Disrupción contada por mujeres y hombres súper aventureros que no temen dar giros en su vida para mejorar su entorno y hacer negocios que a veces salen bien. Tecnología de punta hablada simple y en español, desde México. Jonathan Ruiz, columnista y directivo de El Financiero y autor de Parteaguas, es el host.
Hay decisiones que tomamos ya de adultos, cuando ya tienes cierta madurez y empiezas a definir por dónde va a ir tu vida. Pero ¿qué pasa cuando hay decisiones que ni sabes que tomaste porque lo hiciste cuando apenas estabas en tus 5 o 6 años de vida? ¿Quién va a tener la madurez suficiente para tomar una decisión que te va a cambiar por completo tu destino? Pues eso le pasó a Odemaris Ruiz, que se convirtió en actriz, se convirtió en una representante importante de un medio de comunicación en México, y de pronto decidió acabar con ese mundo y convertirse, pues sí, en lo que llaman influencer. Y le fue bien. ¿Cómo lo hizo? Esta es su historia. Esto es Parte Aguas, bienvenidas, bienvenidos. Odemaris Ruiz, Ode buenas noches Odemaris. Buenas noches, muchísimas gracias. ¿Desde la Ciudad de México, Odemaris Ruiz? Desde la Ciudad de México. ¿En qué zona de la Ciudad de México estás? En La Narvarte, una zona muy céntrica, me gusta muchísimo, hay muchas cosas que hacer aquí, que caminar, me da un poquito de miedo los temblores, pero una zona muy a gusto. Me encanta la Narvarte, los tacos de la Narvarte, los manolos. Sí. Todavía están ahí los manolos, supongo. Todavía están, y sí, muchísimas taquerías por aquí. Sí, me encanta. Pero bueno, ¿te parece si empezamos por donde me gusta comenzar durante este programa? Me gusta comenzar con las primeras cosas que hacías de aquello que apenas si recuerdas ahora, ¿no? Las primeras pláticas, o tus primeras palabras que recuerdes, o las primeros juguetes que tenías. ¿En dónde estuviste? ¿Cuál es tu... en dónde está tu memoria en este momento, recordando lo primero que recuerdes? Lo primero que recuerdo de lo que sea, ¿o te refieres a lo del medio artístico? No, no, no, de lo que sea, pues yo creo que en mi cuarto con mi hermana, jugando con algunos peluches, inventando algunos juegos locos entre las dos, trepándonos a como un colchón que teníamos, inventando que era como una, poníamos como si fuera, lo hacíamos en forma de casita. Entonces inventamos como un tipo campamento y, ah, y también tengo muchos recuerdos de que desde siempre me gustaba inventarme como obras de teatro. También recuerdo mucho estar en casa de mi abuelita materna y ella veía las telenovelas y entonces yo veía las telenovelas de Thalía, específicamente de Marimar y pues las miraba. O sea, se me hacía súper bonita y me gustaban como que todas estas historias. Entonces me metía a su cuarto en el que tenía un espejo muy grande y me maquillaba, agarraba sus cosas, sus pañoletas y entonces empezaba a actuar, a inventar mis propias historias y a la pobre de mi hermana la obligaba a jugar conmigo, porque como es mi hermana chiquita, pues yo mandaba, ¿no? Entonces tenía que hacer lo que yo decía y jugábamos a las telenovelas que inventaba. Estamos hablando con Odemaris Ruiz, ella es actriz, emprendedora de teatro, emprendedora de redes sociales, influencer también. ¿Cuál es tu cuenta? Digo, por si alguien quiere seguirla en ese momento. Claro que sí. Me encuentran como arroba o de guión bajo Ruiz. Y también abrió una que se llama de viaje con Ode. Esa solamente la encuentran en Instagram. En las demás, con que pongan el nombre Odemaris Ruiz, probablemente les voy a aparecer. Muy bien. Y Ode, tenemos que contar justamente del perfil que tú tuviste en ese momento como una potencial actriz, distinto por cierto del de tu hermana que conozco bien, que era un poco más científica o analítica quizás, pero qué importante eso porque eso marcó tu vida y el camino que trazaste después del tiempo que te convirtió en lo que eres en este momento. Regresamos con esa historia te parece después del corte? Claro que sí. Escuchen la historia de un personaje que conocí desde que era chiquitita, chiquitita. Y nos está contando justamente cómo comenzó su trayectoria para hacer una transición que no todos lo hacen brincar desde los medios tradicionales la radio, la televisión, el teatro a las plataformas de redes sociales y no sólo hacerlo porque hacerlo es un gran paso sino hacerlo con éxito entonces hoy estamos platicando con Odemaris Ruiz gracias nos quedamos entonces en que tú defines tu perfil desde un inicio o sea tú eres la que le gusta hacer obras de teatro, maquillarse, vestirse de colores, y forzabas a tu hermana a que hiciera algo similar, y ella no quería. Al principio no quería, yo creo que al final sí también le terminó gustando un poquito, pero incluso ella también llegó a participar en algunas cosas en la televisión y en teatro, de la vida. En realidad, yo creo que siempre fue un gran desafío, porque yo creo que siempre fue un desafío, porque yo siempre fui muy muy motivada por las cosas en la televisión y en teatro, pero pues al era más por imitación, no, porque su hermana mayor lo hacía que tomó un camino completamente diferente y para mí siempre fue. Sí, o sea, desde niña mi pasión, o sea, se convirtió en mi gran sueño y me siento muy bendecida y afortunada de haberlo podido. es un trabajo, hay mucha disciplina de por medio, adquiere... sí, es un poco complejo, pero bueno, ha sido un camino retador y fascinante. Y sí, creo que desde muy chiquita tenía definido que me encantaba hacer eso, y en cuanto se me abrió mi primera oportunidad... no sé si ya me estoy