Parteaguas Diario

Hoy Jonathan conecta dos mundos que parecen lejanos: la advertencia de un exdirector de Google sobre “desenchufar” las computadoras y la nueva disputa geopolítica por la energía en Venezuela. Inteligencia artificial, petróleo, gas y poder se cruzan en una misma idea: quien controla la energía puede decidir cuándo apagar el sistema. Además, Juan Carlos García Barcala explica por qué los gimnasios 24/7 hicieron un negocio multimillonario entendiendo algo básico del comportamiento humano. Dos historias, una lección común: el verdadero poder está en eliminar fricciones… o en saber cuándo cortar el cable.

What is Parteaguas Diario?

Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.

Viernes nueve de enero de dos mil veintiséis. Hoy es viernes de Juan Carlos García Barcala, quien nos va a hablar, pues, de un negocio en Itam Fitness que se fija precisamente en esos kilos que absorbieron durante la Navidad. Está bien interesante el modelo. Escúchenlo. Yo soy Jonathan Ruiz. Esto es Parte Aguas. Bienvenidas. Bienvenidos. Hoy en mi parte Aguas. Les advierto. Desenchufen la computadora. Probablemente vieron o escucharon al exdirector de Google, Eric Schmidt, recomendando que en algún momento desenchufemos las computadoras totalmente para que ya no funcionen más. Su declaración puede sonar muy mal, alarmista o realista, dependiendo de quién la escuche. Pero la recordé anoche cuando recopilé un montón de análisis sobre la caída de Nicolás Maduro en Venezuela y el ascenso de la influencia estadounidense en esa nación. Inevitablemente pensé claro, el presidente Donald Trump quiere tener el poder de desconectar el cable de la computadora, no tanto el negocio petrolero. No, no creo que quiera eso, al menos no por el momento, sino el poder de detenerlo. si eso conviene a su gente. Esto va a ponerse interesante. Vamos. Lo que dijo Schmidt, el ex de Google, fue bien interesante. Habló de la capacidad que tiene ese cuadrito en el que ustedes escriben a ChatGPT lo que quieren pedirle. Por ejemplo, una receta de pastel de tres leches. Pero si se ponen muy sofisticados, pueden pedirle la receta para ese pastel, también para uno de chocolate y para los 10 pasteles más populares. Luego pueden copiar todo ese gran texto y pegarlo de nuevo. pidiéndole que además les diga cómo instalar una pastelería a domicilio con esos 10 pasteles y que les ayude a ordenar costos, ventas, inventario. Ese texto que pegan y vuelven a pegar se vuelve inmenso. En 2030, dice Schmidt, las computadoras podrán ayudarnos a resolver muchos problemas con eso. precisamente por esa habilidad de poder trabajar con muchísimo texto. Podrá resolver problemas de salud, por ejemplo, donde existen recetas mucho más serias que las de hacer pasteles. Pero también al volverse más listas podrán repreguntarse cosas mucho más rápido, con cuadritos infinitos, es decir, con textos infinitamente largos, sin esperar la lentitud de los humanos para escribir o explicar lo que quieren hacer. podrán inventar su propio lenguaje, dice Schmitt, y seremos incapaces de entender lo que están haciendo. Consecuentemente, acelerarán su conocimiento fuera de nuestro control. Es en ese momento cuando solo quedará un remedio. Desenchufarlas, dice Schmitt. El exdirector de Google reconoce que ese drama todavía está en el campo de la ciencia ficción. Puede ocurrir o puede no ocurrir. Dejen por el momento ahí ese temor. Ahora piensen en otra cosa. No pude ir este año al CES en Las Vegas, esta convención de tecnología, pero Regina Garza, una amiga que dirige el Centro de Innovación Área 71 en Mérida, sí asistió a ese evento que reúne la mayor cantidad de inventos tecnológicos en una sola ciudad, en Las Vegas. Ocho de sus enormes hoteles se llenaron de drones, robots, lentes de nueva generación y todo lo que ustedes ven como las nuevas herramientas del siglo XXI en esos videos que les aparecen en Instagram. Lo que más sorprendió a Regina fue el origen étnico de los representantes de las empresas que venden toda esa tecnología. Sí, ya saben. La amplia mayoría, me dice, es gente asiática. China, primordialmente. ¿Cómo conecta todo eso con Venezuela? Bueno, recuerden cuáles son las tres patas de la inteligencia artificial. Aquí ya lo he platicado antes. Electricidad, chips y datos. Quítenle una de esas patas y adiós, inteligencia artificial. China trabaja muy bien con los datos, pero domina un área clave. La energía tiene más capacidad de generación eléctrica en su