Disrupción contada por mujeres y hombres súper aventureros que no temen dar giros en su vida para mejorar su entorno y hacer negocios que a veces salen bien. Tecnología de punta hablada simple y en español, desde México. Jonathan Ruiz, columnista y directivo de El Financiero y autor de Parteaguas, es el host.
le pareció más fácil estudiar matemáticas, es decir, convertirse en actuario y no estudiar, por ejemplo, historia, que implicaba grabarse fechas o hechos precisos, y por esa circunstancia prefirió las matemáticas, porque además sabe de música y la música ayuda en ese propósito. Hizo relativa fama en una pequeña ciudad como Mérida con un restaurante en una casona que es preciosa, pero el restaurante llamado Yerba Santa en realidad había nacido antes en la Ciudad de México. No obstante, su verdadero negocio, o es decir, su principal negocio, nació muy lejos de los restaurantes, en el ámbito médico. Su empresa es la principal empresa organizadora de exposiciones médicas. ¿Cómo es que una persona como Adrián Álvarez Ponce de León termina con una aventura de vida llena de experiencias, de negocios y también, sí, de música? Él se los cuenta aquí, en este Parque Aguas. Soy Jonathan Ruiz, bienvenidas, bienvenidos. Adrián Álvarez, pues si tú tienes ahí el hierbas santa, vamos a hablar rapidito del hierbasanta, pero no vamos a hablar solo del hierbasanta esta noche. Así que, pues sí, cambiaste de Montejo, ¿no? Sí, siempre pensamos en que las casonas de Montejo tenían que resurgir y dejar de estar, de usarse más comercialmente, ¿no? Que se vean más bonitas, realzar su belleza. Pero no empezó con el restaurante, si ustedes piensan que el restaurante es su primer negocio, pues no, no empezó ahí. Adrián empezó pues adolescente, realmente eras un adolescente con tu primer negocio, hoy no eres adolescente, ya naciste en los ochentas, eres un millenial, lo que podríamos llamar un millenial, pero cuando eras adolescente, pues qué estaríamos en el pues quizás en los 2000, empezando los 2000. Sí, sí, sí, 2001 por ahí, casi. Y ahí empezaba su negocio... Iniciamos... ¿Cómo fue eso todo? Iniciamos Enrique y yo vendiendo computadoras a los amigos de nuestros papás. Arreglábamos computadoras, pusimos un negocio de computadoras, le llamamos outsourcing del soporte técnico y teníamos clientes de despachos de arquitectura porque Enrique, justamente, Enrique Hernández, que es mi socio, es arquitecto, él hizo toda la remodelación y decoración del Minaret, y entonces teníamos despachos de arquitectos, de contadores, unos cibercafés, ahora creo que ya no existen, en aquel entonces sí, y nosotros éramos los encargados de darles soporte técnico. ¿En qué ciudad? Estaba todavía en la Ciudad de México. Sí, todo en México. Ese fue como los inicios. De ahí nos contrata justo para este soporte a computadoras una asociación médica yo todavía estaba en la prepa, o sea, todavía ni entraba a la universidad, y nos invitan a un congreso nacional de actualización en anestesiología, que fueron 800 personas en el en el Hilton del Centro Histórico, ahí al ladito de la Alameda, y veo que había filas y filas y filas interminables y el presidente tuvo que salir con un megáfono a decirles, entren a las pláticas y después salen a su registro el problema estaba en la fila de registro entonces cuando a mí me nace la idea como que yo siempre he sido un solucionador de cosas entonces me nace la idea de decir tengo que estudiar algo no sé qué para poder crear un algo que será un software claramente para poder registrar a estos médicos y que sea más eficiente el acceso a las salas, ¿no? Por ejemplo. Entonces de ahí me meto un año a estudiar programación, era PHP en aquel entonces, y creo un software que después ya cuando estudio, actuaría, estudié actuaría en la UNAM, en CEU, ya después es mi tesis ese software, y lo ocupamos todavía en la actualidad para el registro de los médicos en los congresos médicos, entonces ese fue como el... el inicio el inicio tengo que ser bien sincero contigo a mi el tema médico me parece aburridisimo y no lo digo en tengo amigos médicos y seguramente ahora estarán pensando mal de mi no lo digo en mal sentido sino yo tengo la sensación de un consultorio como un lugar aburrido, gris y al que nunca quieres estar y si acaso te topas con una revista que está ahí añeja y le han tocado medio mundo y por eso me parece muy llamativo que tú hayas empezado por ese negocio porque es efectivamente un negocio que no para de crecer y muy poca gente lo atiende vamos a ir al detalle de cómo comenzó precisamente por qué se decidió por este negocio después del corte soy Jonathan Ruiz, esto es Parte Aguas y estamos aquí con Adrián Álvarez esta noche. ¿Por qué tomó una