Exclusivas de La Gaceta
El Gobierno nacional formalizó la cobertura de dos de las tres vocalías vacantes en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán mediante la publicación de los decretos oficiales en el Boletín Oficial.Con las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, los decretos 631/2026 y 640/2026 consagraron las designaciones de los doctores Ángel Roger Luna Roldán y Pablo Roberto Toledo como jueces del estratégico tribunal. La medida se dictó en uso de las facultades dispuestas por el artículo 99, inciso 4 de la Constitución Nacional, tras haber obtenido el previo acuerdo de la Cámara de Senadores de la Nación en la sesión donde se destrabaron sus pliegos.Con esta publicación, el trámite constitucional de selección queda formalmente concluido, restando únicamente la organización del acto de jura institucional para que ambos magistrados asuman en sus despachos. La oficialización de Luna Roldán y Toledo constituye el paso definitivo para comenzar a normalizar un fuero de juicio que arrastraba una parálisis crónica de autoridades titulares. Ambas vocalías permanecían desiertas tras los procesos de retiro por jubilación de los magistrados Gabriel Casas y Alicia Noli, situación que había forzado al estrado a operar de manera provisoria con subrogantes. No obstante, la recomposición de la alzada continúa siendo parcial: la tercera vocalía del tribunal permanece acéfala y el estrado mantiene la necesidad de recurrir a la subrogancia de la jueza jujeña Marta Liliana Snopek para completar la integración legal del cuerpo en la sustanciación de las audiencias de debate. El recorrido del trámite y el mapa de vacantesEl camino hacia la promulgación ejecutiva incluyó el examen de idoneidad y la resolución de observaciones planteadas durante la etapa parlamentaria. En el caso del doctor Luna Roldán, la Comisión de Acuerdos del Senado desestimó impugnaciones que aludían a una eventual incompatibilidad funcional motivada por el cargo de camarista federal que ejerce su cónyuge, la doctora Patricia Moltini. La Cámara Alta respaldó la postura técnica del postulante, quien precisó que las restricciones por parentesco se aplican de manera taxativa para la integración simultánea de un mismo tribunal colegiado o bajo dependencia jerárquica directa, garantizando la imparcialidad del proceso mediante los mecanismos ordinarios de inhibición en expedientes específicos. A pesar del impacto institucional de estas dos designaciones, la estructura de la Justicia Federal en Tucumán continúa registrando importantes asignaturas pendientes. En el ámbito de la primera instancia, la prioridad institucional sigue concentrada en el Juzgado Federal N° 1 con competencia electoral, que tiene su concurso concluido en el Consejo de la Magistratura, con una terna firme integrada por Carlos Ezequiel Oneto, Carlos Eduardo Saltor y Solana Esther Casella que aguarda la selección del Poder Ejecutivo para el posterior envío del pliego al Congreso. De este modo, la publicación de los decretos 631 y 640 otorga previsibilidad a la etapa de juicio oral, pero deja al descubierto que la normalización del esquema judicial federal tucumano dista de ser integral. A la persistencia de la tercera vocalía acéfala en el Tribunal Oral y la demora en la cobertura del juzgado comicial se le suman el trámite pendiente para el Juzgado Federal N° 2 (la terna está compuesta por Toledo, quien ahora se incorpora al TOF, Martín Eugenio Abdala, Andrés Agustín Da Rold y Gonzalo Stordeur), la tercera vocalía del TOF, ya con concursos realizados, y la cobertura vacante en las fiscalías federales, también con concursos en trámite. La llegada de Luna Roldán y Toledo alivia la sobrecarga procesal en la sustanciación de causas complejas, pero el fuero local continúa funcionando con casilleros vacantes en puestos neurálgicos de la administración de justicia.