Yo soy Jonathan Ruiz Torre y durante este siglo he investigado sobre personajes disruptivos en Norteamérica. Me leyeron en Milenio, Reforma, El Financiero... y ahora en El Economista.
Pues resulta que en este cierre de año el peso mexicano, el peso chileno, incluso el colombiano están fortaliciéndose frente al dólar. O más bien el dólar se está debilitando porque pues está entregando menos intereses a los ahorradores de ese país por decisiones que está tomando su banco central, el banco responsable de imprimir y repartir dólares, la Reserva Federal. En fin, para todo fin práctico, el tipo de cambio nos está favoreciendo. Esto, al cierre del año que se esperaría, deberíamos estar en una crisis por el efecto de los aranceles de Donald Trump. En fin, eso da para otra plática más larga. Hoy tengo que hablarles del espacio, de un asunto que se va a resolver o más bien un asunto que intentan resolver en el espacio, un problema de la Tierra que se puede resolver allá. Y hoy también es día de Fernando Santa Cruz y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial. Así que sin más, esto es Parteaguas, yo soy Jonathan Ruiz. Bienvenidas. Bienvenidos. Lunes 15 de diciembre de 2025 de este año que se nos va. Hoy les presento un plan secreto para sacar del planeta un gran problema. El Superman del cine de los ochentas era ingenuo, casi tierno, pero entretenido. En un momento de Superman 4, la película, el extraordinario personaje interpretado por Christopher Reeve logra reunir todos los misiles nucleares del planeta, los saca de la Tierra y los mete a una red, digamos, de pescador, pero de tamaño planetario. Ya con su cargamento espacial, Superman gira como lanzador olímpico de martillo hasta que obtiene una velocidad y puntería enorme y suelta la bolsota para atinarle al sol, en donde revientan todas las bombas sin consecuencias para los humanos. Superman se viste de héroe. Ahora Elon Musk y Jeff Bezos, las mayores fortunas de los Estados Unidos, van a jugar a Superman, a nuestro Superman, de los que sí estamos vivos y tenemos una vida real. Ellos trabajan para sacar uno de nuestros mayores problemas del planeta. Hay un problema que se nota en el calor que hace en la Ciudad de México o en el mar, que ya se come playas hasta en Progreso, Yucatán. Es el calentamiento global que, de acuerdo con científicos, lo provocamos por sellar la tierra, impidiendo que salga el calor del sol. Lo sellamos con el dióxido de carbono de lo que quemamos y quemamos un montón por tener el celular prendido. No por lo que gasta el smartphone, evidentemente, que en realidad es poco, sino por todas las computadoras que funcionan para que el teléfono nos ofrezca redes sociales, correos electrónicos, WhatsApp, Netflix y todo lo demás. Los centros de datos consumen muchísima energía, cada uno de ellos el equivalente a unos 10 enormes centros comerciales como Perissur o Galerías. La electricidad que utilizan puede venir de fuentes renovables como el viento o el sol, pero la mayoría viene de una red que se alimenta con la quema de gas de carbón o de derivados del petróleo, dependiendo de su ubicación geográfica. Pero en el espacio, con la ubicación correcta, no hay día y noche. Todo el tiempo está funcionando una fuente de energía proveniente de la estrella más cercana. El sol provee energía sin límite para paneles solares que puedan usarse en el cielo. de la Tierra y los servidores que se instalen en el espacio pueden enfriarse con la temperatura de allá, obviamente es la espacial. Todo lo anterior claro que es ingenuo y la ingenuidad ha sido la base del avance de la ciencia de la humanidad. La semana pasada The Wall Street Journal publicó que Elon Musk, líder de Tesla y de SpaceX, además de Jeff Bezos, fundador de Amazon, han competido durante años en la construcción de cohetes y el lanzamiento de satélites. Pero ahora compiten para poner en órbita el auge de los centros de datos, valorado en un billón de dólares ese negocio. One trillion. Blue Origin, de Bezos, Ha tenido un equipo trabajando durante más de un año