decisión? Él dijo, yo no voy a ser empleado. Así fue. Sí, sí, sí. Por mi papá, contador Carlos Álvarez me inculcó la espina y me dijo me dijo no seas empleado ve qué tengas que hacer para lograr salir adelante y lograr ser emprendedor entonces ahí eso fue como a los 16 años imagínate entonces de ahí inicio el que tengo que hacer lo que fuera o sea de los primeros negocios que tuve con Enrique que él estudiaba arquitectura y yo iba en la prepa era a mis amigos de la prepa que teníamos la materia de dibujo técnico constructivo yo les hacía sus trabajos finales con la ayuda de los amigos de Enrique y todos nos juntábamos y todos los trabajos se los hacíamos a ellos. Vendía la tarea también. Vendíamos, ándale la tarea ese fue de los primeros y luego boletos en la escuela de la calle o que íbamos para la noche colonial comprado los boletos a 10 pesos porque el simón bolívar ahí era la calle nos obligaban a todos a comprar con creo que 10 boletos de 30 pesos cada uno pero como ellos no iban a ir y no lo querían a mí me los venían en 10 y entonces yo iba el día de la noche colonial y los revendíamos en 30, o algo así. La noche colonial es genial, digo, para quienes no la han visto, yo recuerdo haber ido a esas noches coloniales, eran quermeses, en las que iban todas, era una lucha de estudiantinas, no, y llegaban las estudiantinas de todos los colegios de la Ciudad de México, hay muchos colegios, y pues era música por todos lados, comida, en fin, y pues, en fin era un buen momento. Ahora tú tenías también un alma artística de nacimiento, quizás no muy desarrollada, pero platicábamos antes fuera del aire que pues tú te despertabas oyendo el piano. Sí, mi mamá fue concertista a los 15 años de piano y toda mi vida he estado con música clásica y con piano, entonces eso me ha ayudado mucho a desarrollar quizá memoria o no sé. Estudiaste actuaría y te pregunto esto porque he visto en más de una ocasión que los músicos estudian matemáticas, no es el primero pues al que escucho, hay una relación. Cuando me dicen por qué estudiaste actuaría, que son matemáticas, mi respuesta es era lo más fácil porque historia tenía que aprenderme la otra cosa tenía que hacer mayor esfuerzo y las matemáticas son como muy lógicas y para mí fue lo más fácil pero creo que todo se lo debo a la música así que todos los que podamos seguir estudiando música hay que hacerlo. Entonces un estudiante de música graduado de actuaría había ya desarrollado como adolescente un negocio de computadoras y posteriormente un software para administrar procesos de congresos, inscripción de congresos médicos, un sector que insisto casi nadie atiende por mentalidades como la mía, probablemente, porque lo vemos difícil, ajeno, aunque con frecuencia estamos con un médico y tú lo atendiste muy bien, entonces, ¿qué pasó después de ese software? Los empezamos a atender y ese congreso empezó a crecer después de 15 años, de 800 personas que lo tomamos la primera vez, lo soltamos en 4,500 personas en el World Trade Center. Se fue haciendo más grande y más grande, más grande, porque hay cada día más médicos de cada especialidad. Y de ahí los propios... ¿Cómo se llamaba el congreso? Actualización en anestesiología. Siempre sobre anestesiología. O sea, ese congreso sí, pero de ahí los presidentes, por ejemplo el doctor Raúl Carrillo Esper, nos llevó a otras subespecialidades. Una era terapia intensiva, otra era cirugía, la Academia Nacional de Cirugía, y así en varias, y ahora tenemos neuro, pediatría, varias. La empresa ya a la fecha sigue andando, ya tenemos convenciones de laboratorios, lanzamientos de producto, o sea, crecimos un montonal, y de ahí es como conocemos a Mérida hace como 15 años. ¿Por hacer eventos acá? Por hacer congresos médicos en, sobre todo en hoteles, en fiesta americana y en el centro de convención del siglo XXI antes de que existiera ahora el nuevo CIC y pues nos enamoramos, nos enamoramos. ¿Por qué? ¿Por qué te enamoras? Pues yo recuerdo, justo le decía ayer a Enrique, le digo ¿Tú te acuerdas o lo estoy inventando? Que un día hace, 15 años, se me hace ya mucho rentamos un carro, íbamos sobre Paso Montejo y a un transeúnte le preguntamos cómo llegar a algún lado casi se sube al carro para llevarnos, o sea, de derecho y a la derecha, y le dijeron no, no, no lo vas a entender, a ver, te llevo, o sea, una amabilidad muy fuerte, eso... Y además, perdón, porque conozco la experiencia, yo también llegué hace muchos años a Mérida a conocerla. Y me llamaba la atención que cuando decías gracias, porque pues te había dado un servicio que no tenía por qué dártelo, te contestan, mucho gusto. O sea, no te dicen de nada, ¿no? O sea, pues eso es lo que diríamos en cualquier otra ciudad, de