Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Lunes 4 de mayo de 2026, para los que están trabajando, les aviso que hoy tenemos a Fernando Santa Cruz, quien nos va a dar sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Y yo, yo tengo que contarles que se los digo en un momento. Esto es Parte Aguas, bienvenidas, bienvenidos. A pesar del resultado, mantenemos una visión constructiva. ¿Estamos cayendo en picada? El viernes muchos se enfocaron en el título de un comunicado que apuntó al dolor. Disminuyó el PIB oportuno 0 .8 % en el primer trimestre de 2026 a tasa trimestral. Eso dijo el Inegi. La economía de México a la baja. ¿Es tan ingenuo torturarse por ese número como decir que el país va bien? El problema de México está en... pero por la inercia. Se volvió más aburrido que ver la pintura secarse. No cae, no acelera. No hay una historia sensacionalista para contar, tampoco una sensacional. El pesimismo del viernes claramente me alertó, pero revisé la perspectiva de varios analistas y todos los que consulté coinciden en que en el país habrá más dinero al cierre del año. Debe crecer más que en 2025. Los consultados para la encuesta del Banco de México y claramente yo, para ser firme usted, percibimos que este año el país puede crecer entre 1 .15 y 1 .8 por ciento. Ahí está la cosa. Para el contexto nacional, penosamente, es mucho, considerando que la economía creció 0 .8 por ciento en 2025. No somos esa esquizofrenia argentina que un tiempo se desploma y en 2025 crece 4 .4 por ciento. Tampoco el terror venezolano, que despegó 8 .6 por ciento el año pasado después de arrastrar a su población durante años hacia un barranco de pobreza. México es un coche que sigue avanzando con la energía que le dieron las reformas y los tratados del inicio de los 90. Nadie ha conseguido unir al país en un solo propósito. Somos el vagón jalado por lo que sucede en Estados Unidos. ¿Puede ser que toquemos fondo este año? O, para reaccionar, es necesaria otra quiebra financiera como las de nuestros padres y abuelos, pero ahora provocada por una Pemex insolvente. Admitan que se equivocaron. Los que decían que elevar el salario mínimo provocaría inflación, se equivocaron. Los que criticaron las pensiones y las becas, también. El problema no es repartir el dinero. El lío es no generar más. Para generar más, no hay más opción que invertir. Un taquero sirve para poca cosa si no instala una taquería. Por eso se equivocan ahora quienes detienen el dinero. Los que paran apuestas en electricidad se equivocan. Los que bloquean inversiones en petróleo también. El gobierno que entienda que se pueden una y la otra, ganará. Cambiará a México quien diga que sí se pueden las pensiones y la inversión privada en energía e infraestructura. Habrá dinero para todos. Sí. Cuidando las pensiones. Sí. Empujando inversiones. Ya sabemos cómo nos va cuando gana la estrategia del péndulo, cuando la idea del otro está mal y prohibida. En el mejor de los casos nos lleva a la inercia, al crecimiento del 2%, ese número que ahora desean quienes encauzan mal o bien al país. Hay que retomar el camino. Resultó un desastre bajar los salarios de funcionarios públicos de alto nivel. El gobierno es lento, digamos que no por falta de interés, sino por falta de talento. Un enfermero no puede coordinar una cirugía. Ha sido un desastre también la falta de innovación en las empresas. México no puede competir con Mercado Libre, Globant, Petrobras, Itaú o Nubank si sus empresas y emprendedores ignoran lo que son CRISPR. Openclaw o el Venture Capital. A como van las guerras, este año puede faltar petróleo y su escasez puede empujar la primera ficha de dominó de una crisis global que, como todas, sería temporal. Este año habrá elecciones relevantes en Estados Unidos. Este 2026 tiene elementos para darnos una sacudida. Aquí cito lo que dice Banorte. A pesar de este resultado, mantenemos una visión constructiva para el 2026. Creemos que el impulso se concentrará en el segundo trimestre, con varios motores en el periodo, y no descartamos catalizadores adicionales en la segunda mitad del año. Eso dijo el banco. Es la inercia. Crecer de verdad implica ignorar a quienes fomentaron dogmas, porque sí pueden convivir inversiones Y ahora sí, vamos con Fernando Santacruz y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Hola, soy Fernando Santacruz, líder de IA y automatización en Adibor. Esto es Parteaguas con Jonathan Ruiz. Esta semana se movió algo más profundo que cualquier producto. Tres gobiernos se entran a la sala de máquinas de la inteligencia artificial, todos al mismo tiempo. Les platico U y les adelanto un poquito. Uno, el Pentágono firma con Google mientras 600 de sus ingenieros pedían lo contrario. Dos, China cancela una compra de 2 .000 millones que ya estaba pagada. Y tres, la Casa Blanca le prohíbe a Antropic, el creador de Cloud, y ahora Mythos, vender el modelo puede hackear hospitales, redes eléctricas, en fin, les platico los detalles. Primera noticia que