adelantando... Ahí vamos, ahí vamos, justamente quiero ir con eso, porque... Ya de ahí me seguí. Tu primera oportunidad fue en televisión, ¿estoy bien? Sí. Ok. ¿Cómo, o sea, vamos, hay gente que se pasa toda su vida intentando entrar a la televisión y no lo consigue? Tú lo conseguiste a qué edad y cómo? Yo creo que tenía como unos cinco o seis años, no sé si ya tenía los seis años cumplidos. Se abrió un casting para Plaza Sésamo. Masivo. Para el programa de Plaza Sésamo. Ajá, para el programa de Plaza Sésamo, para los niños. Y entonces yo les pedía a mis papás que me llevara. Es un poco de lo que recuerdo y también de lo que ellos cuentan, ¿no? Porque hay cosas que yo ya no sé muy bien. Y eso sí, o sea, sí recuerdo que fue una fila inmensa, así de afuera de Televisa, muchísimos niños. Y fui seleccionada, o sea, vas pasando como varios filtros hasta que ya quede entre los elegidos. Así fue como empecé. Y es que, perdón, me llegan de... No, no, no, te están llegando todos los recuerdos de golpe. Sí, es... A ver, entonces, tú empezaste, tú empezaste siendo, pues, haciendo este casting, que es como tal una prueba para ver si los niños pueden ser o no parte de un programa. ¿Te aceptaron o no te aceptaron? Sí, me aceptaron. Ok, entonces hiciste programas de plazas, ¿es eso? Sí hice, pero hice pocos. Porque tenía que faltar mucho a la escuela. O sea, si era como que nos dejaban ahí desde temprano, como si fuera una especie de guardería, y ahí la producción nos iba utilizando a los niños conforme nos requirieran. Y era como de extras, ¿no? ¿Eh? Era más como de extras, ¿no? Sí, exacto. Como, ajá, como el relleno, no? O sea, los niños que participaban con los personajes de con Abelardo, con Lola, con Pancho y habían algunas canciones y cantábamos con ellos. O sea, si éramos como parte del, sí, del relleno del programa. Al final los protagonistas eran los personajes, no los mopeds. Y por lo mismo, o sea, la participación no era tan relevante para nosotros. Bueno, para mí sí era muy emocionante, porque además era parte del juego. O sea, incluso el estar esperando ahí con otros niños, pues te la pasas jugando, pero tenía que faltar mucho a la escuela. Y eso no les gustó. Entonces te sacaron. Me sacaron. Ok. La primera vez que me sacaron. Entonces sueño truncado. Ahora voy a ser ingeniera civil o quizás maestra de escuela, pero ya artista ya no. No pensaste en ese momento. Pues todavía no lo pensaba, porque de verdad que ahí sí todavía estaba muy chiquita. Y qué siguió? Qué siguió de ahí? De ahí creo que de ahí ya más bien me empecé a relacionar. Bueno, mis papás con otros papás de niños que hacían comerciales. Entonces les pasaron las agencias para que yo hiciera comerciales y me fue muy bien. Se hice muchísimo. De pronto a veces salía un comercial conmigo y el siguiente volví a ser yo. Dicen mis papás que a veces ya llegaba el casting y que los niños, bueno no, más bien los papás de los niños dicen uy no, ya llegó Odemaris ¿no? Porque si hacía muchos comerciales en ese momento. ¿Recuerdas alguno en particular? ¿Alguno así que haya sido un exitazo? Uy sí, varios. Bueno, el que, obviamente uno que marcó mi corazón fue el comercial de Nivea porque, ¿así podemos decir marcas? Es mi verdad. Yo me los cobro. No, pero dile. Entonces, ¿de qué? ¿De las cremas? No, no, no. ¿Y luego? Bueno, el comercial de una crema porque fue el primero que hice. Ajá. Y regalaban un conejito de peluche en la compra de sus productos. ¿Alguno que haya sido un exitazo? Pues creo que un comercial de un chocolate en polvo, con leche. Ajá. Que... No, dilo cuál, dilo. ¿Ah, sí? Quick. Ok. Entonces, el conejito salía de la televisión y nos robaba nuestro quick a un niño y a mí que éramos como hermanitos y nosotros entrábamos a la televisión a rescatar nuestro chocolate. Ah, recuerdo, sí, claro, que como que salían de la televisión, ¿no? Sí, entonces como que entrábamos en una nave de extraterrestres, o sea, simplemente el grabarlo fue divertidísimo y sí, en su momento se volvió bastante emblemático. Varios, o sea, tal de Mucho Ojo, por ejemplo, seguramente eso sí se acuerda. Sí, de mucho ojo, tener cuidado, los niños, ¿no? La advertencia se ve. Oye, oye, entonces tú hiciste comerciales en serie, ¿no? Sí. Y dijiste, bueno, ok, me voy a dedicar eventualmente al modelaje o algo que sirva para los comerciales, ¿no? O ni siquiera lo pensabas en ese momento, quizás, pero un golpe llegó a tu vida estamos hablando con Odemary Suiz, ella es actriz y emprendedora ahora de redes sociales entonces un golpe marcó tu vida Ode porque te llegó una invitación o tú fuiste a conocer un señor que conoce medio mundo él conoce medio mundo y medio mundo lo conoce eventualmente llegaste con Don Francisco o me estoy adelantando mucho no no no, si pues fue más o menos a esa edad. O sea, es que yo creo que ya, o sea, el primer, no sé, punto importante fue cuando entró a plazas porque ahí entró a Televisa. Ya no continué porque mis papás me sacaron, pero ya estaba adentro. Y entonces como que ya empiezas a ver distintas producciones. Una vez va pasando Pedro Damián y yo sabía, no sé si mi papá me dijo, la verdad, no sé, pues que él tenía como programa, no del club de Gabby. Entonces yo le dije que yo quería estar, o sea, como niña no tenía pena de nada. Cosa que después fue cambiando, no? Ya como adolescente o adulto, digo ay, no, como, pero de niña vas y yo quiero estar. Y entonces le llame la atención. Me invita a participar en el club de Gabby y ahí fue como una representante de Miami a buscar talento, a buscar niños. Y me