nada, ¿no? Pero ellos te dicen mucho gusto. Entonces, y lo siento sincero, pero perdón, te interrumpí porque me dibujaste una escena que también la vi. Pues yo creo que quedé marcado y eso y que compré, porque Enrique no quería, mi primera antigüedad. Una silla china y todavía está esa casa de antigüedades en la calle 41, al lado casi de Paso Montejo, calle y media. Ahí compré mi primera antigüedad, la subí a mi camión de mudanza y me la llevé a México. Y ahí la tenía. A Enrique nunca le gustó, siempre dijo, está muy fea tu silla china, pero por ahí debe de andar ya medio desarmada, porque ya se desarmó, pero pues esa fascinación por las antigüedades, por las casonas, siempre, o sea, creo que siempre la tuve, siempre la tuvimos, y en Mérida lo encontramos, ¿no? o sea, el cómo sí hacerlo realidad, el cómo lograrlo. Entonces, tú llegaste a América con un negocio grande funcionando de convenciones médicas. ¿Cuántas convenciones tenías? Bueno, por empezar, ¿cuándo llegaste ya a vivir propiamente? A vivir hace como ocho años, pero la realidad es que yo siempre voy y vengo. O sea, cada semana, cada dos semanas voy y vengo. Porque la empresa está a nivel nacional y latinoamérica, la de convenciones, y me requiere me requiere cuántas convenciones tienes al año híjole bueno convenciones 5 congresos médicos como 8 y lanzamientos todo lo de farma como 100 más a caray o sea unas de perdida 2 a la semana tienes de esos si si si si tenemos muchísima chamba y haces todo es decir tu empresa cuánta gente trabaja contigo? 80 personas ¿y qué tanto dependes de la tecnología para la administración de ese negocio? todo, todo ya justo nos hicimos un software a medida para podernos administrar todo lo financiero y los tiempos que tenemos que ir entregando todo entonces sí, dependemos completamente ¿esa empresa cómo se llama? Grupo LAE Grupo LAE, y es... que de ahí es de donde nace cuando rentamos la primera vez el Minaret es para hacer justo las convenciones que traíamos en los congresos médicos y convenciones que traíamos a Mérida, para poder hacer los cócteles de bienvenida, las cenas de clausura de los médicos, todo eso fue el primer negocio que si se acordaran lo manejábamos como la marca de Minaret y teníamos también sociales, tuvimos bodas, 15 años, graduaciones, muchas fotografías, sesiones de fotografía. ¿Pero cómo le hacías para tener una empresa en funcionamiento de 80 personas con actividades semanales, con muchísimos clientes, para tomarte el tiempo de fijarte en la belleza de esta casa y tener un proyecto pequeño, cuando se le compara con la empresa de convenciones, o sea, ¿por qué te diste el tiempo para hacer eso? Pues por el amor hacia lo bonito, o sea, acá hemos encontrado lo bonito, en general, porque es como un sueño, es como un sueño hecho realidad del poder disfrutar esa casa y en general todas, o sea, el estar acá es un privilegio y el, con agradecimiento veo el poder disfrutar la ciudad, es espectacular. Para quienes, digamos, nos escuchan fuera de Mérida, hay que decir, y quienes no la conocen por supuesto, debo decir que, digo, cifras económicas, que es donde yo me siento más seguro, ¿no? Hace 100 años, el 30% de las exportaciones totales de México salían de Yucatán. El 60% de las exportaciones agropecuarias salían de Yucatán. Estamos hablando, pues, de que Yucatán era una potencia, tal vez como hoy lo sería Texas en materia de commodities en los Estados Unidos. Eso generó muchas fortunas y esas fortunas derivaron en casonas, porque pues si uno se hacía rico, pues quería tener su casa de rico, ¿no? Y por eso nació, bueno, Paseo Montejo nació por otras razones, pero nacieron las casas de Paseo Montejo, las de Avenida Colón, las de la Colón Etzimná, las de García Ginerés, en fin, casonas que demostraban, pues justamente, el ego de cada uno de sus propietarios y que derivaron en semi palacios de los cuales está llena esta ciudad. Entonces, una de esas es la que alberga hoy al Hierba Santa. Ahora, tú decidiste entonces apropiarte de esa belleza del sueño que mencionas, de estar en esa casa. ¿Cuál es tu parte favorita en donde te sientes más en ese sueño, dentro de esa casa? Justo ver la transformación que ha tenido a lo largo del tiempo en el negocio, digamos, iniciamos como eventos, eventos sociales, y luego en pandemia, sin poder hacer ningún evento social claramente, lo que hicimos fue hacer la casa museo. O sea, agarramos las antigüedades que teníamos en México, en Mérida, en todos lados, los juntamos y dijimos, bueno, a ver, aquí puede ser una habitación. Y emulamos lo que pudo haber sido hace 100 años cuando esa casa se hizo. Lo hicimos museo, le creamos una historia y salimos a la venta, a 60 pesos la entrada. Y nos fue re