cruza una línea. Google firmó con el Pentágono y 600 de sus ingenieros perdieron la pelea esa mañana. Les doy los detalles. El pasado 28 de abril, más de 600 empleados de Google y DeepMind habían firmado una carta pidiéndole a Sondar Pichar que rechazara el contrato con el departamento de guerra. Pichar firmó horas después. Gemini con datos clasificados bajo cualquier propósito o gubernamental legal. En 2018, una carta similar, pero con 4 .000 firmas, canceló el proyecto Mabel. Esta vez, 600 no volvieron la aguja. ¿Qué cambió? No, no fue la ética. Fue el costo de quedarse fuera. OpenAI, XAI, Microsoft ya estaban operando en las redes militares clasificadas. La línea roja ética de un proveedor de IA dura exactamente hasta que un competidor la cruza primero. Segunda noticia de fragmentación, China canceló una compra de 2 mil millones de dólares que Meta ya había comenzado a pagar. Beijing bloqueó la adquisición de Manus, una startup de agentes de IA por parte de Meta. Capital ya se había transferido, empleados ya estaban integrados, inversionistas como Tencent, Hongkong ya habían cobrado su parte. Para escapar al escrutinio regulatorio, los fundadores habían mudado a Singapur antes de cerrar la venta. China los obligó a deshacer todo. El mensaje no es para Meta, es para el ecosistema, la IA agéntica, los sistemas que ejecutan tareas sin supervisión humana. Ya no se tratan solo de software comercial, se tratan Como ellos lo declararon, armamento estratégico, lo que es comprable en San Francisco, no es comprable en Simiapur. Aunque la entidad legal viva ahí, lo que importa es dónde aprendieron a programar sus fundadores. Tercera noticia que es una paradoja pura. La Casa Blanca le prohíbe a Antonio ampliar el modelo que puede hackear hospitales, redes eléctricas, en fin, todo. Antropic tenía a Cloud Mythos en pruebas con 50 empresas. Quería expandirlo a 120. La Casa Blanca dijo no. ¿La razón? En pruebas internas Mythos encontró bugs de más de 20 años que ningún humano había detectado. Identificó vulnerabilidades en redes eléctricas, vulneró sistemas hospitalarios. Lo paradójico, el mismo gobierno que prohíbe vender mitos a 70 empresas más, integró modelos de OpenAI X en redes militares clasificadas. Es como si una mamá le prohíbe a su hijo prestarle el coche al amigo, pero le pide al amigo que lo lleve al súper. O sea, la regla no es sobre el coche, es sobre quién decide cuándo se use. No es regulación, es captura estratégica disfrazada de regulación. Cuarta noticia que rompe la narrativa. El SaaS como OIA está perdiendo plata por diseño. Les platico los detalles. Microsoft y OpenAI reestructuran su alianza histórica. Microsoft mantiene licencia no exclusiva, que es la parte importante, hasta 2032. Deja de cobrar regalías y OpenAI ya opera en AWS, es decir, Amazon. La misma semana, dos cifras destrozaron la narrativa optimista. Cursor, el editor de código de IA más popular del mercado, reportó márgenes brutos negativos del 23 % sobre $2 ,700 millones de ingresos. Y OpenAI proyectó pérdidas de $14 ,000 millones para 2026. Como un restaurante que llena cada mesa, pero pierde 23 centavos por cada peso que cobra. Después de más de 1 .100 horas de haber ayudado a Empresa Implementaría, ¿les confirmo algo los precios que pagas hoy? Son precios subsidiados, con capital de riesgo, ¿y qué creen? ¿Van a subir? Ya lo estamos viendo con Clauta. Quinta noticia de Esperanza Rally de las que dan gusto La clínica Mayo detectó cáncer de páncreas tres años antes que un ser humano. El sistema RedMod analiza tomografías computarizadas de rutina y detecta señales pre -tumorales con 73 % de precisión. Hasta tres años antes del diagnóstico clínico tradicional. Es uno de los cánceres más letales y silenciosos del mundo. Y aquí se conecta toda la semana en una sola pregunta. El mismo gobierno que bloquea mitos porque puede hackear hospitales, ¿no tiene hoy un buen marco para decidir qué IA entra al sistema médico y con qué criterios? La pregunta correcta no es si la IA será consciente, es quién decide qué simulación con velocidad y alcance entra al hospital, al banco, a la red eléctrica y con qué supervisión. Cinco noticias, una bifurcación. La misma vía capaz de hackear el hospital es la que detecta cáncer tres años antes que un humano. Nadie tiene el manual de quién decide cuál. La pregunta de 2026 no es si tu empresa usa vía, es quién y de qué depende el acceso, cuánto cuesta de verdad y qué pasa cuando un capital lejano, digamos China, cambia las reglas cualquier día o mañana. Soy Fernando Santacruz y estas noticias te dejaron pensando en qué significa esto para tu negocio. En fernandosantacruz . mx encuentras mis análisis, videos, reportes y cómo conectar directamente conmigo. Seguimos documentando la semana en la que la IA dejó de ser un mercado y se convirtió en infraestructura soberana para Parte Aguas. Gracias por escuchar Parte Aguas. Soy Jonathan Ruiz. A mí me encuentran como Parte Aguas Club en redes sociales. Hasta mañana.