Parteaguas Diario

En medio del enojo de ayer, Elon Musk tuvo tiempo y modo para retuitear en su cuenta de X este mensaje. “Internet de baja latencia de 400 Mbps en un vuelo es un cambio radical”. Las videoconferencias ya pueden tomarse en vuelos. Podrá ser antipático y tener vicios, pero tiene también el poder de ser el hombre más rico del mundo y es el único con una narrativa suficientemente poderosa demostrada con pequeños ejemplos, para detonar la actividad industrial global.




What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Esto es Parteaguas, el podcast para quienes sí revisan un poco más. Yo soy Jonathan Ruiz. Bienvenidas y bienvenidos. En medio de su enojo de ayer, Elon Musk tuvo tiempo y modo para repritear en su cuenta de X este mensaje que a los mortales nos anuncia el fin de la calma temporal en las alturas. Internet de baja latencia de 400 Mbps en un vuelo es un cambio radical. Este mensaje fue escrito y publicado originalmente por Blake Scholl, fundador de la fabricante de aviones supersónicos Boom. Las videoconferencias ya pueden tomarse en vuelos, para que lo sepan. Revisen su servicio de Telmex, EZ, o el que tengan en casa. Ojalá que les den más de 100 megas por segundo. El servicio de Wi-Fi en cuestión no es uno ofrecido en las aeronaves de Shol, sino en las de vuelos de la aerolínea estadounidense United. A ver, son 400 megas, ¿quieren jugar Fortnite o ponerle Netflix al niño? Pues adelante. Es probable que hasta puedan hacer edición de video en su computadora. ¿Hacer una videoconferencia en Teams Meet o Zoom? Por favor, claro. La aerolínea en cuestión exhibe este mensaje en su sitio. En vuelos nacionales e internacionales de corta distancia en Estados Unidos, como los de México y Canadá, el Wi-Fi cuesta 8 dólares o 1.600 millas para miembros de Millage Plus y 10 dólares para el resto de la comunidad. ¿Por qué difundió ese mensaje Musk? Internet de baja latencia de 400 megabits por segundo en un vuelo es un cambio radical. Porque la infraestructura de satélites que utilizan esos aviones es de su empresa Starlink, que requirió servicios de envíos al espacio de otra empresa bajo su control, SpaceX. Gracias a los cohetes reutilizables de SpaceX, esta última ofrece mudanzas extraterrestres baratas a gobiernos y empresas que necesitan instalar artefactos en órbitas cercanas a la Tierra. Su competencia debe pagar todavía un cohete por cada envío, lo que tiene tanto sentido como comprar un nuevo avión para cada vuelo. Musk disparó ayer varios mensajes relacionados con SpaceX y su brillante futuro. ¿Y saben qué? Es lo que el mundo necesita en días como este martes. Lo que sorprende es que el caos en este momento se limite a la comunicación. Aquí en este podcast no cabe una lista de todo lo que no está resuelto y que debe tener un impacto en nuestras vidas pronto. Empecemos con un entremez cercano. Las recientes elecciones del domingo establecerán un nuevo sistema de justicia en México. ¿Cómo serán los jueces ahora? Ayer me dijo un amigo, lo que menos quieres es estrenar el esquema. Y luego, un problema que nadie resuelve. Estados Unidos entró en una ruta a los problemas latinoamericanos. México, Brasil y claramente Argentina son naciones relevantes que han quedado a punto de fallar o de plano incumplieron en algún momento con el pago de las deudas de su gobierno. Ayer el director del mayor banco de los Estados Unidos, Jamie Dimon, advirtió que, abro comillas, vamos a ver una grieta en el mercado de bonos, ¿de acuerdo? Cierro comillas. Traducido al idioma de los mortales es Las finanzas públicas de Estados Unidos están de la patada. Por eso el diario neoyorquino The Wall Street Journal publicó un encabezado así. Wall Street está dando la voz de alarma sobre la deuda estadounidense. ¿Esta vez vale la pena escucharla. Y el mismo día, Musk, quien hasta la semana pasada fue un aliado del impredecible presidente Donald Trump, lanzó este estruendoso mensaje refiriendo el incomprensible nivel de gasto de los vecinos. Abro comillas. Lo siento, pero ya no lo soporto. Este proyecto de ley de gastos del Congreso, enorme, escandaloso y lleno de corrupción, es una abominación repugnante. Qué vergüenza para quienes votaron a favor. Saben que hicieron mal, lo saben. Cierro comillas. Luego, Musk invitó a los votantes a correr a los políticos de su país que lo aprobaron en las elecciones del próximo año, de 2026. Mosc regresa al modo Mosc. Después de patear injustamente a los medios de comunicación y aliarse con una cuestionable ala política, entró de nuevo en su personaje de defensa de un futuro interplanetario disruptivo resumido en el eslogan Occupy Mars. Podrá ser antipático y tener vicios, pero tiene también el poder de ser el hombre más rico del mundo y también es quien reestructuró el mercado automotriz global y revivió la carrera espacial. La gente debe apostar a algún futuro y hasta ahora él es el único con una narrativa suficientemente poderosa demostrada con pequeños ejemplos, como un nuevo y poderoso wifi en los aviones. Soy Jonathan Ruiz y más historias como estas las encuentran en El Financiero, en mi Parteaguas.