bien, nos fue re bien. Y logramos con eso, al menos que el proyecto se mantuviera, pagar la renta, pagar los sueldos y eso y ya dentro de mí decía ojalá algún día podamos hacer un restaurante, creo que sería lo ideal pero no lo teníamos todavía bien concebido, ¿no? pero gracias a Dios se logró. Tuvo un visitante especial muy ruidoso recientemente de ese restaurante, ¿no? Sí. Luis Miguel. Luis Miguel. Sí, le vamos a poner la silla ahí, sus pompis de cómo estuvo, dónde estuvieron. Y cómo lo invitaron, o cómo fue, cómo se convirtió. No, llegó solito. Ah, bueno, entonces es la fama ya del... De hecho, no estábamos ni siquiera nosotros, ni la Chef Nidia, ni el Chef Ulises, ni Enrique, ni yo, estábamos en México, porque allá tenemos otro restaurante de hierbas santas, más negocios de un poco de hospitalidad, y ni sabíamos, y ya de pronto nos dijeron y nosotros volvemos para allá pero ya. Evidentemente no reservó bajo el nombre de Luis Miguel. En fin, oye pero acabas de mencionar de refilón, lo capté sin creer, el tema de que tienes otro negocio además de San Filión. Tenemos varios negocios. O sea, tienes el negocio de... Otro restaurante que fue donde nacimos, donde nació el sueño, el pequeñito, en Ciudad de México, cerquita de Paso de la Reforma, y tenemos también suites en renta, AirBnB, Booking, igualmente en México, igual cerca de Paso de la Reforma. Ok, entonces estás... Sí, diversificado, porque financieramente tú lo de tú lo tú lo sabes mejor que yo como dicen no no en una sola canasta los huevos no sino cualquier cosa que suceda y uno se caiga bueno tienes los demás para para poder salir adelante correcto tienes diversificación por ser personas que estamos hablando ingresos exactamente estamos hablando con adrián alvarez el es pues director fundador de varias empresas, ya lo están escuchando ustedes, digo una es la más conocida aquí en Mérida, pero eso no significa que sea la más grande, ya hablamos del AE, que es un negocio de organización de eventos médicos, que son servicios propiamente y los servicios de hospitalidad también, Airbnb que tienen en la Ciudad de México, varias instalaciones, pero no es lo único que hace y por supuesto no es lo único que va a hacer Adrián, y eso es lo que vamos a platicar después del corte. Soy Jonathan Ruiz, esto es Parte Aguas, regresamos. ¿Estás pensando en poner más restaurantes en Mérida? Sí. Sí, queremos justo aprovechar ese boom o ese auge de las casonas, que están hermosas. Quien nos escuche y no haya tenido la oportunidad de venir a Mérida y todas las casonas, todas. Hay proyectos padrísimos como restaurantes, como hoteles, como... las restauraciones están espectaculares. Bueno, como Casas de Airbnb también hay unos espectáculos, ¿no?, de remodelaciones y eso creo que es lo más bonito, ¿no?, el darle vida o que el mismo edificio se gane la vida para los siguientes años, es algo espectacular. ¿Cuántas casonas tienes apartadas o apalabradas? Como cuatro. Ok, y todas evidentemente en el centro de la ciudad, o bueno, cerca del centro de la ciudad. Sí, en el centro de la ciudad es lo que más nos gusta. alguna vez comentaba que también te gusta la vida campirana no tienes por ahí un proyecto campirano si si si fíjate que tuvimos la oportunidad de comprar un pequeño rancho de 44 hectáreas tan pequeño en tishco cop y ahí estamos ya empezando la producción de de las cosas que necesita el restaurante para para lograr ser más orgánicos, siempre la misión desde que abrimos fue productos locales, ¿no? El pulpo de... ya lo pregunté bien, que ayer me lo preguntabas, el pulpo es de campeche, o sea, sí es local, pulpo maya, y entonces la idea es, si llega otra pandemia o cualquier cosa, poder sobrevivir de los propios cultivos, ¿no? no tenemos gallinas tenemos vacas un caballo que se llama chema mi perro se llama chema entonces te ves como un superviviente en algún punto digamos en un caso extremo en algún punto o sea tú si te ves cosechando huevos y si si si me encanta pero tienes ya como tal los animales además de chema quiero decir sí sí sí ok si están entonces vamos en un multifacético eso queda claro. ¿Sigues tocando música? Sí, me encanta. Bueno, evidentemente. Pero, ¿qué tipo de música te...? Clásica. ¿Ok? ¿Algún autor en particular? Beethoven, no, en general Amélie, la sueña de Amélie, Interestelar. Oye, está bonito. Estamos hablando con Adrián Álvarez, es un emprendedor, vamos, multifacético, como ustedes lo están oyendo pero evidentemente este asunto de conceptualizarse como una persona que hace y soluciona problemas pues te abre el cerebro a muchísimas dinámicas y ya hablábamos hace un antes de estar al aire de cosas que te gustaría hacer que si pudieras empezar algo de cero, que sería algo