alemania, y recortando 13 ,000 empleos en su división tradicional de autopartes. Es como si estuvieran construyendo una casa nueva mientras la vieja se incendia. Lo que importa no es si pueden hacerlo, es si lo logran antes de que se les acabe el efectivo. Porque Bosch no es una startup que puede pivotar en una semana. Es una empresa de 138 años que genera 60 % de sus ingresos vendiendo componentes para motores de combustión. Componentes que, según todas las proyecciones, tienen fecha de caducidad. Entonces, ¿Qué están haciendo realmente en México? No están solo moviendo producción de Alemania a un lugar más barato. Están creando un laboratorio de transformación. México exporta el 80 % de lo que Bosch produce aquí directo a Estados Unidos. Eso significa que cada pieza que sale de Celaya tiene que competir contra fabricantes chinos que venden 30 % más barato y empresas como Tesla que están integrando verticalmente toda su cadena. La jugada de Bosch es fascinante porque están apostando a algo contraintuitivo. No van a ganar siendo los más baratos ni los más integrados. Van a ganar siendo los que mejor entienden la transición. Piénsalo como aprender a tocar un instrumento completamente diferente mientras tocas el anterior en vivo. No puedes dejar de tocar porque la audiencia está ahí, pero tampoco puedes quedarte solo con lo que sabes porque la canción está cambiando. Por eso Bosch está invirtiendo 2 .500 millones de euros en inteligencia artificial y proyecta que para 2030 Sus ventas de software automotriz llegan a 6 mil millones de euros. No están fabricando solo piezas físicas, están vendiendo cerebros para autos eléctricos. Lo que hace esto complicado de verdad es que están compitiendo contra dos enemigos al mismo tiempo. Por un lado, fabricantes tradicionales como ellos que también están migrando. Por otro, empresas de software que nunca fabricaron un tornillo, pero que entienden de algoritmos mejor que nadie. Es la pesadilla estratégica perfecta. tu competencia del pasado y tu competencia del futuro convergiendo en el mismo mercado al mismo tiempo. Ahora, ¿por qué México está en esta ecuación? Porque necesitan velocidad sin sacrificar calidad, necesitan estar cerca de su mercado principal sin los costos europeos y necesitan un lugar donde puedan experimentar sin que cada error cueste una junta de accionistas. México se convirtió en su pista de aterrizaje para el futuro. Pero hay algo más profundo aquí, Bosch está demostrando que la transformación digital no es solo adoptar tecnología, es estar dispuesto a canibalizar tu propio negocio antes de que alguien más lo haga por ti. Están vendiendo menos componentes tradicionales cada trimestre. Están cerrando fábricas centenarias en Alemania. Están formando ingenieros de software en Guadalajara en lugar de mecánicos en Stuttgart. Lo que vale la pena entender de todo esto No es que Bosch lo esté haciendo perfecto, es que están dispuestos a equivocarse en público, aprender rápido y seguir adelante. Pregúntate. ahora, ¿tu empresa está protegiendo lo que tiene o está construyendo lo que necesita? Porque la diferencia entre ambas puede ser la línea entre liderar tu industria o convertirte en una nota al pie de página. Soy Juan Carlos García Barcala, me puedes seguir en www . jcgb . mx. ¿Esto es estrategia en tiempo real? para Parte Aguas de Jonathan Ruiz. Gracias por escuchar Parte Aguas. Este lunes no se lo pierdan porque les tengo una sorpresa y tienen que escuchar al respecto. Soy Jonathan Ruiz.