invitan a ir con don Francisco a Sábado Gigante, porque les parecía que era muy despierta, muy animada. Mis papás aceptan, vamos y hasta donde yo sea, así fue. No tenía idea a qué iba. O sea, mis papás no sabían que yo iba a ir a participar en mi chiquitita. Entonces para eso hacen como una convocatoria y las niñas que iban, pues ya llevaban algo preparado. Normalmente cantaban, bailaban, tocaban algún instrumento musical. Yo no sabía a qué iba. Entonces cuando llego al concurso, pues yo les había gustado porque era una niña despierta, y me ponen a contar un chiste. Un chiste que conté mal. ¿Te acuerdas de ese chiste todavía? Sí, estaba bien. A ver, cuéntame ese chiste malo. Estaba muy malo, pero era algo así como de... Como que yo estaba así orando, así muy nerviosa. Y entonces don Francisco me decía Pero hija, por qué estás tan preocupada? Él como que actúa conmigo. Yo le decía Ay papá, es que estoy orando para que por decir. Lima sea la capital de Brasil, no? Y entonces él me decía Pero, pero por qué? Por qué le estás pidiendo a Dios que Lima sea la capital de Brasil? Yo le decía por qué? Eso fue lo que puse en el examen de geografía? Y ya, o sea, era una tontería. Sí, sí, es malo. Era muy malo y además yo me acuerdo que estaba nerviosa, entonces yo lo conté muy mal, pero hice algo bien. Desde el principio, cuando llegué, empecé a platicar con Don Francisco. O sea, más allá del chiste, él me empezó a preguntar, hola, Odemaris, ¿cómo estás? ¿Y cuántos años tienes? Y yo, no, pues, seis. y me dice, bueno, pero te gusta alguien. Y yo, pues sí, alguien de la escuela. Y cómo se llama y yo, Cristian y el cantante no y así yo empecé a platicar ahí mi vida con él. Entonces eso es lo que ellos querían. Evidentemente no gané el concurso. Además, las otras niñas de aquí van mucho mejor preparadas que yo. Tenían su familia porque todas eran como de Miami o de como, como más cerquita, no llevaban mucha porra, pero gané. O sea, gané porque aunque perdí después de eso, en sábado gigante, ya pues don Francisco me eligió, me hicieron una invitación para ir como jurado de un nuevo segmento que iban a tener de niños, porque eso les gustaba, que los niños hablaran. Entonces ya entré a la sesión de Niñas Estrellas como jurado. Fíjate qué lección, eh? Lo que pasa es que tu vida profesional empezó muy joven, pero aquí he platicado con empresarias, empresarios y la verdad, buena parte de sus aventuras iniciaron por una decisión de dar el paso. La gente suele limitar, suele limitarse dicen por ahí que solemos limitar nuestras aspiraciones y magnificar los riesgos es decir creemos que los riesgos son grandes pero que nuestras oportunidades son pequeñas y es algo rarísimo pero así somos los humanos no? tenemos miedo a abrirnos a las oportunidades y tenemos en verdad eh... hacemos demasiada relevancia de los riesgos pero bueno qué importante que tú aún sin entrenarte evidentemente con la inocencia de una niña tú hiciste algo que muchos adultos se preparan una buena vida para conseguirlo, ¿no? y ahí estabas tú, entonces progresaste por ahí y eventualmente, yo sé que estuviste varios años ahí con con don francisco y aparecías en concursos y los ponían a opinar, ¿no? como un pequeño congreso infantil me acuerdo, interesante, pero conociste quizás a uno de los personajes o al personaje más conocido del mundo infantil de la televisión mexicana, no? Una persona que todos queremos, recordamos con muchísimo cariño, en algunos casos amor, como será tu caso, por todos los vínculos que tuvieron tú tus papás, que fue Chabelo, no? Sí. Cómo conociste a Chabelo? Ay, sí, para mí fue una etapa muy bonita y fue una etapa larga de mi vida. Me invitaron a hacer un casting, pero fue una agencia de comerciales. Fue extraño, o sea, no me esperaba que fuera para un programa de televisión, y mucho menos para Chabelo. Creo que, pues, realmente no sé bien qué tuve que hacer, o sea, supongo que vi mis datos, perfiles, no me acuerdo. Es importante decirlo porque tus papás no eran parte del mundo artístico. Tus papás eran personas perfectamente normales que te los puedes cruzar cualquier día en la calle. Qué tanto influyeron en ese momento? Influyeron mucho porque mis papás previamente yo había estado en novelas infantiles como el héroe de Daniela, que es una novela muy exitosa. Y después de esa novela yo iba a estar en Amigos por Siempre. Mis papás no me dejaron participar en Amigos por Siempre. Fue muy doloroso para mí porque no querían que perdiera el año escolar en el día de Daniela. Yo tuve la oportunidad por parte de la producción de hacer las dos cosas, estudiar y trabajar en Amigos por Siempre. No tenía este permiso. Mis papás me sacan. Entonces siento que se influyó mucho también con Chabelo porque a diferencia de esto, ahí sí iba a poder estudiar y trabajar. Era un programa que iba a grabar los fines de semana, entonces me permitía seguir de alguna manera estando presente en Televisa, en la televisión, pero seguir estudiando. Entonces para mis papás eso fue súper importante y claro que están contentos con eso. Ok, estamos escuchando a Odemaris Ruiz. Ella, como ustedes lo han escuchado por cuenta propia, es actriz, ella trabajó para Televisa muchos años en distintos programas comerciales, y en algún momento su vida dio un vuelco, ella nos va a decir por qué y ahora su pues su estrategia está montada en actividades en las redes sociales particularmente el tiktok e instagram nos lo va a contar en un momento cómo fue ese cambio en su vida en ese parteaguas de vida que estamos escuchando esta noche, yo soy