relacionado con lo social incluso. Sí, justo me preguntabas qué me apasiona. Me apasiona ayudar a las personas a que se autorealicen como en lograr sus metas. Y tengo algo ahí que te compartía que es el rompimiento bendecido, perdón, lo tengo que repetir porque... El rompimiento bendecido es el poder tronar con tu pareja, pero seguir conservando los lazos de familiaridad y ya no de pareja, ¿no? Por ejemplo, eso sería un ejemplo. ¿Para qué? Para que... o sea, es como usar un poco más la inteligencia emocional, dejar a lado los sentimientos y pensar más en el proyecto a futuro, ¿no? Como si las relaciones fueran una empresa donde no la vas a tirar a la basura porque ya no te gustó o porque te vio feo o porque te hizo caras, sino pensar más en el bien en común, en cómo nos puede ir mejor juntos y crecer por ahí. Y si decides separarte por X causa, al menos verlo con agradecimiento para que no sea un tema de un día te amo y al otro te odio, sino continuar el amor aunque modificado y se haya transformado, digamos, que se transforme el amor. Eso me encantaría. Me llama la atención, tú ya lo traes más estudiado, yo lo veo desde el punto de vista simplemente de verlo con mis amigos, hay muchas separaciones sobre todo en los cuarentas, cuando están en sus cuarentas empiezan las separaciones, los divorcios y esos divorcios a veces se acaban, lo platicábamos en guerras, donde dejas de reconocer a los involucrados porque las personas que conocías no eran así, o sea, empiezan a pelearse por el dinero, incluso con mentiras, no, dichas ante un juez, con el propósito de extorsionar muchas veces. Esa dinámica, pues, no sólo, vamos, provoca la separación de la pareja, sino la separación definitiva de la familia, donde los hijos se convierten en mercancía, ¿no? En rehenes. Sí, esa circunstancia tiene un impacto social muy fuerte porque pues los hijos dejan de estar, vamos, vigilados o protegidos por los padres y muchas veces se quedan solos, no? Y eso es especial en ciudades como Mérida. A mí me tocó ver en Monterrey esta circunstancia de de una separación frecuente de parejas que derivó en hijos desatendidos que a la postre, pues, se consolaban con drogas. Es un juego de fichas de dominó en donde una empuja a la otra que parece insignificante, parece que es un problema entre dos personas, pero que tiene un impacto en la sociedad. ¿Tú lo ves esto como una labor social que eventualmente efectuarías o un potencial negocio? Justo como decías, las decisiones, ¿no? O sea, y ahí creo que las personas tienen que tomar decisiones más pensando en el futuro, ¿no? Te conviene... está bien, se van a separar por una infidelidad o por un... lo que hayan decidido, ¿no? Porque ya no se ven juntos en el futuro, va. Pero de eso, a odiarse y a extorsionarse ante los jueces, bla, bla, bla, ¿por qué no mejor llegar a un acuerdo y continuar el proyecto en común, que son los hijos o que era las propiedades que habían comprado juntos, ¿no? Si era una pareja. ¿Cómo continuar eso hacia el futuro aunque ya no sea la pareja como estaba concebida al inicio? Eso es lo que yo diría, porque si pensar más a futuro, que al final también es conveniencia, pero es cómo te va a ayudar más en tu futuro que ver a tu conveniencia inmediata, ¿no? Y que al final repercute, como tú bien dices, en todas las fichas, hacia los hijos, hacia todo lo demás, ¿no? ¿Por qué? Pues porque es un proyecto y tienen que verlo con inteligencia, o sea, ese creo que es el problema, o sea, en las emociones a veces las personas no le ponen mucha inteligencia, entonces eso es lo que a mí me apasionaría ayudarles a ver primero a ver vean vean qué les conviene antes de sentir piensa si te conviene sentir eso no algo así que de otro que detonó en ti ese interés o sea que viste que dijiste quiero una solución a eso algún ejemplo por ejemplo la hermana de enrique cachó no una infidelidad a su ex marido y le prohibió hablarle a sus dos hijas cuando tenían ocho años y entonces pasaban diez años y seguían sin verlo, ni navidad, ni año nuevo, ni sus cumpleaños, ni nada entonces no se vale, no se vale que por una infidelidad suceda eso, que tienen que hacer pues decir ah bueno pues ya no queremos estar juntos ok pero los hijos no tienen nada que ver no o sea no no es y como sea porque entiendo que la tiene lógica lo que dices pero lo difícil está en la manera de hacerlo no hay alguna técnica que hayas estudiado o hayas leído por allá no fíjate que todavía no lo estudio y si lo quiero estudiar pero si es algo que siento y que al final yo si lo he hecho en mi vida, ¿no? O sea, el cómo poder... eh... llevarte bien con todas las personas que vas dejando atrás. ¿Cómo le hiciste tú? ¿Tienes algún ejemplo de algún momento que estabas