ya en la tecnología necesaria para los centros de datos de inteligencia artificial orbitales, según una persona familiarizada con el asunto citada por The Wall Street Journal. SpaceX de Musk planea usar una nueva versión mejorada de sus satélites Starlink. En ellos albergará cargas útiles de minicomputadoras para inteligencia artificial y presentará esta tecnología con un propósito para captar dinero, para captar recursos en una próxima reunión. Él espera una venta de acciones de SpaceX que podría valorar la compañía en 800 mil millones de dólares, 800 billion, de acuerdo con The Wall Street Journal. Ni SpaceX ni Blue Origin quisieron hablar oficialmente, pero esto es información que obtuvo este diario neoyorquino. La idea de sacar los centros de datos del planeta no es nueva y como todas las propuestas, tiene optimistas, defensores y pesimistas o realistas detractores. El mismo director de centros de datos de AWS me mostró escepticismo cuando le pregunté personalmente sobre la oportunidad de lanzar centros de datos al espacio. Yo me enteré de esa posibilidad. a través de Gustavo Medina Tanco, un profesor de la UNAM, quien trabaja en el proyecto de minería espacial Colmena en México. Ese proyecto ya fue parte de un lanzamiento espacial y va por capital para hacer el segundo y continuar las pruebas de robots que podrían capturar el polvo lunar lleno de minerales útiles, por ejemplo, para hacer paneles solares o equipo equipo computacional en la Luna. Luego vi una entrevista al mismo Jeff Bezos, quien confía en que los humanos sacarán esa industria y otras del planeta para dejar la Tierra como un área espacial prístina. Entiendo que para la mayoría esto no suene a películas de Superman, pero hay datos reales y tangibles que pueden sorprenderles. Por ejemplo, este año 2025, por primera vez, el mundo ha visto prácticamente un lanzamiento espacial de cohetes por día. Es cierto que SpaceX de Elon Musk encabeza la lista con su Falcon 9, que ya funciona como camión de mudanza que va y viene al espacio dejando cargas en el exterior. Acumula 174 lanzamientos hasta ahora. Pero la China CASC eleva rápidamente también sus envíos, lo mismo que Rocket Lab, Incluso Blue Origin ya tuvo un par de lanzamientos orbitales este año. Vaya, la era espacial no está de regreso, sino que lleva tiempo ya operando de manera comercial y McKinsey estima que el negocio ya suma cerca de 700 mil millones de dólares anuales equivalentes, digamos, a todas las exportaciones de México. Me parece que la suma de tecnologías como la espacial y la inteligencia artificial nos metió ya en una espiral de aceleramiento tecnológico. Les sugiero resiliencia, amigos. Hay que cambiar nuestra cabeza y lo que hacemos. Ahora sí, vamos con Fernando Sánchez. y sus cinco noticias más importantes en materia de inteligencia artificial.
Hola, soy Fernando Santacruz y esto es Parteaguas con Jonathan Ruiz. Les traigo cinco noticias de inteligencia artificial, esta vez desde Mérida. Ya estoy aquí en México unos días, pero las noticias de inteligencia artificial no para y esta semana revelan verdades incómodas que ponen a temblar a los giragantes tecnológicos. Ejemplo 1. Una startup de seis personas derrota a Google, dos, Disney apuesta su Mickey Mouse al emperador de la IA para el consumidor y además pone mil millones de dólares y tres, descubrimos que un poema mal escrito puede hackear la seguridad más sofisticada del planeta. Les platico los detalles. Primera noticia de esperanza. Poetic. Muestra que David puede vencer a Goliat. Les platico. Una startup de solo seis personas con menos de seis meses de vida acaba de superar a Google en el benchmark más difícil de razonamiento abstracto que existe. Poetic logró el 54 % de precisión contra el 45 % de Gemini 3, que es el modelo de frontera de Google. Y aquí está lo interesante. Gastaron 60 % menos por problema, 31 dólares, contra 77 % de Google. El secreto, no crearon un modelo más grande, construyeron un metaorquestador que controla los modelos existentes y decide cuál es el mejor para cada