Jonathan Ruiz regresamos en un momento 8 de la noche con 32 minutos estamos en parteaguas justamente platicando del Parteaguas de vida de una actriz basada en la ciudad de México que empezó chiquitita, pues con comerciales, en Plaza Sésamo, con Don Francisco, luego con Chabelo, luego en el diario de Daniela una novela y otras novelas y otros programas, ya vamos para allá, pero eventualmente Odemaris decidió dar un vuelco a su vida y enfocarse, si no exclusivamente, en buena medida al mundo digital de las redes sociales, hacer una influencer. ¿Cómo fue ese vuelco? ¿Cómo fue ese cambio? Nos lo va a platicar en un momento. Odemaris Ruiz, estábamos hablando de cómo fue que tú empezaste a hacer el programa de Chabelo, ¿cuál era tu posición ahí? ¿Qué función cumplías? Pues éramos los cuates de Chabelo, así nos llamaban, pero pues éramos los cercanes, porque él durante mucho tiempo tuvo varias chicas que le ayudaban, ¿no? Como que todo el mundo también se acuerda de ellas, y después quiso dar un cambio y hacerlo como más juvenil, porque pues las chavas ya estaban más grandes, y entramos dos niñas, literal, porque yo tenía 14 años cuando empecé con él, ahí cumplí mis 15 años, después integraron otros dos niños, y le ayudábamos a él a hacer los sorteos, con la tómbola, a mover a los participantes, bailábamos, cantábamos con él, teníamos algunas pequeñas interacciones en el programa. Realmente éramos ayudantes para todo lo que él necesitaba. Y eso cuánto tiempo duró? Uy, duró mucho. Es que si no lo puedo creer. O sea, cómo pasa el tiempo? Yo empecé a los 14 y yo creo que estuve como seis años en el programa, porque me salí un poquito. Me salí un poquito antes de Central de Abasto. No, él hubo una vez que se enojó y nos sacó el programa. Sí, nos corrió a todos los que éramos los potes de Chabelo. No se enojaba nunca. A ver, cuéntanos. Ya no me acuerdo bien, pero fue en una gira. La verdad es que nos portábamos muy bien, pero creo que esa vez habíamos hecho mucho escándalo o algo así en la habitación y al habíamos caído gordos y nos corrió, pero lo que nunca, o sea, porque él era muy orgulloso y como que si nos quería y al final, pues te digo, hacemos como un buen trabajo, nos portamos bien. Entonces a los meses nos volvió a buscar, nos ofreció regresar al programa. O sea, las corrió, las corrió del programa. Así nos corrió el programa. Yo creí que ese día del foro o algo de donde nos corrió del programa. Oye, los corrió, se enojó con la voz de Chabelo o se enojó con la voz de Javier? No, con la voz de Javier, imagínate, era muy imponente. O sea, era gruñón, así, gritón. No tenía la voz ronca, ¿no? Sí, tenía la voz muy grave. Pues sí, o sea, no te voy a negar que sí, era un poco enojón y daba mucho miedo cuando se enojaba. O sea, no con nosotros especialmente, sino con la producción, pero no tenía ningún problema. El era muy estricto y creo que también por eso duró tanto su programa y siempre decía que en el sistema del SUA de los fines de semana, porque pues yo trabajaba desde siempre desde mi niña y fue la... ¿Cuál sistema decías? ¿El SUA, dijiste? El SUA, el sistema de universidad abierta. Ah, ya, ok. Sí, porque es que hay muchos parteaguas en mi vida. Ya veo. Oye, pero Ode, hablas rápido de esta transición, pero a ver, de los 14 a los 20... Ah, sí, no. Los papás... Central de Aguasto también. Sí, o sea, los papás de verdad nos contenemos para no dañar la integridad de nuestros hijos, o sea, son adolescentes y tú estabas haciendo dinero por cuenta tuya. Me imagino que algunos actos de rebeldía tuviste en esos días, ¿no? Yo fui muy buena, primo, la verdad. Pero si, pero mira, mis actos de rebeldía. Y yo, o sea, no sé, es complicado, pero cuando yo, yo a mis 15 años yo me quería ir de viaje. Y mira, ve, por eso estoy ahora viajando. Ahora esto es mi acto de rebeldía. En esos días no pudiste. Mis papás no me dejaron. Me decía que estaba muy chiquita y que no era el momento. Yo creo que también tenía que ver ahí un poco el tema económico, aunque mi mamá me va a decir que no. Que realmente, o sea, seguramente si era porque me consideraba muy chica para hacer un viaje así, pero yo decía yo me, yo me puedo pagar mi viaje. Correcto. O sea, yo me lo puedo pagar porque, ajá, porque no me van a dejar hacerlo. Eso sí, pues como que me dolió mucho. O sea, yo tenía muchas, muchas ganas de hacerlo también de verdad. Yo creo que esas cosas si te van influyendo en la cabeza, o sea porque ella me decía espérate un poco, después vamos a poder hacerlo y te vas a ir a donde tú quieras, o sea, estás muy chiquita, espérate, y pues tanto me lo dijo que pues ahora sí, ¿no? Me voy a donde sea. Era algo que yo de verdad deseaba. ¿A dónde te querías ir en aquella ocasión? ¿Me mandé? ¿A dónde te querías ir en aquel viaje? Me quería ir a Canadá. Ah, ok. ¿Algún punto en específico? Digo, es un enorme país. Lo que pasa es que iban a ofrecer viajes de verano a la escuela en la que estaba, a la prepa, era como de campamento, no sé, te ibas como un mes justo en las vacaciones, entonces ese era el viaje que quería hacer. Y no lo pudiste hacer. Y no lo pude hacer y más rebeldía tal vez un poquito más adelante con mi primer novio el cual no les encantaba a mis papás, que lo había conocido en el CEA, que tenía un estilo de vida muy diferente al mío, pues más rebelde, más alocado, mucha fiesta, bebidas, etc. El CEA es la Escuela de Actores de Televisa, ¿correcto? Es el Centro de Educación Artística de Televisa. Ok, y ahí este muchacho era extrovertido, supongo, roquerón, quizás. Muy fiestero, muy muy