Notas con audio

Un informe socio-ambiental conjunto, basado en entrevistas a personas del entorno de la pareja, describe un vínculo marcado por el control y los celos. Según las peritos, Mercedes Kvedaras ya había comunicado a su familia una "decisión definitiva" de separarse y "tenía un proyecto de vida".

¿Qué es Notas con audio?

Exclusivas de La Gaceta

En una nueva jornada del juicio por el asesinato de Mercedes Kvedaras, las licenciadas en Trabajo Social, Vanina Maturana y Daiana Alanis, prestaron declaración testimonial sobre el informe socio-ambiental conjunto realizado para la causa.El testimonio, basado en entrevistas a 16 personas del entorno de la pareja, ofreció un crudo relato sobre la dinámica familiar marcada por el control, la desautorización materna y la dependencia económica como barrera para la separación.Un vínculo marcado por los celos y el controlSegún las expertas, el entorno de la víctima coincidió en señalar que el imputado, José Figueroa, mantenía conductas controladoras que se manifestaban incluso en ámbitos públicos. Las licenciadas destacaron que Figueroa "manifestaba situaciones de celos, de control, descalificaciones". Un ejemplo citado en el informe describe un incidente durante un evento social: “en un casamiento él le recriminaba la ropa que tenía puesta, le decía que eso no era una pasarela, y que de ahí ellos se fueron del lugar”.Estas conductas también se observaban en el gimnasio al que ambos asistían, donde Figueroa llegó a recriminar directamente a un hombre que le había enviado un mensaje de texto a Mercedes. Ante estos conflictos, las trabajadoras sociales identificaron un patrón de comportamiento por parte del acusado: “detectábamos que este era como mecanismo de respuesta funcional dentro de la pareja en donde ante la aparición de conflicto tensiones aparecían algun tipo de atenciones: regalos y viajes”.La decisión de separarse y el obstáculo económicoA pesar de la tensión, el informe revela que Mercedes no guardaba silencio. "Ella podía expresar lo que sentía, lo que opinaba a su esposo y que en esto de opinar, de expresarse, a él le llegó a decir que ya no sentía amor y que quería separarse". Sus allegados la veían como una mujer "ya decidida con una decisión definitiva de querer separarse".Sin embargo, el proyecto de independencia se veía frenado por la falta de recursos propios. Las licenciadas explicaron que "había una limitación en ella que era la económica. Era una gran preocupación también de dónde iba a poder habitar, porque ella quería irse del lugar junto con sus hijos". Mercedes temía no poder sostener el nivel de vida de sus hijos, ya que Figueroa era quien proveía el capital económico, aunque en conjunto administraban los gastos del hogar. Incluso existía un plan concreto de vender la propiedad actual para comprar dos viviendas separadas semanas antes del desenlace.En los meses previos al hecho, la dinámica de la pareja reflejaba una separación de hecho en la que Mercedes solía dormir en la habitación de sus hijos. Pese a este distanciamiento y a las tensiones internas, ambos evitaban que sus conflictos trascendieran a su círculo social o familiar, manteniendo una reserva que impedía que sus problemas de pareja fueran de conocimiento público.Perfil de Mercedes: una mujer con proyectosMás allá del conflicto, el informe rescató la personalidad de Mercedes, a quien describieron como una persona "muy dedicada, autoexigente" que estaba a pocas materias de recibirse en la universidad con el fin de independizarse. El entorno la calificó con términos muy afectuosos, mencionando que "tenía una sonrisa atrapante, que era empática, sensible, abierta a la escucha" y que era "inevitable mirarla".El testimonio de las licenciadas concluyó tras una extensa ronda de preguntas de la fiscalía y la defensa, en el cual ratificaron el informe.