parte del problema. Es como tener un director DOC que está brillante en lugar de estar comprando más instrumentos. La arquitectura inteligente vence a la fuerza bruta. Mientras unos gastan miles de millones de dólares en GPUs, otros demuestran que la astucia todavía puede escalar. Segunda noticia de Estrategia Maestra. Disney elige a su emperador y al mismo tiempo ataca al rival el mismo día. Disney invirtió mil millones de dólares en operaciones. para integrar Sora con personajes como Star Wars, Marvel, Pixar y desde luego Mickey Mouse. Pero el mismo día, sí, ese mismo día, Bjorn ordena de cese y desista a Google por usar su propiedad intelectual. No es contradicción, es ajedrez corporativo. A OpenAI le dice, contigo sí juego y estas son mis condiciones. A Google le dice, nuestra propiedad intelectual no es un bufet gratis, así que párale. Disney no está comprando tecnología, está eligiendo quién gana la guerra de la IA usando sus activos como arma. La pregunta que nadie se hace, ¿el futuro lo definirá quien tenga el mejor modelo o quien controle los datos de entrenamiento? Tercera noticia que perturba, les platico. Un poema puede hackear la IEMA segura. Investigadores de Italia descubrieron que pedir instrucciones peligrosas en forma de poema evade los filtros de seguridad el 62 % de las veces. En algunos modelos, como el Gemini 2 .5 Pro de Google, funcionó el 100 % de las veces. Instrucciones para fabricar armas, malware, contenido ilegal, lo que ustedes quieran, todo accesible con un soneto mal escrito. Los sistemas de seguridad actuales detectan palabras claves, pero no entiende la intención cuando se disfraza de creatividad como la poesía. La ironía es brutal. La creatividad humana, que pensamos que era nuestra mayor defensa, se convierte en la llave para abrir la caja de Pandora. Tal vez eso de los agentes autónomos seguros sea un ideal y no solamente un problema técnico por resolver. Cuarta noticia de colaboración inesperada. Los rivales construyen infraestructura juntos. Un OpenAI, Antropic, Google, Microsoft, crearon la Agentic AI Foundation bajo el paraguas de Linux Foundation. Antropic donó su MCP, el Model Context Protocol, como estándar abierto para que cualquier agente de ella pueda conectarse con datos empresariales. Estamos hablando de que es la blomería del futuro. Aburridas pero indispensable. Piénsenlo así. Antes cada quien hacía su propio enchufe y nada era compatible. Ahora están acordando el tamaño y forma de los enchufes para que los agentes funcionen juntos. Mientras Disney pelea batallas legales y Poetic demuestra que se puede innovar con poco, los gigantes construyen las carreteras y semáforos del ecosistema que viene. Quinta noticia de concentración. El precio de competir en la frontera. Broadcom reveló que Antropic es ese cliente misterioso detrás de un pedido de 21 mil millones de dólares en chips personalizados. No son GPUs estándares de Nvidia, son TPUs diseñados específicamente para los algoritmos de Antropic. 21 mil millones de dólares. El mensaje es claro, competir en la frontera de la IA requiere el capital de un pequeño país. Mientras celebramos que seis personas pueden vencer a Google, Con ingenio, la realidad es que el Club de los Citanes tiene una barrera de entrada casi infranqueable. Dos caminos coexisten. Uno requiere decenas de miles de millones y el otro requiere arquitectura brillante. Solo uno está disponible para el 99 % de nosotros. ¿Cuál queremos? Cinco noticias, una bifurcación histórica, el dinero ya no solo garantiza victoria, la creatividad humana sigue siendo el arma más peligrosa y la propiedad intelectual, no solo los modelos podrían definir quién controla el futuro. El próximo gran avance puede venir de una inversión de miles de millones de dólares o una idea brillante que nadie vio venir. Soy Fernando Santa Cruz, seguimos documentando esta guerra donde la astucia todavía puede competir con el capital, para parteaguas. Gracias por escuchar Parteaguas. Yo soy Jonathan Ruiz. Ya saben, compartan o den un follow. Hasta mañana.