fiestero. Yo nunca fui así. Yo la verdad sí era como muy niña de casa y así, entonces a mis papás no les gustaba. Y empezó a volver como una ferramiento, no un amor tipo Romeo y Julieta, de nos vemos escondidas, ese tipo de cosas. Si creo que ahí también hasta en algún momento o cuando más me lo prohibieron, si estuve a punto de tener el arranque de decir me voy de mi casa y me voy a hacer. No sé si a vivir con él. Creo que nunca pensé en vivir con él. Más bien como irme yo sola, pero porque tampoco quería yo ir y correr a él. No simplemente, pero no me dejas hacer esto y yo me puedo mantener. Oye, bueno, entonces estábamos con que tú estabas con Chabelo, regresaste con él, pero al mismo tiempo está haciendo un programa que fue muy popular, la Central de Abastos, correcto? Sí, correcto. Es una novela, verdad? Sí, bueno, una serie novela. Ok. Y también hiciste otros programas. Alguna vez hiciste algún capítulo de La Rosa de Guadalupe, que es un programa súper exitoso de televisión. Ah, sí. Súper polémico también, ¿no? Porque hay unos, o lo aman o lo odian, ¿no? La Rosa de Guadalupe. Fíjate que Central de Abasto y La Rosa de Guadalupe iniciaron justo al mismo tiempo. De hecho, Rosas de Guadalupe hice muchísimas después, como dice Licho, que sí tienes razón, hice muchas otras novelas, Amorcito Corazón, La Malquerida, pero Central y La Rosa empezaron al mismo tiempo, nada más que el productor de Central de Abasto hizo un desastre y por eso terminó el proyecto, pero si no probablemente hubiera seguido a la par de la Rosa, porque lo que tenía Central es que si eran personajes hijos, o sea, era una historia, pero al mismo tiempo como que se iban a, iban contando pues sí, como un unitario, cada historia dentro de la Central de Abasco. Esa era la intención. Ok. Y, y, eh, eh, qué sigue de ahí o de una vez que tú has acumulado tal experiencia haciendo tanto contenido para televisión. Si bien en los años, ahora ya puedo hablar en primera persona, porque he trabajado para los medios de comunicación desde 1999, digo, llevo 25 años de periodista de negocios, y entiendo muy bien la transición desde una situación de prosperidad, que fue hasta el año 2008, 2009, y pasando esa fecha, es muy importante que la mencione, porque en 2008 ocurrió la crisis financiera de los Estados Unidos a la par del ascenso de dos empresas que si bien eran relevantes todavía no eran muy conocidas, que eran Google y Facebook. Esas empresas eran importantes, sí, pero todavía no habían llegado con el impacto que hoy tienen a nuestro país. Y las empresas que hacían campañas en medios como Televisa, como Grupo Reforma, en donde yo participaba en esos días, esas empresas que patrocinaban campañas de pronto empiezan a limitar sus recursos justamente porque había una crisis e invierten en en bueno vaya en medios que son más baratos que son facebook y son google y eso sacó un montón de dinero y de recursos de los medios tradicionales entonces muchos proyectos, inciso sigo hablando en primera persona, si pero muchos proyectos previstos para estos medios tradicionales se cancelan y terminan porque no hay dinero y empezamos con los recortes y a reducir personal porque simplemente no alcanzaba el capital para mantener a tanta gente. En reforma llegamos a ser mil periodistas, imagínate. Entonces no había dinero para mantener una planta de ese nivel después de 2010? Mm. Pues yo creo que ahí yo todavía no me daba cuenta. La verdad es que si pudiera darme un consejo a mí yo del pasado me hubiera ido muchísimo antes a a las redes sociales, a entrarle duro y de lleno, y de lleno, no? Pero en ese momento yo estaba súper metida en seguir la actuación, en las telenovelas. Siempre ha sido un camino muy difícil para mí. Más bien como que mi crisis empezó más en el dos mil trece, que me empecé a dar cuenta de que las cosas no eran como yo me las imaginaba de niña, que se movían muchos otros intereses en el medio. Ahí fue cuando decidí dejar mi exclusividad. Yo tenía exclusividad con Televisa y como que probar ya también por otros lados. Entré a conducir un noticiero en TBC en el muro, se llamaba el muro, y sí nos tocó en ese año que hubiera un recorte. Creo que fue ya más por una cuestión de televisión de paga, que ahí tuvieron como algunos problemas, pero ese programa por ejemplo se acabó así de un día para otro que nos hablaron para decirnos que se iba, pero no sólo nosotros, o sea, si va como el 70% de la empresa, o sea, de TBC. O sea, se estaba acabando el proyecto en ese momento. Sí, sí, se estaba acabando todo. Televisión por cable era, correcto. Era televisión por cable y lo sacaron de varias empresas, entonces no se iba a ver menos gente y se tuvo que reducir así de un día para otro. Porque gente que no ha trabajado en medios quizás supone que es una industria que no para de crecer, o que es una industria muy rica y siendo bien honestos si hay proyectos exitosos si los hay si hay algunos proyectos que generan dinero pero esos proyectos ahora son los menos es decir es difícil encontrar proyectos que sean rentables hoy entonces me acuerdo que hay perdón no entonces tú cambiaste o que empezó a pasar después de ese adelante cuéntame bueno rápidamente si ahorita que lo mencionas recuerdo que se empezó a ver una diferencia en Televisa. O sea, es que Televisa era un monstruo, o sea, era una locura. O sea, tenía hasta panadería, panadería, farmacia, gasolinera, era una ciudad, tenías todo. Y de pronto, todas esas cositas se empezaron a ir, empezaron a desaparecer. Ciertos estímulos que teníamos como empleados, ya