molesto? La inteligencia. Sí, la inteligencia emocional. Yo no soy experto en la materia, pero es aquella que tiene que ver con el control de los sentimientos. O sea, asumes que tienes sentimientos de enojo o de cualquier otro, pero los controlas para poder tener una reacción lógica, si podemos llamarlo de alguna manera. Te habrá pasado en alguna experiencia seguramente que tuviste que aplicar esa, alguna técnica que a lo mejor ignorabas que podías o eras capaz de hacerla, ¿no? Digo, pero que lo hiciste. En algún momento enfrentaste el enojo y lo contuviste. ¿Qué pasó? ¿Cómo lo hiciste en ese momento? Mi papá me enseñó muy bien, pero yo lo que he visto que funciona es pensar en que no es que te hagan algo a ti, o que una persona me insultó. Más bien es la persona dijo cosas refiriéndose a mí, pero no es que me lo haga a mí, sino verlo un poco separado, ¿no? Eso, eso creo que funciona bien como no tomarte las cosas a pecho, digamos, ¿no? ¿Por qué? Porque al final, si te vas a pensar, cada quien ve por sus intereses, ¿no? Incluso estando en una pareja, en, en, en todo, ¿no? Así es la naturaleza, ve por sus propios intereses y eso no es malo, al contrario, creo que también es parte del amor. El amor propio, ¿no? Cuando deciles separarte de una pareja, yo lo veo que es como que te amas más a ti que a la otra persona, ¿no? Entonces, es parte del amor, solamente que cambia. No quiere decir que dejes de amar a la otra persona, simplemente que te amas más a ti. Ah, bueno, pero podemos seguir, no sé, si nos llevamos bien para ir al cine o para ir a tomar un café, quizá lo podamos seguir haciendo. Y no por eso tengo que odiarte toda la vida, ¿no? Solo porque X detalle no entonces es eso es dejar de de de creernos y como lo más a m como como intocables no a veces no no sé el que ha hablado de hoy o llevo veinticinco años haciendo periodismo negocios en este país y buena parte norteamérica y nunca me había topado con una persona que combinará estos dos elementos de haber tenido éxito en un negocio, ¿no? Que ya te voy a preguntar al respecto, pero al mismo tiempo tener esta sensibilidad social. Digo, por más que los personajes de negocios que he entrevistado me han hablado de sensibilidad en materia del medio ambiente, por ejemplo, no había detectado en ellos un emprendedurismo social propiamente, que los hiciera pensar en una estrategia de esta naturaleza, ¿te ha servido a ti en los negocios esta dualidad? Sí, es mi base, o sea, porque para mí lo más importante son las personas, somos lo que nosotros sentimos, entonces de ahí parte a que, o sea, da igual en qué trabajes o en qué te desarrollas, el punto es cómo te sientes, cómo te hacen sentir los demás, y por ahí es, y entonces de ahí también nace la historia de Yerba Santa, que algún día me gustaría contárselas, nace de una pérdida y nace del amor al final que tenemos entre nosotros y decidimos hacernos familia y ya el negocio es segunda etapa, o sea, da igual si se llama yerba santa y si funciona o no, da igual, lo importante somos nosotros. Que interesante, y al final el negocio prosperó también de esa manera, o sea, donde, vamos, lo mantienen como familia y como sociedad al mismo tiempo, es de llamar la atención. Estamos hablando esta noche con Adrián Álvarez, él nos está platicando, digo, la trayectoria de su vida, que ocurrió una división, digamos, una decisión, mejor dicho, tomó un camino de emprendimiento desde muy joven, empezó haciendo computadoras, dando mantenimiento, me decías que cobrabas por ese mantenimiento una tarifa mensual, ¿no? El outsourcing. El outsourcing mensual de reparación, sí o no se descompusiera, me imagino, la máquina, tú ya estabas ahí cobrando y pues eso le da un servicio eficiente a tus clientes que te llevó al software que le hiciste finalmente a los médicos los médicos te invitaban a otros eventos congresos y pues tú les diste un software que les facilitó las cosas te hiciste más clientes creaste esta empresa que se llama LAE y a la postre pues te capitalizaste empezaste a invertir en otras cosas Airbnb no ahora en la etapa restaurantera, que pues va bien, va bien encaminada, esta etapa social, digamos, de enfocarte en las parejas, que al final es el núcleo que hace una sociedad, es digamos una siguiente etapa que se dibuja, o al menos veo dibujar en lo que me comentas, pero veo que todo lo que comentas en buena medida está asociado a una palabra que es belleza, o sea, tú buscas la belleza, sea en la música, que por cierto también eres músico, y mucha gente puede estar pensando lo mismo que tú, en ese ánimo, de hecho Jeff Bezos, el fundador de Amazon, fue cuestionado hace dos o tres meses, y le decían oye, ¿y qué va a pasar con la tierra? ¿nos la vamos