país que Estados Unidos. Y esa nación, la asiática, controla la mayoría de las reservas materiales para baterías eléctricas en el mundo. Además, hasta el año pasado se quedaba con alrededor del 80 % del petróleo venezolano y no faltaría mucho tiempo para que encontrara la manera de sacar de ahí un producto clave adicional, el gas natural que también tiene Venezuela. De ese gas natural casi nadie ha hablado. El país sudamericano cuenta con una gran reserva de gas natural que puede ser exportado construyendo una terminal que pueda congelarlo y meterlo en barcos, licuarlo pues. una terminal de esas cuesta alrededor de mil millones de dólares. Claro, fueron mortales mucho, pero son cacahuates para la economía china. Es el LNG o gas natural licuado que viene asociado con el petróleo, es decir, el gas viene asociado con el petróleo y luego se licua bajando su temperatura. Y ese gas ya llevado a la zona de consumo, digamos China, sirve para generar electricidad. Es el tipo de producto este gas, lo que volvió rico a Qatar, el organizador de un mundial de fútbol, por ejemplo, nada más para que lo tengan en mente. La energía producida con gas en China representa unos 140 mil megawatts, el 18 por ciento del consumo de ese país o de la capacidad de generación de ese país. Las propuestas apuntan a 70 mil megawatts adicionales para 2030, es decir, 50 por ciento más que la capacidad de generación que hoy tiene. Hacia allá quiere ir China, pero ahora deberá buscar gas en otro lado. El control sobre las reservas venezolanas de gas Y petróleo lo tendrá Estados Unidos, independientemente del dinero que valgan, porque ahora mismo los inventarios del mundo están llenos rebosantes de petróleo y también de gas, por lo que sus precios están en una situación casi dramática. Ese negocio en términos de margen de ganancia hoy es pobre. Producir en Venezuela es caro. Sacar de la tierra un barril genera costos por alrededor de 60 dólares, que es el precio actual de un barril en el mercado. No puedes recibir, digamos, cobrar por ese barril lo mismo que te costó sacarlo de la tierra. Por lo tanto, ese negocio, más que generar ganancias, provocaría pérdidas de dinero. a los inversionistas. Algo similar pasa con el gas natural en ese país. Pero lo que sí hizo Trump fue arrebatar el control de esa energía a la que tuvo total acceso China, que si bien tiene otras opciones, ya no controla las mayores reservas de petróleo del planeta. Estados Unidos, que por cierto es también el mayor productor de petróleo del mundo en su propia tierra, en Estados Unidos, tiene ahora también esa clavija sudamericana y puede desconectarla cuando su gente perciba que la inteligencia artificial de China representa una amenaza. Pull the plug, dijo Schmid, desconectenla. Lo de Trump es una medida defensiva, parecer. Ya veremos qué dice el futuro. Pero el negocio no, no es negocio en este momento. El crudo es mal negocio, al menos en Venezuela y por el tiempo que duren estos precios bajos. Y ahora sí, vamos con Juan Carlos García Barcala. Es 9 de enero, se acabó la rosca y el Maratón Guadalupe Reyes. Dentro de tus propósitos de año nuevo te prometiste que este año sí vas a hacer ejercicio. Te inscribes al gimnasio más cercano, pagas tu anualidad con descuento y para marzo ya no volviste. ¿Te suena familiar? Ahora imagina que alguien construyó un imperio multimillonario precisamente porque sabía que ibas a hacer exactamente eso. Soy Juan Carlos García Barcala y esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Hace poco salió la noticia de que Anytime Fitness planea llegar a 200 gimnasios en México para 2026. Suena a una expansión agresiva más, ¿no? Otra cadena de gimnasios queriendo crecer. Pero cuando ves los números, algo no cuadra con lo que normalmente esperarías. Resulta que el 95 % de sus franquiciatarios en México operan más de un club, piénsalo. No están convenciendo a nuevos inversionistas todo el tiempo. Los que ya están adentro siguen comprando más franquicias. Eso es como si alguien que ya tiene un restaurante tuyo decidiera abrir tres más. Claramente encontró algo que sí funciona. La jugada de Anytime Fitness no está en el gimnasio en sí. Está en entender algo fundamental sobre el comportamiento humano. La mayoría de la gente no va al gimnasio por falta de motivación. Va por falta de opciones cuando la motivación aparece. Llegas del trabajo a las 10 de la noche con ganas de entrenar, pero todo está cerrado. O te levantas a las 5 de la mañana