sea actores, o obviamente la gente que estaba de planta de producción, que está en Navidad o de Año Nuevo, te regalaban un pavo, juguetes, o sea, había como, rifaban autos, o sea, había, era como muy espléndido todo, se empezó a ir. Eso sí recuerdo. Y es cuando tú decides ya dejar tu exclusividad, que significaba como tal un ingreso, un ingreso permanente, ¿no? Sí, claro, era un ingreso fijo. Estaba súper bien, pues la verdad es que te da una tranquilidad, porque eso es un extra, o sea, bueno, es algo que tiene seguro, más los proyectos que vayas teniendo, como novelas u otras cosas. Yo la dejé en realidad no por esos motivos de que yo viera que estuviera pasando algo televisa, porque ni siquiera pues financieramente me daba mucha cuenta. En realidad yo siempre empecé a ver que había más, otro tipo de situaciones, como propuestas que no me gustaban, que nunca me habían pasado y que en ese año me pasaron. O sea, propuestas que iban contra tu integridad como tal. Exactamente. Propuestas en las que sí ya puedes decir hoy, ahora cómo me voy a acercar a pedir trabajo? Pues si me van a pedir otra cosa, no? Entonces no lo puedo. Súper triste. Para mí fue súper deprimente. O sea, no estoy diciendo que todo era así, no? Pero me llegó a pasar en un par de ocasiones y decía, o sea, no, no me lo imaginaba. O sea, como niña no, no creía que esas cosas pasaban, ¿no? Entonces ya fue como que empecé a buscar por otros lugares. Afortunadamente siguieron llegando nuevas oportunidades, se abrían un poquito más otro tipo de series, empiezo incluso a participar en cosas que llegaron a salir en Azteca. Pero sí seguía haciendo cosas en Televisa, o sea, de hecho, como que lo último más fuerte e importante fue de la vida de Silvia Pinal, que fue con la productora Carla Estrada y fue un poquito antes de la pandemia. Yo creo que para mí, donde me empecé a dedicar a las redes sociales fue en la pandemia. O sea, ya lo hacía antes, pero yo no lo yo no me veía trabajando de eso, yo lo hacía por gusto, yo lo hacía porque pues soy actriz, tengo que tener redes sociales y seguir vigente y compartir mis proyectos y que la gente me vea y a su vez compartí a los viajes porque era algo que cuando hice, ese fue un parteaguas para mí, el viajar a China, el irme de voluntariado, de mochila, decir no me importa si sale el casting, me voy a ir, pues dije ya no lo quiero dejar de hacer, ahí empecé a compartir mi vida. ¿Cuándo fue eso más o menos? ¿En qué año? ¿Te acuerdas? Eso fue en el 2015. En el 2015 y sí, pues significó un parteaguas para ti porque conociste otra cultura, otro modo de vida. Viste que un mundo estaba afuera, no? Yo siempre quería ir. Es lo que te decía. Yo siempre. Ahora China, porque quería ir a Canadá y luego China. O sea, si cambiaste un poco de ideología. Pues yo solo sé que esta plataforma con la que me fui, que es, hay ese que es para ser voluntaria o para jóvenes. Te da oportunidad de checar en todo el mundo. Yo tenía así como muy claro, no quiero que sea en este continente y no quiero que hablen español ni inglés, porque bueno, el inglés, pues lo hablo desde niña. que no me lo quiera hacer, porque yo no me lo quiero hacer en el mundo, porque yo no me quiero hacer en el mundo y no quiero que hablen español ni inglés, porque bueno, el inglés, pues lo hablo no desde desde niña, pero en la escuela en que yo quería que me fuera un reto, o sea, realmente entonces aplique para China y para Rusia me lo hicieron en las dos, pero es que si China. Y ya de ahí dije no, pues aplico en Filipinas y aplico y bueno, me fui cuando me fui tres meses y medio y cuando me Ay, ahorita se me olvidó el nombre. Era del director. Bueno, no quiero decir su nombre porque lo va a quemar, pero Joaquín Disney es el que hizo, escribió Melate Chocolate. Y ahorita se me fue el nombre de esta, de esta película. Pero el punto es que me hablan y me dicen, no, pues ya tienes un personaje y yo me iba y yo le dije no voy a poder, no voy a poder porque pues tengo, tengo esto y me hizo medio feo porque me dijo, pues piensa si quieres ser actriz o si te quieres ir de voluntaria. Así o si quieres ser voluntaria por el mundo. No sé que algo así me dijo. Y sentí muy feo porque le dije, o sea, yo llevo, o sea yo si voy a seguir siendo actriz, soy actriz toda mi vida. Enseñó a ser actriz, no? Pero yo nunca me iba. Porque si sale el casting y me lo pierdo. Y si la novela, entonces como que en ese momento yo dije, no me importa, voy a regresar y van a seguir los castings, iban a seguir los proyectos, pero no quiero dejar de vivir esto. Una decisión valiente esa. Y te fuiste cuánto tiempo? Me fui tres meses y medio. Bueno, pero fue un rato. Y me fui a China como como un mes, como un mes y medio, como un mes a Filipinas y a lo que restó me fue Japón nada más así también. ¿Y cómo regresaste? ¿O sea, regresaste arrepentida de haberte perdido el papel? ¿O qué pasó ahí? Porque me imagino que fue un cambio en tu forma de pensar en ese momento. Completamente. O sea, me sentí que era capaz de poder hacer cualquier cosa que yo quisiera. Aprendí a disfrutar el tiempo también conmigo, el conocer otras culturas, el sentirnos como mis hermanos, aunque tuviéramos como, no sé, de la vida, pero yo creo que también es un momento muy especial, porque yo creo que es un momento muy especial, porque el sentir las culturas, el el sentirlos como mis hermanos, aunque tuviéramos como no sé, a lo mejor religiones tan diferentes, costumbres tan diferentes, yo yo lo agradecí tanto, o sea, sí se puede, porque además siempre como que piensas, no, es