a echar, la vamos a destruir, la vamos a llenar de porquería porque todos somos bien mugrosos, consumimos un montón y no nos preocupa donde acabe la basura. La visión que él tiene es sacar la industria de la tierra. Yo sé que eso puede sonar fantasioso para muchas personas, pero viendo la lógica de esto es lo siguiente. Dice, a ver, tenemos energía de sobra fuera de la tierra. Tú puedes poner paneles solares siempre viendo hacia el sol y vas a tener energía. Esos paneles solares los puedes construir con material que existe incluso fuera de la tierra. En la luna hay un montón de materiales que puedes usar esos paneles solares. Puedes usar material, y esto, digamos, esto no dicho sólo por él sino por otros científicos, puedes usar todos los materiales que están afuera de la tierra, afuera de la tierra, para hacer incluso un centro de datos exterior. Y ese centro de datos, pues en lugar de estar contaminando con nuestros correos electrónicos, el Tik Tok, el Netflix, lo que estamos haciendo ahora, porque tenemos que construir centros de datos para administrar todo eso, y estamos necesitando un montón de energía, lo puedes poner allá afuera. De modo tal que, para hacerles el cuento corto, lo que dice Jeff Bezos es, podemos dejar la Tierra como una reserva de belleza. Porque, al final, los seres humanos buscamos la belleza. Está en nuestra naturaleza el buscar la belleza, entonces la idea, la concepción que él tiene, dice yo no lo voy a ver, pero voy a dejar las bases para que eso suceda, y él tiene una empresa de espacial, de hecho está compitiendo con Jeff Bezos en esta carrera espacial privada ahora, los chinos... Con Elon Musk, ¿qué dije? Bueno, con Elon Musk, Jeff Bezos, están los chinos también que están muy adelantados en esa materia, en fin, vamos a ver un camino espacial, lo estamos viendo, pues ahora sale un cohete cada semana de la tierra y está justamente probándose nuevas maneras de salir, pero todos se enfoquen en la belleza, tú estás en Tichcocó, tú estás aquí en Montejo, en Tichcocó, déjame decirte, ¿sabes quién compró una cazona en Tichcocó, una hacienda? Bernard Arnault, el dueño de las empresas de Louis Vuitton, vamos, Louis Vuitton que es la marca quizás más conocida de lujo en el mundo, Moet Chandon también está ahí y otra serie de marcas que ahora consume la gente de alto poder adquisitivo, bueno, ese señor, que es uno de los diez más ricos del planeta, pues tiene su casa en Tishkokop, ya es tu vecino, entonces, te veo pues como un vigía o un seguidor de la belleza, hacia allá vas, y si la belleza la vas a buscar en la sociedad, pues que sea bien, ¿no? por ese camino, digamos hacia donde vas. Sí, sí, viéndolo así, me gusta la belleza y el amor, que todo se haga con amor, el poder siempre dar valor a los demás, darle no y yo lo veo en mis eventos y convenciones o sea primero es que por ejemplo en convenciones tengo tres clientes no el cliente que nos contrata el que el que asiste y el que lo paga porque lo pagan la industria farmacéutica ahí tenemos otros 100 200 asistentes de industria que van como patrocinadores llamémosle los que asisten mil dos mil médicos y los que nos contratan son cinco de la mesa directiva. Entonces esos tres clientes se tienen que llevar suficiente valor para que al final digan, ok, con esa empresa quiero volver a hacer mi congreso el próximo año, ¿no? Y de hecho cada año, gracias a nuestro trabajo y gracias a Dios, nos vuelven a recontratar para el siguiente y así llevamos ya dos, tres años en avanzada, digamos, de cada uno de los congresos. Pero es por eso, por darles belleza, darles amor, darles valor en cada una de las acciones. ¿Cómo cuidas que tu equipo lo haga? Porque tú no puedes solo, entonces necesitas 80 personas que están en el congreso. El equipo es... O sea, 80 personas trabajan contigo en los congresos, ¿no? El equipo tiene la misma visión y... Pero está fácil decirlo, ¿cómo lo provocas? Repartiendo riqueza. O sea, pagando bien. Pagando bien. O sea, tu equipo está bien pagado. Sí. Y, ¿cómo sabes que está bien pagado? ¿Haces un benchmark? ¿Qué tanto por arriba del promedio está? ¿Cómo sabes que está bien pagado? O sea, en comparación con los demás, estamos bien pagados, pero también es en plática con cada uno. OK. Y vaya, cómo procuras, cómo das el seguimiento, decías que tienes un software dentro de la empresa que administra, digamos, la cualidad y la calidad, evidentemente, del evento. ¿Qué hace el software en particular que te permite cuidar una cosa tan etérea y tan difícil de medir que es el amor? ¿Cómo lo haces? Bueno, ese software administra las tareas, los procesos y las finanzas. Esta parte del amor es más feeling con los clientes. No lo tenemos estandarizado como