inspirado, pero tienes que esperar a que abran. La motivación es como un relámpago. Si no la capturas en el momento exacto, se va. Por eso inventaron el modelo 24 -7 desde 2002. No se trata de tener mejores máquinas o clases más cool. Se trata de eliminar la fricción entre quiero hacer ejercicio y estoy haciendo ejercicio. Es como tener el control remoto al lado del sillón en lugar de tener que levantarte a cambiar el canal. Pequeño detalle, enorme diferencia. Aquí está lo inteligente de verdad. Ese acceso a 24 -7 es también una estrategia de costos alineada. Cuando no necesitas personal en recepción todo el tiempo, tus costos operativos bajan dramáticamente. Puedes cobrar menos que un gimnasio tradicional y aún así tener mejores márgenes. Es como Uber, la tecnología te permite dar más valor al cliente gastando menos. Y luego viene la segunda capa de la estrategia, el modelo de franqueza. En lugar de abrir gimnasios propios, con todo el riesgo financiero que eso implica, vendieron el sistema a emprendedores locales. Ellos pusieron el capital. Anytime Fitness puso el manual de operaciones y la marca. Crecieron de un club en Minnesota a más de 5 ,000 en todo el mundo sin tener que pedir préstamos gigantescos o arriesgar su capital. Ahora Ese modelo de franquicia necesitaba un elemento clave para funcionar. Tenían que ser tan fácil de operar que cualquiera pudiera hacerlo exitosamente. Por eso, estandarizaron todo. El diseño del club, los sistemas de cobranza, la capacitación, el marketing. Tu gimnasio de Anytime Fitness en Mérida funciona exactamente igual que uno en Tokio. Es el McDonald's del fitness, pero sin la connotación negativa. Replicabilidad perfecta. Esta estandarización también explica por qué los franquicietarios siguen comprando más unidades. Cuando ya dominas el sistema en un club, abrir el segundo es mucho más fácil. Ya sabes qué funciona, qué no, cómo contratar, cómo retener miembros. Es como cuando aprendes a andar en bicicleta. La primera vez es difícil, pero después puedes andar en cualquier bicicleta. México es ahora su segundo mercado más importante a nivel global. ¿Por qué? Porque encontraron el punto dulce entre ciudades grandes saturadas de competencia y ciudades pequeñas sin suficiente demanda. En ciudades medianas mexicanas, Anytime Fitness puede ser el único gimnasio con acceso 24 -7, lo que les da una ventaja competitiva inmediata sin tener que competir en precio con los gimnasios de barrio ni en lujo con los boutique. Pero ojo, porque la competencia está despierta. Smartfit, otro gigante de la región, acaba de lanzar una promoción donde rifa autos entre quienes se inscriban en enero. Eso te dice dos cosas. Primero, que la batalla por capturar esos propósitos de año nuevo es feroz y vale millones. Y segundo, que cada cadena está apostando por estrategias completamente diferentes para ganarte. Smart Fit compite con incentivos externos y volumen de nuevos miembros. Y Anytime Fitness apuesta a que te quedes por conveniencia y accesibilidad. Son dos filosofías distintas jugando en el mismo tablero. El mercado del fitness en México está tan competido que ya no basta con abrir gimnasios. Necesitas tener claro por qué alguien te elegiría a ti y no a los otros 5 que tiene a 10 minutos de su casa. Y justo cuando ya dominaron esta fórmula, Smart Fitness en abril de 2024 se fusionó con Orange Theory Fitness para crear Porpoise Brand. Ahora tienen más de 7 ,000 ubicaciones globales y ventas combinadas de 3 ,500 millones de dólares al año. ¿La estrategia? Si ya tienes la infraestructura para manejar miles de franquicias, ¿por qué no agregar otra marca que funcione con el mismo sistema? Pero todo esto tiene su lado vulnerable. Cuando tu modelo se basa en que otros operen tu marca, la calidad depende de cada franquiciatario. Un mal operador puede dañar tu reputación en toda una ciudad. Y cuando dependes de mensualidades recurrentes, una recesión económica te pega directo. La gente cancela el gimnasio antes que la luz o el internet. Ahora pregúntate, en tu negocio ¿estás compitiendo por tener el mejor producto o estás eliminando la fricción para que la gente use cualquier producto? Porque a veces, ganar no es ser el mejor, es ser el más accesible en el momento correcto. Soy Juan Carlos García Barcala, me puedes seguir en www . jcgb . mx Esto es Estrategia en Tiempo Real para Parteaguas de Jonathan Ruiz. Soy Jonathan Ruiz, esto es mi Parteaguas. Gracias por escuchar. Hasta el lunes.