que viajar cuesta mucho dinero y lo ves como algo súper difícil de hacer y muy lejano. No digo que no, pues se requiera un esfuerzo, no, económico, pero siento que todo empieza desde una decisión, porque hay muchas maneras de hacerlo. Yo no me fui con mucho dinero y eso fue lo que yo quería compartir, eso fue lo que yo quería mostrar y motivar a la gente. Qué interesante, porque al final, si bien fuiste o eres, sigues siendo y seguirás siendo actriz, descubriste una beta que tenías desde pequeña, que era tu interés por viajar. Y ahí mismo encontraste otra beta, no solo de enriquecimiento personal, espiritual incluso, sino además una beta de ingresos que ahora descubres por la vía de las redes sociales, ¿no? Porque bien dices, en la época de la pandemia, pues muchos proyectos se cierran además por la pandemia, porque todo se cerró. Y tú abriste ahí una oportunidad que fue, pues sí, ser influencer. O sea, las cosas como son. Y odiaba, lo odiaba que me dijeran así. Sí, pero así, así es, ¿no? Ahora lo asumo. ¿Y qué se sintió? O sea, ¿qué se sintió? Porque a lo mejor el primer video no funcionó, el segundo tampoco. ¿Qué pasó? Pues es que fue algo que se dio en el camino, o sea, fue muy natural. O sea, por eso digo, si yo podía regresar el tiempo y darme un consejito, o sea, diría, no, no lo veas como cualquier cosa. De verdad, dedícale tiempo, esfuerzo y trabajo. O sea, esfuerzo sí le dedicaba, pero yo no pensaba que me iba a dedicar a eso. Yo tal cual lo veía como un hobby. Y para motivar a la gente compartía mis viajes y ya no me importaba si me iba bien o mal en un video. En realidad, porque yo no lo hacía por eso. Ya después, cuando lo empiezas a hacer por eso, es muy interesante. Ya cambia muchísimo la cosa, pero eh, como fue? O sea, creo que de hecho al principio también tenía como muy buen engagement, pero yo tampoco era consciente de eso. Yo no me daba cuenta. Hasta después, ¿no? Lo supe. O sea, ¿cómo definirías el engagement? Pues con la cantidad de gente que interactúa con tus publicaciones. Ok. De acuerdo. Que te mira, que le importa, que comenta, que comparte, que realmente se interesa y que probablemente vayan a hacer algo, lo que sea, ya sea un viaje, comprar un producto, cambiar algo en su estilo de vida por influencia tuya. Y sí, definitivamente al principio cuando me llamaban influencer, yo así de no, o sea, yo soy actriz, estoy como un incenso en la comunicación, o sea como no me gustaba el término. Ya después lo entendí, lo acepté. Si soy influencer, soy creadora de contenido porque pues no nada más que compartan en estilo de vida, o sea, ahora realmente me preocupo en crear un guion en estar ideando que no has videos por subir que le ayuden a la gente que le sirvan de algo, etcétera. Es como ya empezaba a tener algunas colaboraciones con marcas antes de la pandemia, pero repito, yo como que todavía lo y ya. Cuando llega esto que nos quedamos encerrados, no tenemos trabajo, dejó ir al teatro, dejó de hacer castings y todo, pero me empiezan ya a contactar algunas marcas para pagarme, pues fue super padre. O sea, fue como de, ay, gracias Dios mío, pues porque está saliendo esto, aunque no tenía ni la menor idea. Estamos hablando con Odemaris Ruiz, Odemaris Ruiz, búsquela en redes sociales, ahí viajando con Ode, encontrarán sus cuentas, pero perdón por interrumpir, porque nos están oyendo en radio en este momento y seguramente la gente escucha tu voz y se acaban de prender no saben con quién a quién están escuchando entonces empezaste a recibir empezaste a recibir no sólo regalos sino dinero ya constante y sonante constante sí, sí, ahí ya me empezaban a decir ¿cuánto nos cobras por un post y tres historias o por hacer un live? la mejor idea. Y ya después, o sea, pues ya empiezas a ganar, pues podría decir que bien, en el sentido en el que a veces sentía que me iba mejor que actuando. Digo, cuando estás en una novela o en un gran proyecto, por supuesto que te va muy bien y también depende de qué nivel ya tengas, o de fama, o como quiera. Pero es una carrera bien difícil en la que tienes que estar ahí. Obviamente es si, si no eres ya súper famoso, pues estar correteando a los jefes de reparto, a los productores, que muchas veces ni te quieren recibir, ni te quieren voltear. A ver, es bastante desgastante y yo creo que yo estaba un poco cansada de eso. Sé que es parte de, pero siento que yo ya tenía como un cierre, una cierta frustración, un cierto enojo, especialmente por este tipo de cosas que también te cuento que me tocó un poquito, no? Entonces como, entonces fue muy bonito decir, ¡Ay, no me importa si no me hablan! O sea, porque pues yo ya estoy trabajando con esto. Claro que quería, o sea, y hasta la fecha sigo queriendo. Si me hablan para una novela y todo, pues yo soy la más feliz. Y siento, honestamente, que hasta me ha faltado, quizá yo de pronto ya ir a buscarlo. Y no lo he buscado porque, pues, de pronto todo se volcó a, pues, ¡Este es mi trabajo ahora! Y de aquí me están llamando y aquí yo puedo controlar mis tiempos, los proyectos que tengo. Y además, o sea, yo tuve una dualidad en la que yo todavía sigo teniendo, pero yo creo que ya no me importa tanto. Me empecé a definir más hacia los viajes en el que yo decía es que no sé si soy o de Mary Ruiz o sea, la gente me sigue porque me conocí en las novelas o así, pero ahora es un puro viaje. No, ya. O sea, que soy no porque es importante definir el nicho el mercado yo tenía tengo todavía como este rollo no entre que la gente me conoce por mi vida por mi trabajo y ahora por los viajes