de encuestas de satisfacción porque tampoco tenemos tantísimos clientes. O sea, tenemos muchos eventos con, no sé, 20 clientes en total. Entonces, eso es lo que yo intento estar en cada uno de los eventos y siempre estar teniendo retroalimentación y mis directivos también siempre tienen retroalimentación y siempre estamos en comunicación. Estamos hablando con Adrián Álvarez, el es dueño del restaurante Hierba Santa, ahí en Montejo, que es uno, ya lo supimos, ya lo escuchamos esta noche, es uno de muchos de sus negocios y digamos me llama mucho la atención que seas capaz digamos de administrar tantas cosas al mismo tiempo. Mañana te vas a Alemania, ¿no? Sí. Entonces, viajas así cada semana, eh... ¿Qué haces cuando... pues, quieres descansar? O sea, siempre estoy disfrutando el tiempo con mi familia eh... es como... ¿Tienes dos hermanos? Como mi pasión. Ya. Mi familia por elección. Ok, ya. Que está acá en Mérida. Ok, entonces... ¿Y qué haces en esas ocasiones familiares? Bueno, o sea, vamos a conocer nuevos restaurantes. No la pasamos bien. O sea, tu entretenimiento consiste en ir cazando casas bonitas, no? Exacto. Digo, porque para tener cuatro de ahí. Fíjate que somos muy sencillos. Entonces mi entretenimiento consiste en en en el vivir, o sea, en el disfrutar, por ejemplo, el azul del cielo, el verde de las hojas, acá en la península es bien distinto que en Ciudad de México. Entonces yo sí disfruto mucho estar acá. Allá también es bonito, el frío, la gente con la que convivo allá, pero en general creo que todos disfrutamos demasiado el simple hecho de vivir, o sea, no somos de excesos, ni de lujos, ni de nada, el vivir ya es nuestro lujo. Y me parece que tu circunstancia hace difícil ubicarte dentro de un espectro empresarial, lo que sí me queda claro es que tú decidiste no ser empleado hace muchos años y ahora tienes como 20 jefes. O más. Bueno, más, claro, cada comensal que llega esta noche al restaurante es uno de tus jefes. Claro. Pero al final, ¿eso te satisface? ¿Quieres que siga así? ¿O piensas que en algún momento vas a decir, pues, ya tuve suficiente de mis jefes, voy a dedicarme a ayudar parejas? Yo creo que no, no lo voy a lograr porque desgraciadamente me gusta seguir ayudando, seguir creando belleza, seguir haciendo lo que hago y no, o sea, y como que por mis mismos clientes, o sea, yo siempre he creído que los negocios, que es una persona moral en lo jurídico, obedecen a una necesidad de la población. Imagínate, hasta una farmacéutica que crea una píldora para X cosa, imagínate que de pronto cierra y la quita. La gente va a decir, oye, ¿por qué me la quitas? Y te va a demandar, oye, vuélvela a hacer, vuelve a abrir. Entonces, bueno, fíjate que tuvimos ya un restaurante que justo, esa fue mi medición. Lo cerramos un día, un segundo restaurante que tuvimos en México, mal ubicado, y yo estaba esperando que el público me dijera, oye, no lo cierres, oye, nos encanta, oye, y no sucedió que nos que me contactaron la gente que iba y nos pidieran reabrir o sea es justo lo que estoy diciendo no fue no sentí esa necesidad no sentí esa necesidad entonces quizá algo hicimos mal entonces cuando nosotros hoy por hoy al menos en todo lo que tengo vivo andando si siento esa necesidad de que la... O sea, es algo orgánico, es algo que se siente y que la misma sociedad o el mismo público te dice, sí, sí quiero, ¿no? Síguelo haciendo. Entonces, no creo atreverme a un día decir, este... ¿No? O sea, es como cerrar un negocio que te está yendo muy bien, híjole, no, no, no me atrevería. Estamos cerrando el programa, quiero agradecerte, Adrián, que te hayas tomado el tiempo de venir, de verdad lo aprecio mucho, y me gustaría saber, de cierre, cuál es la canción que podrías oír 100 veces sin cansarte. Tú eres músico. Ragmaninov, era ruso sí, es espectacular, es muy emocionante, eso o Beethoven. ¿De qué era Rachmaninov? ¿Es contemporáneo de Tchaikovsky, no? Sí, por 1900 y piquito. Tchaikovsky quizás es ruso, no? Tchaikovsky, o me estoy equivocando, y Tchaikovsky es quizás el más conocido de los rusos, ¿no? por el lago de los cisnes, el cascanueces y demás, y ahora estamos escuchando esta propuesta de Rachmaninov Sí, es espectacular que es menos conocido y a lo mejor estamos perdiéndonos de una joya, entonces es Rachmaninov Todo el álbum, el concierto número uno, el dos y luego llegan al tres, está largo pero está espectacular Bien, pues escucharon ustedes a Adrián Álvarez que nos acompañó esta noche, pues la verdad la he disfrutado mucho y pues quiero agradecer. Esto es parte Aguas, soy Jonathan Ruiz, algo que de despedida te vi con ganas de decir. No, muchísimas gracias Jonathan, qué gran oportunidad el poder hablar un poquito. ¡Suscríbete!