no claro en sí y creo que al final todo recarga en un interés que es el de por lo que percibo en la búsqueda de libertad no la libertad de decidir lo que quieres hacer con tu día. Amo eso, no sabes cuánto. Y eso es justamente algo que se concibe una vez que has dado este salto, ¿no? Estás ahí, en este momento, estás en esta circunstancia en la que tú decides qué hacer con tu día. Sí, totalmente. Fíjate que ahorita que lo mencionas, hace como un año tuve una oportunidad de entrar a un noticiero, los Ruiz Lara, que además coincidía muy curiosamente en que soy Ruiz, entonces el productor dijo, ay, qué padre, todo queda en familia casi, casi, ¿no? Y cuando me eligieron, yo me sentí triste, o sea, no triste, digo, evidentemente estaba padre y lo terminé rechazando, pero yo sentía que iba a perder esta libertad que estás mencionando, porque al ser un noticiero que va en vivo, pues yo iba a tener que estar viendo todas las mañanas y todo este trabajo que yo no me voy a quedar esperando. Y yo creo que si yo no me voy a quedar esperando. Y al ser un noticiero. Y era regresar de alguna manera, no actuando, pero también he sido conductora, regresar a la televisión y decidí no hacerlo. Buen punto. ¿Hacia dónde vas? ¿Qué es lo que quieres? Es una muy buena pregunta. Pues sí, como lo mencionaba, yo creo que ahorita sí estoy enfocada en mi parte de viajera. O sea, sigo o sea, bueno, creando contenido de estilo de vida que la gente me pueda conocer como soy, pero especializarme más en el área de viajes, poder crecer mis números y el engagement en cuanto a eso. Y en una de esas, yo pues tengo sueños de poner a lo mejor mi agencia de viajes o algún hotel o algo que ya sea otro negocio mío y que tiene que ver con lo que hago ahora en que me ha ayudado a crecer, porque yo creo que es muy importante, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer, porque es muy importante que me ha ayudado a crecer y que me dicen, guau, ¿y cuándo regresas? Y digo, ¿por qué no lo hago yo para mí también? Para mí, ¿no? Entonces, ese es como que mi siguiente paso. ¿Qué recomendación tienes? Hay gente que nos escucha y que dice, yo también quiero ser influencer, yo también quiero decidir qué hago con mi día, ¿no? ¿Qué recomendaciones les darías? OK, bueno, primero que nada, si suena muy bonito y si hay, yo decido lo que hago con mi vida. Sí, o sea, sí, de alguna manera, pues yo soy mi jefa y la dueña de mi tiempo, pero si recordar que si es un trabajo constante, o sea tiene que tener muchísima disciplina. Las redes son cada vez más absorbentes entonces y adictivas. Entonces es un poco complicado a veces no perderse en el camino de cuando estoy trabajando y cuando ya me fui escroleando dos horas, la verdad. Y que sí se requiere, pues eso, muchísima constancia y tampoco desesperarse, porque las redes es un camino muy extraño, van cambiando, modificando algoritmos todo el tiempo y pues que creo que si tienes bien planteada tu idea y lo que quieres lograr, pues va a ser muchísimo más fácil. Tu visión es que las redes tienen un lado positivo y un lado negativo? Sí. Cuál sería el lado positivo? Pues el lado positivo nos permite acercarnos, no? A veces estar en contacto con gente que tienes al otro lado del mundo, que no ves aprender de cosas que están sucediendo en otros países, no? Con toda la globalización. En a tener, también podemos aprender de cómo sabes como nuevos estilos de vida, cosas que puedan ser saludables para nosotros. Pero creo que depende mucho de cómo nosotros las utilicemos, porque eso es lo que más te va a mostrar el algoritmo. Si tú ves pura tontería, pues te va a mostrar más tontería. Y eso es lo que te vas a estar nutriendo de eso. Entonces siento que hay que ser cuidadosos con las cosas en las que nos detenemos a ver. Y pues el lado negativo, evidentemente, te generan muchísima adicción, lo fijo, por experiencia. Y por lo mismo, también a veces te desconectan del momento real. Yo que trabajo con eso, a veces es un poco complicado, ¿no? El momento de decir, a ver, ahorita no voy a grabar, no voy a subir nada, estoy con mi familia, estoy en este instante. Y bueno, la gente que no trabaja con eso, de todas maneras, a veces no sueltas el celular, estás ahí pegado y generan mucho estrés y ansiedad. Estamos terminando esta entrevista, esta plática con Odemaris Ruiz, aquí en Parteaguas, donde les traigo historias de vida que son bien interesantes, basados en decisiones valientes. La de Odemaris comenzó muy, muy chiquita, ella, con su decisión de lanzarse y hablarle a las personas que estaban en la televisión, con un carisma, bueno, peculiar, que la hizo brillar entre otras personas y que le fue armando un camino pero luego la decisión valiente que ustedes escucharon de decir adiós dejo Televisa, dejo la seguridad que eso representa y formo mi propio camino creo que eso es algo digno de reconocimiento, te felicito, gracias por tu tiempo, gracias por estar en Parte Aguas, tengo que hacerte una pregunta y esa es ¿cuál es tu canción favorita que podrías oír 100 veces sin cansarte? Uy, está difícil. El diario de Daniela, ¿no? No. Está muy cursi también, ¿eh? Pero es una canción que me gusta y que me representa mucho con mis viajes. Y se llama En marcha estoy. Bueno, también está en inglés como On my way. Es de Phil Collins. Y sale en una película que se llama Tierra de Osos. Pero se me hace una canción muy linda. Bueno, pues con eso nos despedimos. Gracias, Ode. Un honor. Muchísimas gracias por la invitación. Gracias. Hasta pronto. Gracias por la invitación. Gracias. Hasta pronto.